Las series diarias no tienen quien las premie
Cada día me pregunto qué más van a discurrir los que escriben ‘Sueños de libertad’, la ficción de Antena 3 que cada día convoca alrededor de un millón y medio de espectadores. Ni qué tienen que hacer los profesionales de las series diarias para que se les valore


Cuando nacieron los Feroz, aportaron categorías tan originales como la de mejor cartel o mejor tráiler, tantas veces superiores a las propias películas, y con el tiempo añadieron premios a las series, aunque con un olvido: el mejor guion. Nadie se plantea si las películas de cine se escriben solas —aunque después de ver esta semana la última entrega de Parque Jurásico yo diría que algunas sí—, pero los guiones de las series suelen pasar desapercibidos. También los directores, que todavía carecen de categoría propia. Hay otro olvido igual de imperdonable que en la última entrega señalaron María Castro y Marta Costa, actrices de La Promesa: el que sufren las series diarias como las que ellas protagonizan. Productos que, además de dar de comer a tantos profesionales, hacen industria. Lo mismo acogen a actores veteranos que vivían en el semiolvido que forjan estrellas. Con tantos hijos que tuvieron Marcelino y Manolita, Amar es para siempre hizo más cantera que la Masía.
La aplaudida reivindicación de María Castro y Marta Costa de series diarias como #LaPromesa, #ValleSalvaje o #RegresoALasSabinas en los #Feroz2026 pic.twitter.com/QfYoK5WqEc
— Bambú Producciones (@BambuProdu) January 25, 2026
Nada que escriba puede superar sus argumentos. Arguyeron que esos productos reciben premios internacionales; también que, si dependiese del éxito de audiencia, serían imbatibles, alrededor del millón de espectadores se sientan cada sobremesa ante La Promesa y Valle salvaje, las ficciones que vertebran las tardes de TVE y que la sujetaban cuando nada le funcionaba. Alegaron también el trabajo que cuesta sacarlas adelante; sus guionistas escriben en una semana lo mismo que “esos de Amazon Prime en un año”, bromearon. Y qué esfuerzo mental requiere, añado.
Cada día me pregunto si les le puede pasar algo más a esa pobre familia De la Reina; ya no sé qué van a discurrir los que escriben Sueños de libertad, la ficción de Antena 3 que cada día convoca alrededor de un millón y medio de espectadores. Ni qué tienen que hacer esos actores para que se les valore como merecen. No hay trolley que resista el viaje de héroes que sufren agonías durante 500 capítulos. Esta semana desaparece de la serie Roser Tapias, quién sabe si definitivamente. A la María que interpreta se le ha muerto el padre, ha asesinado, se ha quedado paralítica, ha robado un niño, ha abortado, ha sido adúltera y se ha visto repudiada por su marido. Cuánto hemos odiado a María y cuánto vamos a echar de menos el buen hacer de Roser. No habrá estatuillas para ella, pero se lleva el cariño de toda esta gente que cada día seguimos las desventuras de personajes que ya son familia, la verdadera familia de tal tele.
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