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Reportaje:GASTRONOMÍA / INTERNET

Los fogones se enredan

Han dado el salto del ciberespacio al papel, a la radio o a la televisión. Los nuevos Karlos Arguiñano congregan a sus fieles delante de la pantalla del ordenador. Los 'blogueros' gastronómicos son las nuevas estrellas del 2.0.

No querían perder el recetario de la abuela, todos esos guisos manchegos que disfrutaban en familia, pero sobre los que poco habían escrito. "El blog nos pareció la solución para que nuestras hijas [una de 14 años y otra de 10] conservaran las recetas de mi abuela. Un día hicimos una foto al morteruelo [paté rústico de Cuenca] y poco después fundamos Webos Fritos", cuenta Susana Pérez, responsable junto a su marido, Jesús Cerezo, del sitio ganador del premio a mejor bitácora 2010. Un galardón, fallado por la plataforma Bitácoras.com, que por primera vez recae en un sitio de cocina. Webos Fritos, abierto hace tres años, suma más de 17.000 comentarios, 300 recetas y 3.000 lectores diarios. Pérez, abogada de 45 años, y Cerezo, arquitecto de 46, le dedican 14 horas cada fin de semana y unas dos horas diarias entre semana. Un esfuerzo que une a la familia. "Todos nos implicamos: mis padres vienen a mi casa [en Guadalajara]. Mi madre me ayuda con la compra y la cocina el sábado, todos recogemos y mi marido hace las fotos. Hemos convertido el salón en un estudio fotográfico". Jesús Cerezo captura las recetas con una Canon 7D y un objetivo profesional. Cuidan cada detalle y roban horas al sueño para responder a los comentarios de sus lectores. "Los estilismos están muy meditados, y los guisos los sirvo con guantes de látex", precisa Pérez. El resultado: un recetario de arroces, charlotas o patés que nada tiene que envidiar a los de papel.

Webos Fritos demuestra el buen momento que viven los blogs culinarios, unos sitios que se han consolidado en los últimos años. Los hay de todo tipo: bases de datos, reflexiones, noticias; de repostería, salsas... En el pozo sin fondo de la Red conviven unos 12.000 sitios de cocina en inglés, según el barómetro Technorati. En español son 10.000, según Bitácoras.com. Y los blooks, término que define los libros basados en textos de un blog, son un acicate. El exitoso filme Julie & Julia, protagonizado por Meryl Streep, se basó en un blook: el diario de una cocinera neoyorquina. El libro ganó los 1.654 euros del concurso Lulu Blooker. Otra embajadora de lujo: la actriz Gwyneth Paltrow. Desde Goop.com, comparte su obsesión por los alimentos frescos y sanos. Tampoco escasean las conferencias sobre el tema, algunas como la BlogHer Food (San Diego, California) son capaces de agotar las entradas en una semana.

Falsarius Chef, un seudónimo tras el que se esconde un simpático cocinero español, ha publicado cuatro libros. Todos han surgido al rebufo del éxito de Falsariuschef.com. El primero, Cocina para impostores, de la editorial Compañía Oriental de la Tinta, va por la octava edición y lleva 30.000 ejemplares vendidos. A este superventas le siguieron Cocina para impostores 2, El libro de postres de Falsarius Chef y el reciente Cocina sin humos. Todos comparten la premisa que popularizó al blog: cocinar únicamente con congelados, latas o conservas. "Tras horas de cocina, me di cuenta de que cada vez hacía más trampas. Un día no tenía tiempo para hacer la compra y tiraba de despensa, otro olvidaba poner a remojo unas legumbres y usaba unas de bote de cristal... Las recetas colaban y gustaban a los comensales", relata. El experimento online triunfó. Cuenta con 150.000 visitas al mes. Gracias al blog, Falsarius Chef saltó al programa de la Ser A vivir que son dos días.

Sobre cómo adaptar un blog al papel sabe mucho Txaber Allué, de 36 años y de Tarragona. "La editorial Temas de Hoy leyó en prensa que había ganado el premio al mejor videoblog gastronómico en Navarra Gourmet y me propuso escribir un libro", cuenta. El Cocinero Fiel: de los platos tradicionales a la tortilla 2.0 es el resultado. La sinceridad de ElCocineroFiel.com es su fortaleza. Allué no es un profesional. Cuelga vídeos donde sale cocinando: si la receta fracasa, la cámara lo registra y los internautas la perfeccionan con sus comentarios. Sus más de 200 videorrecetas se han visto unos 10 millones de veces. 

Otros triunfadores en español: Mikel López Iturriaga, más conocido como El Comidista (en Blogs de El País: su anterior web Ondakin.com se llevó el premio a mejor blog gastronómico según Canal Cocina); Mar Gavilán y Javier Muniesa, de GastronomiaYCia.com (con 26.000 visitas diarias); Directo al Paladar, el blog en español más leído según Wikio (y de los más antiguos: nació en 2005), y el Horno de María, mejor bitácora en los Premios 20Blogs que se fallaron en octubre.

En el mundo anglosajón, algunos blogueros se han convertido en auténticas estrellas. Matt Armendáriz abrió Mattbites.com en 2005. Gracias a su web, este fotógrafo profesional de 40 años se ha convertido en un habitual de los programas televisivos gastronómicos. "Todavía me sorprende que me paren por la calle", confiesa desde Los Ángeles. Algo que sucede con frecuencia desde que la millonaria y fundadora del imperio de cocina Martha Stewart le pidiera colaborar en su programa The Martha Stewart Show. No vive de la web, sino de las fotos de recetas que publica en revistas como Time Magazine. Pero la bitácora le da visibilidad. En un mes publicará un libro basado en las recetas y las imágenes de Mattbites.com.

El diseño de las webs estadounidenses suele superar al de las españolas. "En EE UU se da mucha importancia al diseño y al empaquetado", argumenta Aran Goyoaga, también fotógrafa. Goyoaga nació en el País Vasco, pero se mudó a Florida en 1998. Su blog Canelle et Vainille es, según Gwyneth Paltrow, uno de los mejores del mundo. Más de 380.000 visitas mensuales corroboran su opinión. Goyoaga fue chef del hotel Ritz- Carlton. "Dejé de trabajar como cocinera cuando tuve a mi primer hijo. Mis horarios eran inhumanos". La pasión por los fogones le viene de familia. Sus tíos y primos son dueños de dos pastelerías en Bilbao. Una de ellas la fundó su abuelo en Amorebieta (Bilbao) en 1949. "Mi oficio de bloguera le divertiría, pero le parecería poco serio".

Dorie Greenspan tiene poco de aficionada. Su camino ha sido el opuesto: de los libros a Internet. Esta neoyorquina abrió Doriegreenspan.com cuando era una escritora reconocida con más de 15 años de experiencia. "Había varios clubes online basados en mis libros, como Tuesdays with Dorie (Los Martes con Dorie), donde los cibernautas posteaban fotos y opiniones sobre mis recetas. El blog me permite estar en contacto con ellos", explica. La publicación de su último libro, Around my French table, ha impulsado otro club online, French Fridays with Dorie. "Es maravilloso que los blogueros publiquen en papel. El cruce entre los dos medios es enriquecedor para la gastronomía".

En Asia también proliferan las bitácoras: Aun Koh, de Singapur, es el fundador de ChubbyHubby.net, con 80.000 visitas mensuales. Su mujer es escritora gastronómica. "Se burla de mí cuando le pido colaborar en mi blog; me dice: 'Al contrario que tú, yo no trabajo gratis", cuenta Koh. Este asiático también fue periodista, pero dejó la profesión para fundar una editorial y una consultora. "Varios editores que no saben que fui periodista profesional me han hecho ofertas para escribir en sus revistas. Algunas eran tan bajas que me parecieron realmente insultantes".

Las redes sociales, grandes aliados cibernéticos, democratizan el fenómeno y abren nuevas vías para los chefs 2.0: los fans se multiplican en Facebook, y los comentarios, en Twitter. Otro cambio ligado a la tecnología: las versiones para el iPhone, el iPad o el Android de los blogs que cuelan a los gurmés online en nuestros bolsillos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de noviembre de 2010