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Guerra abierta por el precio del libro

Las editoriales españolas, forzadas a replantear su estrategia tras la irrupción navideña de Amazon - Títulos a menos de tres euros para Kindle copan las ventas

¿Dinamitar o dinamizar el ecosistema editorial español? La irrupción en diciembre del Kindle, el lector electrónico de Amazon, acompañado de una avalancha de 28.000 títulos en castellano -algunos de ellos a precios por debajo dos y tres euros, e incluso menos- está cambiando para siempre el mundo del libro en España. Nuevas editoriales y librerías online se suman a una guerra de precios en un contexto donde todo lo conocido está en cuestión: desde la forma en que leemos, a aquello que entendemos por libro. Primero, por la confusión entre el continente (el dispositivo de lectura) y el contenido (el texto en formato electrónico). Los fabricantes de aparatos libran la primera batalla. Las editoriales, la segunda. Amazon combate en ambos frentes.

La política de gangas hace peligrar el futuro del sector, según Anagrama

Ediciones B triplica sus ventas digitales tras lanzar un sello de obras baratas

Los libreros ven sobredimensionado el efecto de la llegada del portal

"Puede que estén enloquecidos por vender aparatos", dicen los editores

El novelista Juan Gómez-Jurado oye muy de cerca los cañonazos (y lanza alguno). La edición para Kindle de El emblema del traidor lleva más de un mes en el número uno de ventas de Amazon.es. "Por contrato no puedo decir cuántas he vendido, pero en ese tiempo han sido miles", indica. Él fija el precio (precio que en una semana ha pasado de 1,49 a 2,68 euros). "Lo que yo pretendo ganar por libro es un euro, el resto va para Amazon", señala.

Pero El emblema del traidor es una novela peculiar por otro motivo: se puede encontrar en edición electrónica por dos precios: 2,68 euros en Amazon.es y 7,99 euros en Casadellibro.com; algo que, en principio, viola la ley española de precio fijo (según la cual la misma edición de un libro no puede tener dos precios distintos dentro del territorio nacional). Gómez-Jurado ofrece una explicación al respecto: "En un caso lo vende directamente el autor, en el otro hay una editorial de por medio".

De estrategias agresivas saben en el sello B de Books, lanzado por Ediciones B en noviembre: "Decidimos ofrecer los precios más bajos del mercado respecto al papel (de 1,99 a 9,99 euros). Queríamos que la distancia entre el digital y el papel fuera la más grande posible", afirma su director, Ernest Folch. Este sello vende títulos en Amazon y otras tiendas online como Leqtor.com y Fnac.es. Solo aportan datos orientativos: "Hemos vendido tres veces más e-books en diciembre que en meses anteriores".

Desde Anagrama, Paula Canal rebaja las dosis de euforia: "Con bestsellers se pueden fijar esos precios porque venden millones de unidades, pero ¿qué ocurre en el caso de ventas de no más de 1.000 ejemplares?", se pregunta. "No hay futuro con estos precios en un ecosistema editorial saludable, en el que todavía sobreviven ediciones pequeñas para títulos difíciles", añade. Esta editorial recela de la llegada de Amazon: "De momento no les dejamos vender nuestros títulos en Latinoamérica y Estados Unidos -donde no hay precio fijo- para que no hagan la competencia a otras tiendas online con las que hemos firmado contratos".

Diego Moreno, de Nórdica Libros, ha decidido lanzarse a la arena: "Este año empezamos con una línea solo digital (a 4,99 euros) y otra con los cuentos de Pirandello, que vamos a vender sueltos, a 0,99 euros. La lógica del libro electrónico es que esté a un precio muy inferior al de papel. Es una manera nueva de concebir el libro y el lector. Son obras de picoteo y no pueden costar como un libro en papel".

La escritora Rosa Montero se ha autopublicado tres obras para Kindle: recopilaciones y libros descatalogados. "Hemos perdido un tiempo preciosísimo por navegar contra de las nuevas tecnologías (...) Esta lentitud ha favorecido a los piratas y ahora parece que los únicos que tenemos que dar las cosas gratis somos los creadores, cuando nadie se plantea no pagar por el aparato para leer". Montero esgrime además una vieja reivindicación del sector, que el IVA del e-book pase del 18% actual al superreducido 4%, el mismo del que goza el libro de papel.

El 80% de los libros digitales que se venden en España pasan por Libranda. Creada en 2010 por, entre otras, Random House Mondadori, Planeta, Santillana, y Roca Editorial, hasta 30 editoriales que venden obras digitales en Amazon gestionan sus lanzamientos con esta distribuidora. Su directora, Arantza Larrauri, valora la llegada del Kindle: "Que el libro electrónico salga en prensa y en televisión va a ayudar a la cultura de lectura digital". Además reconoce que el sector se está moviendo: "Se están incorporando nuevos editores, medianos y pequeños. Están empezando a dar pasos".

Hay espacio para todos, piensa Pilar Gallego, tesorera de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros, que reúne a 1.600 tiendas: "El libro en papel sigue vendiéndose. Sobre todo en literatura infantil y juvenil, en la que las obras son muy vistosas". Gallego cree que el fenómeno Amazon está sobredimensionado: "Es más la publicidad que se da al tema de los dispositivos que lo que de verdad suponen las descargas". Los libros literarios en formato digital, según previsiones de Libranda, supondrán en 2012 el 1% respecto al total del mercado del libro en papel, cinco veces más que en 2011.

Para el director de la Federación de Gremios de Editores de España, Antonio María Dávila, la meta de Amazon no está en las obras: "Puede que haya una estrategia empresarial enloquecida para vender el Kindle -que para mi juicio es bastante malo, como todas las cosas baratas-, porque su negocio no es el contenido".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de enero de 2012