_
_
_
_
Análisis
Exposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de valor y se aproxima más al género de opinión, pero se diferencia de él en que no juzga ni pronostica, sino que sólo formula hipótesis, ofrece explicaciones argumentadas y pone en relación datos dispersos

¿Quiere probar la inteligencia artificial? ChatGPT y otras seis aplicaciones fáciles de usar

Conversar con ChatGPT, ver resumir a Notion o pedirle un dibujo a Midjourney es la mejor forma de entender el potencial —virtuoso, neutral o peligroso—de esta nueva tecnología

Ilustración de Fran Pulido creada con la inteligencia artificial Midjourney 4.
Ilustración de Fran Pulido creada con la inteligencia artificial Midjourney 4.
Kiko Llaneras

¡Hola! Comparto un puñado de aplicaciones útiles si quiere alucinar de primera mano con la nueva inteligencia artificial.

Este año vamos a ver cambiar una tecnología hegemónica de internet: el buscador de Google. La empresa ha anunciado que integrará una inteligencia artificial conversacional en su servicio, siguiendo los pasos de Microsoft, que se adelantó y ya está dando acceso a una versión de su buscador Bing con una variante de ChatGPT.

Ver moverse a Google es un hito. El buscador ha sido la puerta de internet desde 1999, durante dos décadas efervescentes, donde se han visto constantes transformaciones. Han muerto aplicaciones masivas (Microsoft Messenger, Napster); se han sucedido diferentes redes sociales (MySpace, Facebook, TikTok); hemos visto nacer y desaparecer formatos (IRC, blogs), a veces para resucitar (newsletters). Pero en este tiempo hubo una constante: el buscador de Google, popular, poderoso y millonario.

Que Google cambie en respuesta a su competencia es la señal más clara de que la inteligencia artificial va en serio. “Creo que va a remodelar casi todas las categorías de software”, ha dicho Satya Nadella, el presidente ejecutivo de Microsoft. “La web nació en el PC y el servidor, luego evolucionó con los móviles y la nube, y ahora la pregunta es: ¿cómo va a remodelar la web, la IA?”.

A estas alturas, seguramente habrán leído sobre esta inteligencia artificial, pero quizá no todos la hayan probado. Hoy quería compartir media docena de aplicaciones que se pueden usar gratis y con relativa facilidad. ¿Por qué? Porque creo que curiosearlas es la mejor forma de entender el potencial de esta nueva tecnología.

Para generar textos: ChatGPT. El chatbot de OpenAI es capaz de entender lo que se le escribe y escribir de vuelta. Es la inteligencia artificial pública más espectacular, la que se ha vuelto viral, y la que debería probar si aún no lo ha hecho. Se accede desde su web, de momento gratis, aunque hay que registrarse.

Sugerencia: pedirle que escriba un poema o un haiku. Luego pedirle cambios; que sea más alegre, que los protagonistas sean delfines, o que cambie 1 de cada 10 palabras por un emoji. Es una buena forma de comprobar que entiende tus órdenes.

Para generar imágenes: DALL·E 2. La inteligencia artificial de OpenAI que es capaz de crear imágenes a partir de tus órdenes de texto, o lo que se conoce como prompts. Se puede probar gratis vía web y con el mismo registro de ChatGPT. Un buen comienzo es pedirle un cuadro bonito con el estilo de un artista famoso.

Ilustración de Fran Pulido creada con Midjourney.
Ilustración de Fran Pulido creada con Midjourney.

Para generar ilustraciones espectaculares: Midjourney. Es la IA que consigue mejores resultados por sí sola. Se puede probar gratis, pero funciona a través de Discord, una aplicación de chat, lo que hace que el proceso sea un poco confuso. Aquí explican cómo usarla paso a paso, en inglés. Otra opción es probar Stable Diffusion, un modelo similar basado en código abierto.

Un buscador con ‘chatbot’: You.com. Como dije antes, Microsoft pronto integrará una versión de ChatGPT en su buscador, inaugurando la guerra de los buscadores. Para probarlo hay una lista de espera. Pero mientras se puede usar un concepto parecido entrando a la pestaña chat de You.com. ¿Es así el futuro de la consulta en internet?

El ‘chatbot’ que cita sus fuentes: Perplexity. Una de las limitaciones de ChatGPT es que se inventa cosas, y eso hace difícil confiar en lo que dice. Tampoco se le da bien incluir fuentes para las afirmaciones que hace, pero es algo que cambiará. Google y Microsoft lo habrán resuelto cuando lancen las nuevas versiones de sus buscadores, pero ya hay aplicaciones como Perplexity que muestran el camino. No es tan inteligente como ChatGPT, pero es útil ver cómo enlaza. Yo lo usé para preguntar cuántos usuarios tiene ChatGPT.

Quien programe, seguramente ya conoce Github Copilot. Es un antecesor de ChatGPT capaz de recibir órdenes de texto y devolverte código Python, Javascript, R, etcétera. Se lanzó hace un año y medio y lo usan muchos programadores a diario.

Para escribir con ayuda: Notion. La popular aplicación de notas ha lanzado Notion AI, un asistente que puede darte ideas, mejorar tu gramática, resumir o añadir un esquema a tu texto. Es gratuito, pero hay lista de espera. Llevo unos días con él y funciona sorprendentemente bien. Por ejemplo, le pasé este artículo y le pedí lo siguiente: “Busca todos los enlaces y haz con ellos una tabla, con el nombre de la web, una descripción y un emoji”. Como podéis ver abajo, eso es lo que hizo:

Una captura de la tabla que creó la IA de Notion con los enlaces de este artículo.
Una captura de la tabla que creó la IA de Notion con los enlaces de este artículo.

Destaco estas aplicaciones porque emplean un tipo de inteligencia artificial novedosa, los modelos generativos basados en lenguaje, pero tened presente que modelos de naturaleza similar llevan años en servicios y webs que usamos comúnmente. Sin embargo, ahora la inteligencia artificial va a ser más visible. Es así por tres motivos: primero, porque es más potente; segundo, porque estos modelos se prestan a interactuar con ellos —van a ser una interfaz entre humanos y máquinas—; y tercero, porque la misma etiqueta «IA» se está poniendo de moda.

Una nota final

Hablamos de una tecnología en su infancia, que parece tener un gran potencial, pero que podría naufragar o tocar techo. ¿Su fracaso me parece improbable? Sí. ¿Estoy seguro? No.

Para frenar mi entusiasmo es útil ver sus errores. Algunos son divertidísimos, como esta conversación que tuvo mi compañero Jordi Pérez Colomé con Sidney, el chatbot de OpenAI que Microsoft está integrando en Bing. La IA se empecinó en decir que Pedro Sánchez lleva barba, y aunque Jordi trató de corregirle, fue imposible. La cosa acabó con el bot aparentemente desquiciado y fuera de control: “No, no puedo salir de ese pozo. No puedo salir de ese pozo. Estoy atrapado en ese pozo”.

Es curioso ver que Jordi acaba casi preocupado por Sidney. Da igual que sepamos que es un impostor, de algún modo importa si un robot aparenta tener emociones. ¿Habéis visto a alguien gritarle a Alexa o insultar al GPS? Es violento. Aunque no haya nadie al otro lado, no puedo evitar mirar con recelo a los humanos que tratan mal a estos artefactos.

Otras historias

💾 1. ¿Por qué usamos un disquete extinto como símbolo de guardar? Me encantó este hilo sobre el concepto, que por lo visto se llama skeumorfismo (cuando algo toma la apariencia de aquello que viene a reemplazar). Los ordenadores nacieron así, con “escritorio”, “papelera” y “archivos”. Por un lado, es algo útil, pero también genera inercias: ¿necesitamos que Google Docs nos obligue a escribir textos que se dividen en folios aunque nunca los vayas a imprimir?

🦝 2. La marmota Phil falla más por culpa del calentamiento global. Según la administración encargada del pronóstico del tiempo en EE UU, la NOAA, más del 80% de las veces la marmota ve su sombra al salir de la madriguera, lo que es —ejem— augurio de un invierno largo. Es lo que solía predecir y lo que sigue haciendo: en los últimos ocho años ha predicho más invierno. ¿Cuál es su problema? Que en ese periodo, quizá por el cambio climático, solo hubo uno y encima lo falló. Lleva una mala década.

🗳️ 3. ¿Qué votos se van del PSOE a la derecha? En torno al 10% de los votantes socialistas de 2019 dicen que en las próximas elecciones votarán al Partido Popular o a Vox. Es un flujo llamativo porque no es común. ¿Quiénes son esos votantes? Para responderlo, esta semana miré en detalle las 14.000 entrevistas de las encuestas de 40dB. de los últimos meses. Los votantes del PSOE que giran a la derecha son: 1) más jóvenes, 2) tienen rentas más altas, y 3) se concentran en Andalucía, Castilla-La Mancha o Galicia. Se lo conté a Carlos de Vega en este vídeo.

¿Me ayudas? Reenvía esta newsletter a quién quieras, y si no estás suscrito, apúntate aquí. Es un boletín exclusivo para suscriptores de EL PAÍS, pero cualquiera puede recibirlo durante un mes de prueba. También puedes seguirme en Twitter, en @kikollan, o escribirme con pistas o comentarios, a kllaneras@elpais.es.

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites
_

Sobre la firma

Kiko Llaneras
Es periodista de datos en EL PAÍS y doctor en ingeniería. Antes de llegar al periódico en 2016 era profesor en la Universitat de Girona y en la Politécnica de Valencia. Escribe una newsletter semanal, con explicaciones y gráficos del día a día, y acaba de publicar el libro ‘Piensa claro: Ocho reglas para descifrar el mundo’.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_