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El Registro Civil reconoce que los niños pueden tener dos madres

La movilización ciudadana consigue que un menor sea registrado como hijo de dos mujeres sin presentar certificado de una clínica de fertilización

Siete meses después de nacer, el pequeño Lennon, por fin, tendrá derecho a aparecer en el libro de familia como hijo de dos madres, Brenda y María José, y hermano de Nayra y Fionn. Familia numerosa de repente, porque hasta ayer el menor solo aparecía registrado como hijo de la madre gestante, Brenda, que además es irlandesa. Esto significa que durante medio año, el menor nacido en España e hijo de madre no gestante española no tenía pasaporte ni documento de identidad ni tarjeta sanitaria nacional. Y todo porque sus madres no querían compartir con el Registro Civil algo tan íntimo como el método por el que se habían quedado embarazadas, con un certificado de alguna clínica de fertilidad que lo justificase. Un requisito que no se exige a las parejas heterosexuales que acuden a registrar a sus hijos.

“Nos parecía trato discriminatorio porque este tipo de documento que explicase cómo Brenda se quedó embarazada no se reclama en los casos de parejas formadas por mujer y hombre, aunque podría suceder que el señor que registra a su hijo no sea el padre biológico. Por eso iniciamos la campaña para reunir más de 100.000 firmas que presentamos el pasado 6 de febrero ante la Dirección General de los Registros y del Notariado (DGRN) en Madrid. No recibimos ningún feedback en ese momento: solo entregamos las firmas y nos dijeron que esperásemos a una respuesta, que tardaría. Y con la misma situación nos volvimos a Denia, sin saber cuándo podríamos regularizar la documentación de Lennon o si tendríamos que iniciar un recorrido judicial en caso de respuesta negativa. Estábamos dispuestas a llegar donde fuera necesario, porque no se trataba solo de nuestro caso, sino de todas las familias formadas por dos mujeres que quieren tener hijos”, explica María José que, por fin, es reconocida como madre del pequeño Lennon.

El pasado martes recibieron un escueto SMS que las citaba en el Registro Civil de Denia para conocer la resolución a su petición, que fue aprobada tan solo dos días después de la entrega de firmas. Acudieron ayer con sus tres hijos, intentando asumir que la notificación podría ser negativa. Contra todo pronóstico, el director general de los Registros y del Notariado, Francisco Javier Gómez, rebatía al juez de Dénia en su notificación y reconocía a las dos madres de Lennon, sin importar cómo fue concebido.

“Cuando nos dijeron que sí no nos lo podíamos creer. Ya no es solo que reconozcan nuestro derecho como familia, que podamos sacar su DNI y pasaporte para visitar a los abuelos y tíos en Irlanda o que se me reconozca como madre no gestante. Lo importante es que la resolución dice “cabe colegir que la intención del legislador ha sido facilitar la determinación de la filiación de los hijos nacidos en el marco de un matrimonio formado por mujeres, independientemente de que hayan recurrido o no a técnicas de reproducción asistida”. Es decir, que sienta un precedente y ya no se obligará a las parejas mujeres a presentar certificados de clínicas de reproducción asistida, porque las formas de concebir son muchas y muy diversas”, describe María José.

En ese sentido, la pareja rompe también un tabú sobre los métodos de gestación, ya que existe la posibilidad de acudir a bancos de semen europeos e inseminarse en la intimidad del hogar ─sin necesidad de pasar por un proceso de estimulación ovárica y fecundación en una clínica─ o elegir a un donante masculino en su círculo de amistades que les entregue material biológico para esa inseminación.

“Para nosotras sería importante que existiera la libertad de elegir o no una clínica para embarazarse, como sucede en otros países que ya lo han regulado. En Inglaterra, por ejemplo, la legislación permite que si una pareja de mujeres quiere tener un hijo de un donante conocido, este hombre puede hacer una declaración jurada por escrito que confirme que se trata de un acuerdo de donación. La filiación siempre correspondería al matrimonio de mujeres: aunque el padre biológico quisiera reclamar la patria potestad, no la conseguiría. En cambio, si el niño ha sido fruto de una relación sexual, no un proceso de donación, el hombre puede reclamar sus derechos de paternidad. Lo suyo sería que si se hace algo así en España, se haga bien, con la regulación y medidas legales necesarias que no deje a nadie desprotegido y sobre todo permita a los niños ser reconocidos en la diversidad de sus familias”, afirma la madre de Lennon.

Legislación pendiente

El registro sin certificados de los hijos de parejas homoparentales, gracias al antecedente de Denia, ha sido solo un paso más en la batalla por la igualdad. Queda pendiente todavía que el Ministerio de Justicia actualice el programa informático para agilizar el registro en los hospitales, donde hasta ahora no existía siquiera la opción de introducir los nombres de dos madres. Falta también la aprobación de una Ley de Igualdad LGTBI y de No Discriminación, que debería incluir en su protección a los hijos de parejas LGTB, víctimas potenciales de ese trato discriminatorio, como pone de manifiesto la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB).

“Que el Registro Civil haya aceptado la inscripción de Lennon en el libro de familia con sus dos madres demuestra que las cosas están cambiando y ha imperado el sentido común. El requisito de presentar un certificado de una clínica, además de violar la intimidad de esa pareja, no aparecía por escrito en ninguna ley ─ni en la de Reproducción Humana Asistida, ni en la Ley de Registro Civil─, por lo que responde a una interpretación estricta y heteronormativa. Por suerte, poco a poco ya está distinguiendo entre la intención de paternidad o maternidad y la biología. En un futuro veremos cada vez más casos en los que la intencionalidad de maternidad será suficiente para reconocer a una madre como tal. Aunque queda pendiente superar el requisito del matrimonio en las parejas del mismo sexo que no se reclama en las parejas de hecho heterosexuales que acuden a registrar a sus hijos”, reflexiona Charo Alises, abogada y miembro del grupo de juristas de FELGTB.

De momento, la propuesta no de ley de esta organización se está presentando a todos los partidos políticos para que alguno se atreva a hacer suyo el texto y lo proponga formalmente ante el Congreso.

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