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Seis de cada diez mujeres renuncian a su carrera por ser madres

El segundo estudio sociológico de la Asociación Yo No Renuncio confirma que la corresponsabilidad no existe

Una mujer trabaja en casa con sus hijos.

El segundo estudio sociológico “Somos Equipo” de la Asociación Yo No Renuncio y el Club de Malasmadres ha sido presentado hoy y los resultados son descorazonadores. La investigación -realizada a partir de 24.000 encuestas online a mayores de 21 años- desvela que el 58% de las mujeres profesionales renuncian a su carrera cuando son madres, frente al 6% de los hombres.

Aún hay más: un 51% de las mujeres que todavía no han tenido hijos asume que si los tuvieran deberían renunciar a su desarrollo profesional, mientras solo el 11% de los hombres se plantea algo así. Son las mujeres que “se van antes de irse”, las que se ven obligadas a anticipar su renuncia y se pierde su talento en las empresas, como denunciaba la emprendedora Sheryl Sandberg en su libro Lean in (Vayamos adelante, en castellano). Las decisiones implican una renuncia como reducir su jornada laboral, solicitar una excedencia o abandono total del mercado laboral.

El problema ya no reside solo en la inexistencia de leyes que igualen maternidad y paternidad o empresas que favorezcan una conciliación real. Los resultados del estudio “Somos equipo” advierten que la conciliación empieza en casa y eso sigue siendo una asignatura pendiente en nuestro país.

“Queríamos analizar los mitos a los que se enfrentan las mujeres con datos objetivos. La idea de que “los hombres de hoy en día se implican mucho más en las tareas del hogar” está muy extendida, pero no es cierta. Si analizamos las respuestas de los participantes en la encuesta, que tiene una muestra del 11% de hombres, comprobamos que los roles tradicionales están muy instaurados en casa. Hemos conocido testimonios de empresarios que querrían ofrecer puestos directivos a mujeres, pero ellas los rechazan porque saben que supondría un sobre esfuerzo incompatible con la familia y se prioriza la carrera profesional del hombre”, describe Laura Baena, presidenta de la Asociación Yo No Renuncio.

Tareas visibles e invisibles

El informe “Somos Equipo” pone de manifiesto también que el 54% de las mujeres asume la responsabilidad principal de las “tareas invisibles” del hogar, frente al 17% de los hombres. A la jornada laboral se añade una segunda jornada en el hogar e incluso una tercera que implica actividades mentales de organización que se realizan simultáneamente y no se pueden cuantificar en el tiempo. Por ejemplo, un 72% de las madres se encarga de atender los temas del colegio o guardería ─solo hay que ver cuántos hombres están en los grupos de WhatsApp del colegio─, un 67% de las veces son ellas quienes hacen el seguimiento médico de los hijos, un 66% de las mujeres pone la lavadora y un 59% se ocupa de elaborar la lista de la compra. Por su parte, los hombres se encargan de tareas más visibles y cuantificables (como hacer la compra, cocinar o bañar a los niños), que además son percibidas como actos casi heroicos por la sociedad.

“Otro de los mitos que hemos analizado en este informe es la teoría de que los hombres ganan más y por eso las mujeres se encargan del peso de la familia y el hogar. El 45% de las madres que aportan los mismos ingresos que sus parejas al hogar siguen siendo las principales responsables de las tareas domésticas, y solo en un 9% de los casos esa responsabilidad recae en los hombres”, añade Maite Egosconzabal, socióloga responsable del análisis del estudio.

Según este estudio y el informe TransParent Project, los roles tradicionales en el hogar empeoran aún más cuando llega un hijo a la familia. Si un 19,5% de los hombres sin hijos declara encargarse de las tareas del hogar, este porcentaje disminuye al 16,5% cuando son padres. Y sucede justo al contrario con las mujeres, que se dedican a las actividades domésticas en un 42% cuando viven en pareja sin hijos y sube a un 48% cuando son madres. También ellas sacrifican más su tiempo libre y dedican menos al ocio o deporte (45,9%) frente a los padres que todavía encuentran tiempo para despejarse en el gimnasio (68%). El anterior informe “Concilia13F” ya señalaba que las mujeres tienen de media 54 minutos al día de tiempo libre. Todo esto podría explicar otro irónico resultado de la investigación del Club de Malasmadres: la satisfacción media de los hombres con el reparto de las tareas domésticas llega al notable (7,2), mientras las mujeres solo manifiestan una satisfacción de 5,8.

Revertir la corresponsabilidad

Ante la evidencia sociológica, que muestra los fallos en la corresponsabilidad familiar, la Asociación No Renuncio señala algunas pautas para cambiar este modelo: actuar sobre la educación y concienciación social, cambiar los permisos de paternidad y maternidad para que sean iguales e intransferibles, redefinir las jornadas laborales y flexibilizar el trabajo remunerado para disponer de más minutos de ocio al día.

Según advierte Laura Baena, el futuro no es muy alentador: “En las reuniones que hemos mantenido con partidos políticos de distinto color advierten que los permisos de paternidad iguales e intransferibles no llegarán en esta década ni en la siguiente. Estamos a años luz de modelos como Suecia, pero hemos visto en el estudio que tampoco está sociedad preparada porque no existe una corresponsabilidad real. Habrá que estudiar qué medidas se pueden proponer para revertir esto. Depende de todos que las cosas cambien en los próximos años. Buscamos hombres, referentes, que concilien, pero de verdad”.

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