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Tezanos no acierta. Falla de la peor forma: siempre en una dirección

La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, confirmó al sociólogo al frente del CIS con el argumento de que es quien “acierta en las encuestas”. Pero eso no es verdad

José Félix Tezanos, presidente del CIS
José Félix Tezanos, presidente del CISXimena y Sergio

En estos tiempos de polarización y ruido, cuando se mezclan la información y los mensajes basura, surgen debates donde no debería haberlos. Un caso es la precisión del CIS. El asunto volvió a la actualidad esta semana, cuando el Gobierno confirmó a José Félix Tezanos al frente del organismo. La portavoz del Ejecutivo y ministra de Educación, Pilar Alegría, lo justificó ante la prensa: “Entenderán ustedes que se confirme a aquel sociólogo que acierta en las encuestas”.

Algunos expertos dijeron (con razón) que hablar de fallos y aciertos no es la mejor manera de juzgar un instrumento de medición bajo incertidumbre. Pero es más grave que eso: la afirmación es falsa. No estamos ante una cuestión opinable, me atrevo a decir, sino ante un hecho factual: las estimaciones del CIS con Tezanos han sido poco precisas y sesgadas.

1. El CIS no “acertó” el resultado del 23-J

Aunque fue más preciso que en el pasado, su estimación de escaños tenía como escenario central uno distinto del que luego se produjo: el CIS les daba a PSOE y Sumar alrededor de 171 o 172 asientos, lo que les hubiese valido para gobernar sin el apoyo de Junts y ERC, pero en realidad se quedaron en 152 y hubo que negociar con esas fuerzas durante meses y meses. Nuestro promedio de encuestas se desvió en sentido contrario, pero menos: daba unos 177 escaños a la suma de PP y Vox, que se quedaron en 170 y sin opciones de gobernar. ¿Qué encuesta se acercó más? El sondeo de 40dB. que publicó este periódico, que colocaba a PP y Vox en 173 escaños y a la suma de PSOE y Sumar en 148.

2. Las estimaciones del CIS seguirían en entredicho aunque hubiese acertado el 23-J

El motivo es sencillo: el centro acumula errores en múltiples elecciones desde que Tezanos llegó al centro en 2018, de manera que no le bastaba un acierto para compensar ese histórico. Para medirlo, he preparado la siguiente tabla, que compara la desviación de media docena de encuestadoras en una decena de citas electorales desde 2018.

Los datos son elocuentes. El CIS con Tezanos se ha equivocado, en media, más que todas las otras encuestadoras. En cuatro ocasiones se desvió más que ninguna —tres veces entre 2018 y 2021, que fue su peor periodo—, y siempre erró más que nuestro promedio de sondeos.

Cálculo en tres pasos: (1) para cada elección y encuestadora, calculo el error medio por partido (para aquellos con 2% de voto o más); (2) para cada elección, calculo la media del error de las encuestadoras; y (3) para cada encuestadora y elección, calculo ahora su error relativo, restando al error de la encuestadora el error medio en esa elección. Así, un error positivo significa que la encuestadora se desvió más que la media de encuestadoras, y uno negativo, que se equivocó menos.

3. Lo más importante: el peor problema de las estimaciones del CIS no es la magnitud de sus errores, sino su dirección

Desde la llegada de Tezanos, el CIS ha sobrestimado el voto de la izquierda en 36 de 37 elecciones. También el 23-J. En julio la izquierda sorprendió con un resultado mejor del que anticipaban todas las encuestas privadas, pero incluso en esas circunstancias el CIS volvió a sobrestimarla. Se sorprendió al revés: su estimación decía que el PSOE y Sumar se impondrían por 5 puntos sobre el PP y Vox, pero en realidad se quedaron 1,4 puntos por debajo.

Ayer, un editorial de EL PAÍS censuró la ratificación de José Félix Tezanos, con el argumento de que su discurso contamina la imagen de imparcialidad del centro, decían, “al margen del acierto o el error de sus pronósticos”.

Yendo más lejos: creo que esos errores son un indicio de parcialidad. Porque, es cierto que existen motivos técnicos para explicar que las encuestas del CIS se desviasen a la izquierda, una vez y varias veces, pero cuando esa desviación se vuelve sistemática, y se repite después de cuatro años y 30 elecciones, la pregunta es inevitable: ¿por qué no se corrige tal sesgo?

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⚽ Rodrygo regresa a la media. Me interesaron estos datos de David Álvarez sobre el delantero del Real Madrid. El gráfico muestra la evolución del acierto de Rodrygo esta temporada, comparando su acumulado de goles (azul oscuro) con el de sus goles esperados, según el número y las características de sus disparos (azul claro).

El gráfico dice que la producción de ocasiones de Rodrygo ha sido más o menos constante. El jugador apareció en posiciones de remate con una frecuencia regular, por valor de cuatro goles esperados en sus primeros 10 partidos y por otros cuatro en los siguientes 10. Lo que cambió no fue eso, sino su acierto. Rodrygo llegó a “deber” más de tres goles, allá por el partido 11, cuando contaba un solo gol con disparos por valor de cuatro. Pero en los últimos cinco partidos su acierto ha sido extremo —siete goles— hasta compensar aquella deuda y poner la estadística a su favor.

Hay muchas formas de explicar este vaivén. Una parte será simple azar: a una racha excepcionalmente mala le debe seguir una racha normal, por tanto, mejor. Pero también es razonable pensar en la mente de un jugador. En cómo condiciona su juego fallar o marcar, y en la ventaja de alcanzar la calma, ese modo automático al que se refiere José Adán, responsable de una unidad de neuroentrenamiento: “un estado en el que todo fluye. El cerebro hace lo que tiene que hacer en cada momento, sin obstáculos, sin rumiación de pensamientos, preocupaciones o expectativas”.

🔥 2023 es el año más caluroso en milenios. ¿Por qué es así y cómo lo sabemos? Lo cuentan Manuel Planelles, Clemente Álvarez y Laura Navarro en este análisis visual de la evolución del clima, donde siguen la huella humana y el rastro que dejan las temperaturas en los árboles y el hielo glacial.


✏️ ¿La IA ya quitó algunos trabajos? Un estudio reciente se fijó en los anuncios en una web de trabajos freelance para editores y escritores. Al mes siguiente de aparecer ChatGPT, hace un año, se observó una caída de ofertas: se buscaban menos escritores y se les pagaba menos. Lo contó John Burn-Murdoch en Financial Times.

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Sobre la firma

Kiko Llaneras
Es periodista de datos en EL PAÍS y doctor en ingeniería. Antes de llegar al periódico en 2016 era profesor en la Universitat de Girona y en la Politécnica de Valencia. Escribe una newsletter semanal, con explicaciones y gráficos del día a día, y acaba de publicar el libro ‘Piensa claro: Ocho reglas para descifrar el mundo’.
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