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La necesidad de un diseño urbano a escala humana

"El hábitat óptimo para el homo sapiens aún es un enigma", afirma el documental La Escala Humana. Inspirado en los estudios del urbanista danés Jan Gehl, promotor de los carriles bici y las calles peatonales de Copenhague, quien ha dedicado su vida a investigar el comportamiento del ser humano en entornos urbanos, el documental hace un análisis del diseño y la planificación urbana poniendo el foco en las personas que habitan las ciudades.

Las ciudades son epicentros financieros y económicos que se han ido configurando para servir al capitalismo global. Las migraciones rurales hacia las zonas urbanas por una necesidad de mano de obra para el sistema industrial a partir del siglo XVIII, cambiaron radicalmente el hábitat humano en los países industrializados del planeta. Esta tendencia ha aumentado radicalmente en los últimos cincuenta años hasta el punto de que, si en 1960 el 34% de la población mundial era urbana, hoy el 54% de los humanos residimos en ciudades. A pesar de que la disparidad en los datos varía entre países y regiones, como bien muestran los mapas realizados por Duncan Smith sobre los distintos patrones de urbanización en el mundo, y de que toda la población urbana cae en un mismo saco a pesar de habitar ciudades que no se pueden equiparar entre sí, que el humano es cada vez más un ser urbano, es un hecho incontestable.

Por ello, es esencial entender que las ciudades son humanas, ya que son seres humanos quienes las habitan. Seres urbanos. Grupos humanos que comparten un espacio común en una acción de intercambio social contínuo y con la calle como símbolo de su antropocentrismo.

Flujo Peatonal en Jalisco. Imagen del Colectivo Ecologista de Jalisco, en Flickr.

¿Quién habita las calles de tu ciudad? ¿Los coches o las personas? ¿Son las calles de tu ciudad espacios públicos de calidad? Este tipo de preguntas no han estado siempre en el epicentro del debate urbano ya que, en muchas ocasiones, la función de la ciudad, más que ser ese espacio habitable, sano y seguro para los seres que la habitan, ha sido un epicentro para las finanzas, la economía o el transporte de mercancías, dejando a los humanos en último término, y en general, desplazados de los centros a la periferia. Gentrificados. Marginados. Aunque, sin embargo, detrás de cualquier actividad económica, hay siempre personas.

Asumiendo el fracaso de la planificación urbana moderna, que se ha llevado a cabo desde hace dos siglos, urbanistas como Jan Gehl, Jiangyan Wang, Janet Sadik-Khan o David Sim, contemplan en el documental La Escala Humana la necesidad de poner a las personas en el epicentro de la planificación de las ciudades. A partir del análisis de distintas ciudades como Copenhague (Dinamarca), Nueva York (EEUU), Chongqing (China), Melbourne (Australia), Daca (Bangladesh) o Christchurch (Nueva Zelanda), la película aporta diferentes ideas y ejemplos de cómo debería ser una ciudad más humana. Para ello se debería: limitar el tráfico de automóviles; aumentar las áreas verdes; estimular el uso de la bicicleta; reconquistar los espacios públicos; fomentar la construcción de transporte público ecológico y efectivo; construir edificios más bajos que permitan ver más el cielo; generar viviendas asequibles; construir más espacios recreativos y culturales accesibles a todo el mundo y que fomenten la igualdad; y, en definitiva, favorecer seres urbanos más felices capaces de cohabitar mejor.

Humanizar las ciudades. Humanizar su diseño y su planificación. Con este deseo empieza Seres Urbanos el 2016, un año crucial para la agenda urbana internacional en el que se sincronizarán objetivos y se trazarán pautas para los próximos 20 años de diseño urbano mundial. La cita, Habitat III, será dentro de nueve meses en Quito, Ecuador. Nuestro primer deseo del año es que la escala humana esté presente en cualquiera de sus actos.

Comentarios

También se puede fomentar las áreas rurales, que se viva en pueblos, facilitando los movimientos económicos y financieros de las personas que viven allí, permitiendo una red pública de trnsporte asequible para el traslado a centros importantes de ciudad cuando haga falta, etc..o sea hacer las cosas al revés, porque en el mundo rural seguro que hay más calidad de vida, lo que ocurre es que en las grandes ciudades se consume más y ahí puede estar una de las dificultades para aplicar el otro modelo, es algo que se me ocurre.
También se puede fomentar las áreas rurales, que se viva en pueblos, facilitando los movimientos económicos y financieros de las personas que viven allí, permitiendo una red pública de trnsporte asequible para el traslado a centros importantes de ciudad cuando haga falta, etc..o sea hacer las cosas al revés, porque en el mundo rural seguro que hay más calidad de vida, lo que ocurre es que en las grandes ciudades se consume más y ahí puede estar una de las dificultades para aplicar el otro modelo, es algo que se me ocurre.