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viernes, 19 de noviembre de 1999

Dolor y desolación en el mundo del pop por la muerte del cantante Enrique Urquijo

El líder del grupo Los Secretos será enterrado hoy en el cementerio madrileño de la Almudena

Su hermano Álvaro estaba cantando en Zaragoza cuando le llamaron de madrugada para comunicarle la muerte de Enrique Urquijo, componente, como él, del grupo Los Secretos. El cadáver del compositor y cantante del mítico grupo, que se alzó a la fama con la movida madrileña, fue velado ayer por la tarde en el tanatorio madrileño por una buena parte de los músicos de su generación. El compositor de Quiero beber hasta perder el control será enterrado hoy en el cementerio madrileño de la Almudena. Llevaba dos días desaparecido cuando fue encontrado muerto en un portal de Madrid.

El mundo del pop está desolado. El miércoles por la noche, Enrique Urquijo, de 39 años, fundador de Los Secretos, fue encontrado muerto en un portal de la calle del Espíritu Santo, en el madrileño barrio de Malasaña. La consternación y el dolor no impiden a sus muchos amigos plantearse algunas preguntas. Todos quieren saber cómo fueron los dos últimos días de Enrique Urquijo, con quién estuvo, por dónde se movió, qué hizo, cómo ocurrió todo. La policía investiga las circunstancias en las que se produjo la muerte del cantante. El cuerpo no presentaba signos de violencia, pero sí del consumo de estupefacientes, según fuentes del Insalud. Un vecino del inmueble donde se encontró el cuerpo del compositor aseguró haber presenciado cómo un chico y una chica trataban de reanimar al músico dándole un masaje cardiaco, informa Juan Francés. El compositor de Ojos de gata estaba tirado en el suelo boca arriba. Tenía la cazadora colocada en la nuca, a modo de almohada, y la camisa, levantada, con el pecho descubierto.Por el tanatorio, donde fue trasladado el cadáver del cantante tras serle practicada la autopsia, pasaron, sobre todo, músicos de todos los grupos de su generación, muchos técnicos y los dueños de un montón de locales madrileños donde Enrique Urquijo solía actuar en solitario. Joaquín Sabina y Santiago Auserón, que se encontraban fuera de Madrid, enviaron telegramas de pésame a la familia. Álvaro, que siempre ha cuidado y apoyado a su hermano, parecía destrozado.

Según todos sus amigos y allegados, la muerte sorprendió a Enrique en un momento en que el cantante y compositor ("un talento exquisito de la música pop", en palabras de Santiago Auserón) estaba ilusionado y pletórico de proyectos. Por trágica casualidad, hoy se pone a la venta Los Secretos. Grandes éxitos. Volumen II. Del primer volumen se han vendido cerca de 300.000 ejemplares. Precisamente, el próximo día 25 se iba a presentar este segundo volumen en la sede de la Sociedad General de Autores y se le iba a entregar un quíntuple disco de platino por las ventas del primero. Enrique y su hermano Álvaro, por otra parte, habían decidido volver a grabar como Los Secretos, sin abandonar sus respectivas carreras en solitario; ya estaban preparando las canciones.

Manuel Notario, representante de Enrique desde hace unos años, está roto, pero todavía le quedan fuerzas para proclamar serenamente: "Enrique era, sobre todo, un gran depresivo. Y cuando le venía el mal desaparecía, se esfumaba, no sabíamos dónde se metía. Hace unos días, en la entrega de los Premios Amigo, estaba magnífico, ilusionado". Precisamente, tras la entrega de esos premios, algo ocurrió al cantante y compositor que le hizo ingresar en una clínica por voluntad propia para someterse a una cura de desintoxicación. Pero el lunes pasado pidió el alta. A partir de entonces estuvo perdido.

Manuel Notario, tragándose la infinita amargura, comenta: "Desde hace unos meses, Enrique era otra persona. Rehízo su vida sentimental. Cada mañana llevaba al colegio a su hija de cinco años. Escribía canciones sin parar, te hablaba de proyectos. Pero la vida es así de estúpida y malvada".

Enrique Urquijo era una persona absolutamente entrañable y tierna. Aunque era muy tímido, su vida eran los escenarios, donde no dejó de actuar en todos estos años. Los bares musicales de Madrid están de luto. En la noche profunda, le gustaba cobijarse en algunos lugares donde se ponía a cantar y tocar la guitarra. Por ejemplo, en Lady Pepa, un clásico de las madrugadas madrileñas cercano al lugar donde encontró la muerte. Enrique, siempre triste pero muy dulce, cantaba rancheras de una forma suave, profunda, aterciopelada y susurrante. Estaba enamorado de Se me olvidó otra vez: "Probablemente ya / de mí te has olvidado, / y mientras tanto, yo / te seguiré esperando... / Se me olvidaba que / ya habíamos terminado".

Llorarle en la intimidad

Los Secretos han tenido una vida tan azarosa como su nombre sugiere. La tragedia se cebó con ellos: dos de los baterías del grupo murieron en sendos accidentes de circulación. Y ahora esto. Y como la vida es así de extraña, a partir de este momento, la obra y las canciones de Enrique Urquijo llegarán a mucha más gente. En los ambientes musicales, todo el mundo sabe desde hace tiempo que Enrique Urquijo fue un talento. Hoy será enterrado en la Almudena. Su familia y sus amigos desean llorarle en la intimidad.

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