Carlsen no logra nada en su cumpleaños

Niepómniachi, con las piezas negras, fuerza el cuarto empate sin sufrir, en una lucha más psicológica que táctica

Carlsen, este martes, durante los primeros movimientos de la cuarta partida del Mundial de Dubái.
Carlsen, este martes, durante los primeros movimientos de la cuarta partida del Mundial de Dubái.Niki Riga

Cuando el rival es el mismo durante 14 partidas seguidas, la lucha psicológica tiene una enorme importancia. De momento, Ian Niepómniachi ha ganado cierta ventaja en el Mundial que disputa en la Expo de Dubái frente al campeón, el noruego Magnus Carlsen. El ruso juega sin arriesgar, contrariamente a su estilo, y aun así este martes firmó el cuarto empate sin apenas esforzarse, en el 31º cumpleaños de su rival. El quinto asalto de los 14 previstos se juega el miércoles, desde las 13.30 (hora peninsular española).

Lo ocurrido en la cuarta partida tiene una lectura superficial bastante lógica. Ante la muy sólida —y analizada hasta la saciedad en las últimas tres décadas— Defensa Petrov del ruso, Carlsen introduce una nueva idea (18 Ch4), Niepómniachi responde con precisión y la ventaja resultante para el escandinavo es tan pequeña que la partida termina en tablas en menos de tres horas. Preguntado por esto, el campeón explicó: “Después de mi nueva idea, Ian podría haber elegido líneas muy diferentes y extraordinariamente complicadas, que habrían llevado a una locura de partida; en lugar de ello, optó por lo más sólido y yo no encontré ninguna manera de presionar más”.

Pero algo no encaja, porque Carlsen había reconocido pocos minutos antes que esperaba la Petrov: “Ian ya la había jugado en el Torneo de Candidatos. Y además aquí está jugando sin arriesgar hasta ahora, de modo que era lo normal”. Tanto, que Niepómniachi reveló que ya tenía prevista esa novedad de su rival, y que casi todo lo que ocurrió en el tablero del escenario de la Expo ya lo había analizado durante su preparación casera.

Por tanto, debe haber otro factor que explique el extraño desarrollo de este cuarto asalto. En el segundo, también con blancas, Carlsen eligió un primer movimiento distinto (1 d4 en lugar de 1 e4), y logró una posición prometedora para él, pero muy compleja; entonces cometió un error de cálculo —algo muy raro en él— y llegó a pasarlo mal, pero terminó encontrando el estrecho camino hacia el empate.

Niepómniachi, en un momento de la cuarta partida del Mundial de Dubái.
Niepómniachi, en un momento de la cuarta partida del Mundial de Dubái.Eric Rosen

La conclusión es que Carlsen necesita tiempo para tener claro qué hacer ante la sorprendente estrategia de Niepómniachi para este duelo, o al menos para sus primeras partidas. En lugar de la agresividad, creatividad y riesgo que le convirtieron en uno de los mejores ajedrecistas del mundo, el eslavo juega claramente a hacer tablas, como hicieron los dos anteriores aspirantes al título del noruego: el también ruso Serguéi Kariakin (Nueva York, 2016) y el estadounidense Fabiano Caruana (Londres, 2018); ambos duelos terminaron, tras larguísimas —y a veces soporíferas― series de tablas, con la victoria del campeón en el desempate de partidas rápidas.

Pero se supone que Niepómniachi, por su estilo natural, no debería seguir la misma estrategia que Kariakin y Caruana, porque si no arriesga no puede jugar al ataque, como le pide el cuerpo y como ha hecho durante toda su carrera. Lo lógico es que, tras algunos asaltos de tanteo, opte por el riesgo. Pero si ve que con la estrategia conservadora mina la confianza del campeón, quizá decida retrasar el momento de jugársela.

En principio, a Carlsen no le interesa que se repitan los 12 empates consecutivos de Londres 2018, porque Niepómniachi es mucho más peligroso que Caruana en un desempate rápido. Por tanto, no es aventurado suponer que su equipo de analistas está durmiendo poco y trabajando mucho estos días, en porfía de encontrar un arma realmente muy peligrosa, que ponga a Niepómniachi contra las cuerdas. De momento, el duelo es una mezcla de póquer y boxeo de tanteo, sin golpes directos, excepto los que hubo en la segunda partida.

Eso sí, Carlsen recibió un obsequio especial pocas horas antes de que empezase su cumpleaños: “El Real Madrid ganó al Sevilla, y eso elevó mi espíritu”, afirmó.

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Leontxo García

Periodista especializado en ajedrez, en EL PAÍS desde 1985. Ha dado conferencias (y formado a más de 30.000 maestros en ajedrez educativo) en 30 países. Autor de 'Ajedrez y ciencia, pasiones mezcladas'. Consejero de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) para ajedrez educativo. Medalla al Mérito Deportivo del Gobierno de España (2011).

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