Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los museos se ponen a régimen

Los directivos de los principales centros se resignan a la necesidad de recortar hasta un 30% del presupuesto - La crisis obliga a menos exposiciones y menos compras

Aunque los presupuestos reales no se conocerán hasta después del verano, las medidas extraordinarias para reducir el déficit público están desbaratando ya los planes de los grandes museos españoles. Los programas de lo que queda de temporada y de los dos próximos años están cerrados, pero también lo está la consigna de ahorrar. Es un hecho: los museos se ponen a régimen.

En el capítulo de las anécdotas -aunque no exentas de carácter simbólico- hay que decir que los grandes cócteles inaugurales se han acabado. Por otra parte, fiel reflejo de los tiempos de crisis que corren, las ayudas que ofrecen las empresas se admiten prácticamente sin condiciones, cosa que antes no ocurría. Por poner un ejemplo: las compañías eléctricas colaboran con el Reina Sofía perdonando al museo los recibos de la luz a cambio de una mayor presencia publicitaria.

Las instituciones están admitiendo sin condiciones la ayuda de empresas

Coproducir y tirar de fondos propios son dos de las recetas anticrisis

La estimación general entre los directivos de museos habla de recortes de entre un 20 y un 30%, aunque algunos de ellos admiten en privado que la tijera se podría alargar hasta el 40%. Lo que sí parece seguro es que la resaca de la tormenta va a dejar un nuevo modelo de exposición y, seguramente, de museo.

Lejos de trabajar con las costosas producciones propias del pasado, la tendencia es la coproducción y la itinerancia. Y cuando es posible, tirar de los propios fondos del museo. En el museo del Prado aseguran que no hay nada decidido de manera definitiva al respecto porque lo que se está haciendo es una revisión del Plan de Actuación 2009-2012 y todavía lo tiene que aprobar el Patronato. Sus responsables creen que no va a afectar al programa de exposiciones previsto, al menos sustancialmente.

En el horizonte inmediato, el 22 de junio abrirá sus puertas en el Prado la exposición Turner y los maestros, con 80 obras que ya se han podido contemplar en la Tate Britain de Londres y en el Grand Palais de París. En una primera fase, el tijeretazo se está ocupando de lo que se puede llamar gastos de producción: se reduce el número de préstamos, por el coste del transporte y del seguro y se simplifican al máximo los desplazamientos de los conservadores responsables de organizar las exposiciones.

Guillermo Solana, conservador jefe de la Fundación Thyssen, asegura que por el momento están también pendientes de la decisión del Patronato. Conscientes de que todo puede empeorar, la Fundación se ha movido ya en la búsqueda de nuevos patrocinadores de forma que para su gran exposición del verano, Ghirlandaio y el Renacimiento en Florencia, han conseguido la colaboración de Loterías del Estado. El Thyssen mantiene en proyecto dos grandes exposiciones de respuesta multitudinaria: Antonio López para el verano de 2011 y Edward Hopper para el de 2012. La antológica dedicada al pintor norteamericano tiene un presupuesto de un millón de euros.

En el Reina Sofía se espera una bajada del 25%, que afectaría en principio al capítulo de inversiones reales que afecta a adquisiciones y a exposiciones. La intención de Manuel Borja-Villell es no cancelar nada, pero sí buscar formatos más baratos, aunque ello suponga reducir el número de piezas del proyecto, siempre que no se modifique el discurso.

José Guirao, director de La Casa Encendida, explica que hasta septiembre no tendrán el presupuesto definitivo. Espera no tener que prescindir de nada de lo programado, pero, si no hubiera más remedio, la tijera afectaría a los proyectos de carácter histórico, nunca a los de los artistas emergentes: "Nuestras exposiciones no son caras (200.000 euros de media) porque nunca son de gran formato", explica.

En los museos catalanes han optado por alargar el tiempo de las exposiciones que tienen en cartel a la espera de contar con cifras precisas. Temerosos de las noticias, empezaron ya el pasado año a desarrollar esta estrategia. "En 2010 ya hemos notado los recortes de manera importante y por esto hemos ajustado la programación haciendo que exposiciones que tenían que duran cuatro meses pasen a ser de seis o siete meses", comenta Joan Abella, gerente del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba). "Así recortamos el número de actividades pero mantenemos la calidad", añade. "También decidimos aplazar hasta finales del año que viene una gran exposición, 1979-1989: Crónicas de la verdad oculta". El presupuesto del museo ya sufrió un importante recorte este año. Si en 2009 contó con 13,6 millones de euros, el de este año es de 12,7 millones, si bien se está a la espera de conocer los nuevos recortes anunciados que pueden hacer disminuir aún más esta cantidad. "Estamos esperando instrucciones para ver cómo nos afectan los nuevos recortes", añade Abella, quien señala que otra parte de los ajustes se centra en potenciar las exposiciones o muestras que se basan en la colección propia y, también, intensificar las coproducciones internacionales. "Ahora mismo estamos trabajando con tres presupuestos diferentes en función de lo que pueda pasar, pero mantendremos el nivel de actividad y calidad porque el consumo cultural no se para, al contrario, está creciendo". Más o menos lo mismo está pasando en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, donde el recorte ha pasado de 26,4 millones en 2009 a 21,8 este año.

Charo Pascual, presidenta de Seacex, la Sociedad Estatal para la Acción Cultural en el Exterior, tiene en cartera 106 exposiciones con un presupuesto de nueve millones de euros (el año pasado fueron 17). Pascual está renegociando uno por uno los contratos suscritos con las empresas con las que trabajan (Iberia, Telefónica...). El viaje de las obras es uno de sus capítulos más costosos. "Viajarán menos y más barato".

Las citas del año

- Museo del Prado. Turner y los maestros. Renoir y la pintura francesa. Y El joven Ribera.

- Reina Sofía. Nuevos realismos: 1957-1962. Estrategias del objeto, entre el readymade y espectáculo. Miralda. De gustibus non disputandum (en el palacio de Velázquez del Retiro). Y Los nuevos realismos.

- Fundación Thyssen. Ghirlandaio y el Renacimiento en Florencia, un recorrido por el arte florentino del Quattrocento. Antonio López, en el verano de 2011. Y Antológica de Hopper, en 2012.

- Casa Encendida. Inéditos y La caballería roja (1917-1945).

- Museo Picasso de Barcelona. Picasso-Degas.

- MNAC. Joyas diseñadas por artistas (Calder, Miró, Dalí).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de junio de 2010

Más información