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Ana Rosa Quintana culpa de los plagios en 'Sabor a hiel' a un ayudante de toda confianza

La presentadora pide perdón y afirma que "la mayoría" de los textos de la novela son suyos

El escándalo de Sabor a hiel se va aclarando. Fue el negro de Ana Rosa Quintana quien metió en la novela publicada por Planeta (100.000 ejemplares vendidos y muchos millones de beneficios) los párrafos de Danielle Steel y Ángeles Mastretta. "Un colaborador que gozaba de toda mi confianza", aseguró ayer la periodista, perpetró los plagios sin que ella lo detectara. La presentadora no cita nombres, aunque ofrece pistas inequívocas: se trata de David Rojo, su ex cuñado. Quintana, que primero achacó el plagio a un "error informático", afirma ahora que "la mayor parte de los textos" son suyos.

Ana Rosa Quintana ha decidido romper el clamoroso silencio que había mantenido desde el lunes 9 de octubre, cuando admitió ante las cámaras de su programa televisivo Sabor a tí que la novela Sabor a hiel incluía varios párrafos, "de transición", copiados textualmente de la novela de Danielle Steel Álbum de familia. Ese día, Quintana achacó el problema a "un error informático". El lunes pasado, Planeta (que pagó ocho millones de anticipo a la autora y tiene pendiente de liquidarle por sus ventas unos 30 millones más) retiró la novela del mercado después de saber que también contenía fragmentos copiados de la autora mexicana Ángeles Mastretta.

Cuando el mundo editorial esperaba una nueva revelación de plagio, la presentadora se adelantó y ayer envió a los medios un comunicado, firmado de su puño y letra, en el que culpa de las irrefutables acusaciones que pesan sobre su folletín a "la aportación de un colaborador de toda mi confianza".

Quintana, que amplía hoy esa información en Interviú, afirma en la nota que Sabor a hiel parte de "una idea original" suya y que también son suyos "la trama, la construcción, el perfil de los personajes y la mayoría de los textos". Asegura que "no pretendía engañar a nadie", que por eso no ocultó la ayuda recibida y la hizo pública en los agradecimientos.

Confidente y asesor

En efecto, la larga lista de agradecimientos del libro deja claro quién fue el colaborador. Quintana agradece su ayuda al equipo de su programa, a varias amigas, a una confidente anónima "en quien está basada esta historia", a las asociaciones de mujeres maltratadas, a su asesor fiscal y a su madre. Y, finalmente, escribe: "A David Rojo, por las incontables horas que hemos trabajado en esta novela, por su meticulosa investigación y por todas las locuras que hemos quitado a la versión final del libro". Abogado, periodista y novelista, David Rojo es ex cuñado de Quintana y tío de su hijo: ella estuvo casada con su hermano, el también novelista y periodista de El Mundo Alfonso Rojo.

En su nota, Quintana elude citar a Steel y Mastretta (se refiere a ellas como "una conocida autora norteamericana" y "otra autora mejicana" -con j-), se declara "no culpable, pero sí responsable y víctima de lo ocurrido", y pide perdón a los lectores que hayan podido "sentirse defraudados".

La nota fue difundida desde el gabinete de prensa de Antena 3. Quintana, que ostenta el cargo de vocal de la Asociación de la Prensa de Madrid, mantuvo el viernes una reunión con los responsables de la cadena. Éste es el texto íntegro del comunicado:

"Como consecuencia de la polémica surgida en los últimos días y relativa al libro Sabor a hiel, quiero hacer llegar a la opinión pública, a través de los medios de comunicación, la explicación a la que tienen derecho en relación a los hechos acaecidos.

Deseo dejar constancia, en primer lugar y para evitar todo equívoco, que el libro está basado en una idea original mía, como mía es la trama, la construcción y el perfil de los personajes, así como la mayoría de los textos, todo ello concebido con la intención de concienciar a la opinión pública sobre un grave problema de nuestro tiempo, los malos tratos que sufren muchas mujeres. Sin embargo, al ser mi primera novela y desarrollarse este proyecto a lo largo de muchos meses, tuve que recurrir a la ayuda y colaboración de una persona de mi entorno, que gozaba de toda mi confianza para que me ayudara en la culminación de la obra.

Nunca en mi vida he pretendido engañar a nadie y la existencia de esa colaboración ha sido pública. Jamás se ha ocultado y de hecho queda reflejada en la página de los agradecimientos de la novela.

Lamentablemente, la aportación de este colaborador se extendió a la inclusión en el libro de algunos textos y párrafos tomados de la obra de otros autores cuando procedía a las labores de corrección de mi manuscrito final, no pudiendo saber por mi parte lo que era original de lo que no lo era.

Detectada en primer lugar la inserción de algunos pasajes de una conocida autora norteamericana, hice mías las explicaciones que me ofreció este colaborador respecto a un error de carácter informático. Cuando posteriormente supe de la existencia de algunos párrafos de otra autora mejicana, entendí que las explicaciones que había recibido anteriormente eran de todo punto inadmisibles, con lo que procedí de acuerdo con la editorial a solicitar la retirada del libro del mercado.

En consecuencia, aunque no culpable, me considero responsable y víctima de lo ocurrido y pido perdón a todos los lectores que hayan podido sentirse defraudados por estos hechos al comprar y leer el libro que, muy a mi pesar, ha suscitado esta indeseable polémica. Madrid, 22 de octubre de 2000. Fdo. Ana Rosa Quintana".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de octubre de 2000