Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
OPERACIÓN CALDERÓN

El Ayuntamiento, aliado con Atlético, Mahou y FCC para salvar el proyecto

Las cuatro partes implicadas estudiarán "las vías jurídicas para solucionar el problema"

No contemplan modificar el convenio, en contra de lo que pedía la Comunidad

El Gobierno regional se ofrece a “hacer todo lo posible”

El vicealcalde, Miguel Ángel Villanueva, en la rueda de prensa. Ampliar foto
El vicealcalde, Miguel Ángel Villanueva, en la rueda de prensa.

El Ayuntamiento asegura que se ha reunido con el Atlético de Madrid, Mahou y Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) para hallar “las vías jurídicas para solucionar el problema” del revés judicial al plan urbanístico de la ribera del Manzanares. La sentencia “deja abierta la posibilidad” de construir las torres proyectadas sin incumplir la ley, siempre y cuando se justifiquen una a una como edificios “singulares”, ha dicho  el vicealcalde, Miguel Ángel Villanueva.

El proyecto prevé que la constructora levante pisos en la zona de la antigua cervecera y del estadio Vicente Calderón a cambio de soterrar la M-30 y reformar La Peineta para convertirla en el nuevo campo del club y en el emblema de la candidatura olímpica de 2020. En su sentencia del 20 de enero de 2012, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid estimó un recurso contra la modificación del plan urbanístico aprobada por el Ayuntamiento y sancionada por la Comunidad en 2009 para hacer posible la operación en el área del estadio Vicente Calderón, al entender que la ley regional del suelo sólo permite construir cuatro alturas excepto en casos “singulares”.

Las dos Administraciones consideraron que el proyecto cumple la Ley del Suelo regional, que limita a cuatro alturas los nuevos desarrollos urbanos, por dos razones: establece que sus edificaciones “tendrán un carácter singular” (el requisito para superar ese límite); y además el preámbulo de la norma restringe esa limitación a “los nuevos desarrollos urbanísticos”, lo que no es el caso, puesto que es una zona urbana consolidada.

La sentencia considera, sin embargo, que no están “debidamente motivadas” esas circunstancias especiales que convierten en “singular” el proyecto. Es decir, que no basta con que el Ayuntamiento diga que lo es. Además, debe demostrarlo, entre otras cosas con un informe favorable de la Comisión de Urbanismo. Y tampoco basta con certificar que el proyecto entero es “singular”. Hay que probar que todos y cada uno de los edificios que superen el límite de alturas lo son. La sentencia no ve ilegal el plan tal y como está diseñado: lo que pide es “una motivación individual por edificio”.

Y así pretende solucionar “el problema” el Ayuntamiento. No presentará un recurso, que tiene pocos visos de prosperar, ni cambiará el convenio con el Atlético y Mahou, como le conminó la presidenta regional, Esperanza Aguirre.

Desde que se conoció el fallo, Aguirre se desvinculó del proyecto pese a tener su visto bueno y los parabienes de su Gobierno y negó en dos ocasiones la posibilidad de modificar la ley del suelo, y en dos ocasiones ha conminado al Ayuntamiento a cambiar su convenio con el Atlético y Mahou. En un encuentro digital en El Confidencial fue muy rotunda al afirmar que el convenio a tres bandas “obligaba al Atlético a construir numerosas y costosísimas infraestructuras” tanto en la ribera del Manzanares como en el área de La Peineta, sacando el dinero de levantar “miles de pisos”. En su opinión, el Ayuntamiento no debe “pretender sacar dinero para inversiones públicas a costa de hacer colmenas”. Por ello, “la solución es clara: tendrán que cambiar el convenio”.

 

Pero como el proyecto requiere sí o sí del apoyo de la Comunidad, con la que el Ayuntamiento ha mantenido “contactos”, pero aún no se ha sentado a discutir esa estrategia común. El Gobierno local ha intentado apagar el desencuentro con la Comunidad a cuenta de las declaraciones de Aguirre, aunque sin ahorrarse alguna pulla entreverada en sus comunicados de mano tendida y “máxima colaboración”.

El Ayuntamiento cuenta, a tenor de las palabras hoy del vicealcalde, con el respaldo del club (Villanueva ha citado en concreto a su presidente, Enrique Cerezo, y su máximo accionista, Miguel Ángel Gil Marín), de la cervecera y de la constructora. También cuenta con la ayuda del vicepresidente regional, Ignacio González, que poco después de Villanueva ha insistido una vez más en la necesidad de cumplir la sentencia, como no puede ser de otra forma, pero ha añadido que la Comunidad contribuirá a “hacer posible que los compromisos establecidos se puedan llevar a cabo”. Es decir, que no hará falta cambiar el convenio, como propugnó Aguirre. “Veremos en los próximos días con el Ayuntamiento cómo encajar el proyecto dentro de los parámetros”, ha añadido González.

¿Qué se juega la ciudad? Para empezar, su estadio olímpico. Villanueva ha querido ser claro en este sentido: “Si es designada como sede, Madrid tendrá su estadio olímpico y será La Peineta”. ¿Qué sucederá si no gana los Juegos de 2020? “No nos planteamos esa posibilidad”, ha zanjado.

Lo que no dijo, porque no hace ni falta, es que hoy por hoy el Ayuntamiento no tiene dinero para remozar el estadio por su cuenta, caso de que la operación se frustrara. Fuentes del proyecto han indicado a EL PAÍS que las obras siguen su curso. “Si esto se para”, añaden en referencia al convenio, “La Peineta la verán nuestros nietos, porque nosotros, no”. Convertirla en el nuevo campo del Atlético llevará tres años, según esta estimación. Luego se tirará abajo el Calderón y se soterrará la M-30. Y, por último, se construirán los pisos. Pero las citadas fuentes lo dejan claro: si no se cumplen las condiciones actuales del convenio, se acabó.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram