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El riesgo inmobiliario acecha la viabilidad de la Sociedad de Garantía Recíproca

El Instituto Valenciano de Finanzas asume una deuda de 30 millones de euros

La entidad incumple los requisitos de solvencia que exige el Banco de España

La Sociedad de Garantía Recíproca (SGR), una entidad inspirada en sistemas mutualistas cuyo objetivo es favorecer el acceso al crédito de las pequeñas empresas, corre del riesgo de ser intervenida por el Banco de España por carecer de los recursos propios necesarios para afrontar los avales que soporta. El monto de los avales concedidos a empresas inmobiliarias, algunas de un tamaño muy respetable, acechan la liquidez de la SGR.

El Instituto Valenciano de Finanzas, uno de los primeros valedores de la SGR, adeuda a la entidad 30 millones de euros, según confirmaron fuentes de la Generalitat. La mitad corresponde a ingresos pendientes de 2011. La otra mitad corresponde a la aportación prevista este año. Las mismas fuentes aseguraron que el IVF asumirá el pago de sus deudas cuando sea posible. Pero puede que sea demasiado tarde para cumplir las exigencias del Banco de España.

Los problemas de la SGR vienen de lejos. Un informe interno relativo al ejercicio 2008 revela que la entidad afrontaba serios problemas debido a la morosidad de las empresas avaladas y alertaba de que “con la valoración de la cartera a junio de 2008 (140 millones de euros) casi se cubren” los impagos previsibles de los morosos (146 millones de euros) y añade: “Bajo este supuesto, las inversiones financieras e ingresos financieros tenderían a cero”.

Un informe de 2008 alertaba sobre los riesgos que corría la entidad

También apunta que “la provisión por deterioro de socios y riesgos dudosos en la mayoría de los casos está calculada con el mínimo normativo” y, en paralelo, que “con la revisión de la cuentas anuales de nuestros socios del año 2007 es presumible un incremento importante del riesgo dudoso por deterioro”.

El mismo informe señala: “Se están produciendo refinanciaciones de importes significativos. Estas nuevas operaciones no se están dotando, pero cabe la duda de que una inspección del Banco de España pueda exigir dotarlas”.

El aval más importante que mantenía la SGR en 2008 era de algo más de cinco millones de euros con la inmobiliaria catalana FBEX, una sociedad que solicitó el concurso de acreedores en noviembre pasado con una deuda acumulada de 600 millones de euros.

Apenas diez de los avales concedidos superaban entonces el millón de euros. Y la mitad se habían formalizado a favor de otras tantas promotoras inmobiliarias.

Sociedades inmobiliarias copaban las mayores operaciones de aval

“El deterioro grave y acelerado de la situación económica”, que ya apuntaba el informe interno en 2008, no ha hecho sino multiplicarse desde entonces. Lo mismo que los riesgos apuntados por “dificultades de refinanciación” o “dificultades en la recuperación por venta de activos adjudicados por la caída de valor””.

A la vista de la situación que atraviesa la SGR, Enric Morera, portavoz de Compromís en las Cortes Valencianas, apeló el miércoles a la responsabilidad de la Generalitat y de las entidades financieras “para garantizar la viabilidad de la SGR”. Morera recordó que son “socios protectores” de la entidad el IVF, con una cuota del 60%, y los actuales titulares de las dos grandes cajas, ahora Bankia y el Banco Sabadell, con una cuota del 13% en cada caso.

El portavoz de Compromís apuntó que Bankia aporta 17 millones de euros anuales a la SGR vinculada a la Comunidad de Madrid mientras que apenas compromete 2,4 millones con su paralela valenciana.

Morera recordó que “la SGR tiene un papel muy importante en la economía valenciana y, si finalmente desaparece por la dejadez y mala gestión del Consell, veremos como se cierra una vía de financiación clave para muchas empresas que ya no pueden confiar en el apoyo de los bancos”.

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