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martes, 2 de julio de 2002

Decenas de muertos al chocar dos aviones en el aire al sur de Alemania

Decenas de víctimas mortales en el choque de dos aviones sobre el sur de Alemania

"Delante de mí hay un cadáver completamente desnudo, sólo lleva los calcetines puestos. La caída debe de haberle arrancado toda la ropa del cuerpo. Es horrible", sostenía esta madrugada en la televisión alemana uno de los testigos de la tragedia.

Dos aviones, un Boeing 757 del servicio de correos DHL y un Tupolev TU 154 de la aerolínea Bashkirian Airlines, chocaron anoche en pleno vuelo sobre el sur de Alemania, junto a la frontera con Suiza. La policía había recuperado anoche dos cadáveres, y confirmó que al menos otras 95 personas habían muerto. "Aquí sólo hay muertos y ningún sobreviviente", constató de madrugada un polícia. El accidente se produjo a las 23.43, a unos 11.000 metros de altura, según fuentes del aeropuerto de Francfort. El Tupolev se encontraba cubriendo el trayecto Moscú-Barcelona, según la agencia alemana de prensa DPA. Restos de ambos aviones quedaron esparcidos en un radio de al menos 25 kilómetros en la zona rural al noroeste del lago de Constanza.

Portavoces de las autoridades de Baden-Württemberg, el Estado federado donde ocurrió el accidente, aclararon anoche que aún desconocían el número de víctimas mortales.

Las versiones sobre el número de pasajeros a bordo del Tupolev 154 variaban: unas fuentes hablaban de 95 personas; otras, de 69 (57 pasajeros y 12 tripulantes). El avión formaba parte de la flotilla de Bashkirian Airlines, una aerolínea de la república rusa de Bashkortostan.

Un total de 69 personas viajaban en el avión que cubría la ruta Moscú-Barcelona, un Tupolev TU 154, que se estrelló al filo de la medianoche en el sur de Alemania tras chocar en pleno vuelo con un Boeing 757 de carga. Una portavoz del Ministerio del Interior del Gobierno regional de Baden-Württemberg, donde se produjo el siniestro, informó, en declaraciones a la primera cadena de televisión pública ARD, de que 69 personas, y no entre 140 y 150 como había dicho previamente la policía, viajaban en el avión de pasajeros.

La portavoz, Alice Loyson-Siemering, recalcó, sin embargo, que en esos momentos ninguna información era absolutamente segura y que convenía "ser prudentes en consideración a las personas" afectadas. Pasadas las tres y media de la madrugada se localizaba la caja negra del Tupolev.

Portavoces de las autoridades de Baden-Württemberg, el Estado federado donde ocurrió el accidente, incidían esta madrugada en que aún desconocían el número de víctimas mortales. Las versiones acerca del número total de pasajeros a bordo del Tupolev 154 variaron durante toda la noche; al principio de habló de 97 personas, más tarde de 140 y finalmente de 86.

El avión, con capacidad de transportar hasta 169 personas, según su descripción oficial, forma parte de la flotilla de Bashkirian Airlines, una aerolínea de la república rusa de Bashkortostan,

En el Boeing 757, que cubría un trayecto entre Bahrein y Bruselas para el servicio de correos DHL, en principio, sólo iban el piloto y el copiloto. Según la policía de Tubingia, ambos habrían fallecido. Esta madrugada se desconocía si el accidente causó también víctimas en tierra. Los primeros despojos mortales fueron localizados anoche por las autoridades.

Buscar supervivientes

La policía y las fuerzas de rescate se desplegaron inmediata-mente en toda la zona, en las cercanías de Überlingen. Varios helicópteros sobrevolaron anoche la zona, predominantemente rural. Según informaciones de la cadena de televisión NTV, los destrozos de los aviones cayeron sobre varias edificaciones en un radio de al menos 25 kilómetros, entre ellas un colegio, que se encontraba en llamas.

Un testigo afirmó en la televisión alemana que, poco antes de medianoche, vio una bola de fuego anaranjada y escuchó una terrible explosión. El relámpago de luz iluminó ampliamente toda la región. "Creímos que se trataba de un satélite o de un meteorito, pero nunca pensamos que podía ser un avión", afirmó. Según esta fuente, sobre el terreno se veían anoche imágenes espeluznantes: "Hay cadáveres y pedazos de fuselaje esparcido por todas partes", relató.

También un policía confirmó: "Aquí sólo hay muertos y ningún sobreviviente". "La enorme bola de fuego se dividió en cuatro. Vi cómo lentamente caían los pedazos a tierra. El estruendo no paraba", relató otro testigo.

Registro en los radares

El choque de ambos aviones quedó registrado también en los radares, según informó una portavoz de la seguridad aérea alemana. Aún es demasiado temprano para determinar la causa del accidente, sin embargo. La portavoz habló de dos posibilidades teóricas: o que los controladores aéreos hubieran cometido un error -ambos vuelos eran seguidos en el momento del accidente por las autoridades suizas- o que uno de los dos aviones no se atuvo a las órdenes que le llegaban de tierra.

La oscuridad y la gran dispersión de los restos de los aviones dificultaban anoche las labores de rescate de centenarres de policías, bomberos y médicos. "Me encontré con una familia con una hijita en cuya casa impactó una pieza del fuselaje. Estaban paralizados y muerto de miedo habían escaoado a la muerte".

En el aeropuerto de Barcelona, ayer por la tarde dos guías esperaban la llegada del Tupolev siniestrado para recoger a un grupo de unos cincuenta turistas cuyo destino final era Tarragona. Asimismo, un señor de nacionalidad rusa esperaba, según fuentes del aeropuerto de Barcelona, la llegada de dos de sus hijos. Al cierre de esta edición, este hombre se encontraba atendido por las autoridades del aeropuerto a la espera de obtener información concreta.

"Acabo de ver un avión explotando"

Poco después de las 0.30 de hoy, la Redacción de EL PAÍS recibía una llamada procedente de Alemania. Un lector del periódico, todavía asustado por lo que acababa de ver, comunicaba, minutos más tarde de producirse la tragedia, la noticia: "Soy lector de su periódico y acabo de ver un avión explotando en el aire". Debido a que vive en Ueberlingen, justo al lado del Lago Constanza, había sido testigo privilegiado del accidente. "He visto un avión explotando en el aire, a mucha altura, quizá unos 10.000 metros". En esos instantes, todavía no sabía que en realidad eran dos aviones los que habían chocado. "El avión se ha roto en tres pedazos y se ha precipitado hacia el suelo". Atónito por lo que acababa de vivir, describía lo que se estaba produciendo en ese momento: "El avión ha caído sobre algunos edificios y ahora mismo puedo ver cadáveres por los suelos. Ya están llegando coches de bomberos y policía".

15 minutos después, las agencias de noticias comenzaban a transmitir cables urgentes con la tragedia: dos aviones se habían estrellado en pleno vuelo en Alemania.

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