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Reportaje:

Un tercio de ginecólogos, bajo denuncia

Los pagos de estos especialistas a pacientes sumaron 35 millones de euros entre 1995 y 2004

Uno de cada tres ginecólogos ha sido denunciado en los últimos 10 años por sus pacientes. Los datos provienen de un estudio realizado por la propia Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, basándose en una encuesta a más del 40% de los 5.500 profesionales que hay en España. Si todas las demandas hubieran acabado con una sentencia o un acuerdo favorable a las demandantes, la cifra total desembolsada por los profesionales hubiera sido de 350 millones de euros. Como sólo el 10% ha acabado dándole la razón a las mujeres, este importe se queda en 35 millones. De las más de 240 causas para estas quejas, destaca una: el 40% de los médicos no estaba cubierto por un consentimiento informado.

Uno de cada tres ginecólogos ha tenido que afrontar en los últimos 10 años al menos una reclamación por parte de alguna de sus pacientes. Las cantidades exigidas como indemnización -sea por vía legal o en acuerdos particulares- han ascendido a unos 350 millones de euros, de los que aproximadamente el 10% (unos 35 millones) ha sido desembolsado como indemnización o para evitar el juicio. La falta de consentimiento informado está detrás de más de la mitad de las reclamaciones, según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). Las ginecólogas reciben tres quejas de cada 10; los ginecólogos, el 70% restante.

La mayor información de los pacientes ha hecho que las demandas aumenten

Daños morales al pedir que se coloque un DIU, dar una información verbal no escrita; dejar una aguja 15 años en el abdomen tras la operación; problemas relacionados con abortos; no acudir siendo jefe de servicio a la llamada de la paciente; error al determinar el RH o transmitir el virus de la hepatitis C durante una intervención quirúrgica. Estos son algunos de los más de 240 motivos por los que una mujer ha reclamado una indemnización a su ginecólogo en los 10 años que van de 1995 a 2004, según el estudio realizado por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia.

En ese periodo han demandado unas 1.500 mujeres, lo que da una media en las reclamaciones de 225.000 euros por indemnización.

El trabajo citado destaca que la tendencia a pedir indemnizaciones va en aumento, de los 18,5 millones de euros reclamados en 1995 a los 40,5 millones de euros, máximos alcanzados en 2001 y 2002, después de los cuales estas demandas se han estabilizado. En total, la asociación ginecológica acoge a unos 5.500 profesionales. Las médicas reciben muchas menos quejas que los médicos: ellas acaparan sólo el 30,3% de las reclamaciones.

Que las mujeres están más contentas con las ginecólogas que con los ginecólogos se confirma con otro dato del estudio: ellas reciben menos quejas que sus colegas masculinos. La media para las médicas es de 1,25; para los doctores es de 1,43.

La situación ha llevado a la sociedad médica a plantear a sus afiliados que suscriban una póliza para hacer frente a las posibles indemnizaciones. Entre las reclamaciones las hay de todo tipo: amistosas, por la vía civil o por la penal, pero son estas últimas las que predominan, porque no suponen coste para el reclamante, según indica el presidente de la sociedad, José Bajo Arenas, en la presentación del estudio. Según los cálculos del trabajo, el año que viene los ginecólogos (incluidos los obstetras) tendrán que hacer frente a un desembolso de 7,5 millones de euros, entre indemnizaciones, gastos jurídicos, de abogados y procuradores e intereses.

Los médicos que prestan atención privada son los que tienen que hacer frente a menos quejas, seguidos por los del sistema público. Por el contrario, los que trabajan en un sistema mixto (privado pero concertado o con consultas tanto públicas como privadas) son los que reciben más reclamaciones. De nuevo, dentro de este grupo, destacan los hombres: acaparan más del 40% del total de los procesos de reclamación que se ponen en marcha.

La edad también es un factor de riesgo. Los más demandados son los varones de entre 40 y 50 años. El tiempo transcurrido desde la intervención o consulta, sin embargo, no es un seguro. El 60% de las reclamaciones se planteó pasados los dos años del acto médico, lo que puede explicarse porque la mujer tarde en notar los efectos de la mala práctica, o porque no quiera meterse en una situación conflictiva hasta haber acabado el tratamiento, por miedo a que el médico tome algún tipo de represalia.

Hasta un 14% de las mujeres que han presentado alguna reclamación lo ha hecho dos veces. El 3% ha presentado tres quejas y un 1% ha demandado más de cinco veces.

El estudio se realizó sobre 2.107 profesionales. El presidente de la sociedad de ginecólogos, José Bajo, destaca que en más del 40% de los casos estudiados faltaba el consentimiento informado de la paciente. Este documento, clave para demostrar que la mujer conocía los riesgos de la intervención, es la primera arma de los profesionales para evitar unas reclamaciones que consideran injustas.

Aunque los datos se refieren a los ginecólogos y obstetras, la situación puede ser extensiva a otros profesionales. La mayor información de los pacientes ha hecho que las demandas aumenten. La situación ha llegado a tal punto que algunas compañías de seguros ya rechazan suscribir pólizas a algunos grupos de profesionales sanitarios, según el informe, encargado precisamente a una compañía de seguros. Para cubrirse de futuros riesgos, el propio estudio calcula que cada profesional debería aportar más de 1.600 euros anuales de media, aunque lógicamente varía según la especialidad o tarea efectuada.

La solución que espera el sector es que el Ministerio de Sanidad y Consumo acuerde con las aseguradoras unas tablas -parecidas a las que rigen para los accidentes de tráfico, por ejemplo-, para que haya un criterio judicial único a la hora de fijar las indemnizaciones. Esta es una de las demandas pendientes de los médicos.

El informe completo en ELPAIS.com

Seguir las reglas

No equivocarse nunca es imposible, pero hay sistemas para reducir el daño a las pacientes y a los propios profesionales. En el estudio sobre reclamaciones a los ginecólogos, el presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, José Bajo Arenas, da una serie de reglas.La primera, conseguir un consentimiento informado de la paciente. Este requisito es la primera defensa ante una reclamación, pero también es la muestra de que el médico ha cumplido con su primera obligación: explicar a la mujer lo que le va a hacer, y pedirle permiso. En más del 40% de los casos, los ginecólogos no lo hacen, sobre todo los hombres.La segunda es aún más obvia: actuar conforme a protocolos y a la lex artis (buena práctica documentada). Parte de las denuncias son porque el médico se ha salido de los cauces de lo que ya está probado. La tercera también es clara: una buena formación continua.Con estas tres reglas no se evitarán todas las reclamaciones, pero sí se reducirán, y se pondrán las bases para evitar que haya que cerrar una consulta para pagar una indemnización.

ARTÍCULOS PARA RECLAMAR

El Código Civil y el Penal permiten reclamar por errores médicosCódigo Civil: "El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado" (artículo 1902)Código Penal: "Toda persona responsable criminalmente deun delito o falta loes también civilmente" (artículo 109)

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de abril de 2007

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