María Lamela, presentadora de ‘Supervivientes’: “No soy una chica perfecta y correcta, pero soy como soy y me han comprado así”
La periodista ha pasado de cubrir la actualidad en La Sexta a conducir desde Honduras el ‘reality’ estrella de Telecinco. “Cuando acaba el programa, me tumbo en la cama y no puedo más con mi vida”, dice


Cuando María Lamela (O Santo, Lugo, 34 años) recibió la llamada para proponerle presentar Supervivientes desde Honduras, dudó si aceptar. Llevaba ocho años trabajando en La Sexta, y decir que sí suponía cambiar de cadena a Telecinco, dejar la actualidad por el entretenimiento y viajar a otro continente. Pero decidió aceptar el reto. “La vida son dos días y es para los valientes”, dice. Ahora, su rutina ha cambiado. Ha empezado a hacer deporte cada día para aguantar las exigencias del clima y el programa. Y cuando no tiene que conducir tres o cuatro horas de directo desde los Cayos Cochinos, aprovecha para hacer excursiones por la naturaleza o pintar, una de sus aficiones. A punto de cumplir dos meses en el programa, se conecta a la videollamada con EL PAÍS desde su habitación de hotel con la cara lavada y mostrando esa cercanía y naturalidad que despliega en las galas de los martes, jueves y domingos. Son las 17.00 en España, las 9.00 en Honduras.
Pregunta. ¿Qué balance hace de sus primeras semanas como presentadora de Supervivientes?
Respuesta. En este lugar sientes que el tiempo va muy rápido y, a la vez, muy lento. He vivido muchisímas cosas. En España vas con el piloto automático, llevaba ocho años trabajando en La Sexta y tenía mi rutina en Madrid. Aquí es todo nuevo para mí, estoy descubriendo un montón de cosas, conociendo un montón de gente… El tiempo pasa de otra manera. Estoy como una niña en un parque de atracciones. Un programa tan grande, que supone tantas cosas, tantos retos juntos, que requiere tener los cinco sentidos activados constantemente... es increíble el nivel de intensidad. Yo saco todo lo que llevo en el cuerpo y lo doy al programa y, claro, cuando acaba, me tumbo en la cama y no puedo más con mi vida.
P. Usted estaba en otra cadena y haciendo otra cosa totalmente diferente. ¿Cómo recibió la propuesta para ir a Supervivientes?
R. No lo esperaba para nada. Estaba muy contenta con mi trabajo. Amigos y familiares me habían dicho que acabaría presentando Supervivientes porque me pega, y yo siempre decía que qué va, que yo hago actualidad. No me veía. Lo tuve que pensar mucho, mucho. No era ni un sí ni un no. Estuve varios días pensando.
P. ¿Por qué aquellas dudas?
R. Yo estaba feliz en La Sexta, era mi familia, hacía un programa, Más vale tarde, donde me sentía muy feliz y realizada con mi sección diaria de actualidad, presentaba en verano con Marina Valdés sustituyendo a Iñaki [López] y Cristina [Pardo]. En La Sexta me han dado todas las oportunidades del mundo, y dejar algo así no es fácil. Yo iba feliz todos los días al trabajo. Pero la vida son etapas. Y ahora estoy haciendo Supervivientes, pero me encanta la actualidad y sé que volveré a hacer actualidad en algún momento.

P. Presentó otro reality de supervivencia en TVG, pero no debe ser comparable a la dimensión de Supervivientes. ¿Qué es lo que más le ha llamado la atención del programa desde dentro?
R. Presenté Salvaxe en la Televisión de Galicia, que me sirvió para sentar muy bien las bases para lo que estoy haciendo ahora. Siempre he visto un nivel de implicación brutal en todos los programas en los que he trabajado, pero en esta gente que trabaja conmigo en Honduras es increíble el nivel de búsqueda de la excelencia, te lo contagian. Estás con 200 personas que van en el mismo barco, peleando por buscar lo mejor, el mejor plano, la mejor secuencia, el mejor argumento… Y se contagia. Se lo dije la primera semana, creo que nunca he trabajado con un equipo tan exigente que te hace querer ser mejor.
P. ¿Ha sentido en algún momento que le superaba la magnitud del programa?
R. Honestamente, no. Ya hice un programa con una dinámica similar, explicaba las pruebas, lidiaba con un equipo grande de concursantes… Pero es verdad que el primer día yo iba muy tranquila, soy una persona tranquila y La Sexta me ha dado mucho callo para los nervios. Pensaba que iba a estar tranquila, y cuando conectaron conmigo…, mira, se me ponen los pelos de punta al recordarlo. Cuando conectan conmigo y escucho por el retorno la música de Supervivientes y los aplausos del público, eso fue indescriptible. Ahí sí me puse nerviosa, pero conforme avanzó el programa me volví a tranquilizar.
P. ¿Qué hay que tener para seguirle el ritmo y el juego a Jorge Javier Vázquez?
R. Tienes que conectar con su humor. A mí me encanta. A veces no estoy interactuando con él y le estoy escuchando cuando habla con los concursantes en la palapa y yo me desorino, porque tiene un humor muy parecido al mío, conecta con la retranca gallega de los gallegos del norte. Yo seguiría contestándole a todo. Si nos dejaran, estaríamos cuatro horas toma y daca.
P. ¿Ha leído lo que se ha dicho sobre usted tras su incorporación al programa?
R. Leo los digitales, los artículos que me han dedicado periodistas, porque soy la primera crítica conmigo misma. Y estoy tan agradecida de todo lo que han dicho de mí… No doy crédito de las cosas tan bonitas que me han dicho. Y en Twitter, cada espectador tiene su opinión, no le puedes gustar a todo el mundo. Con esto vivimos, y vamos a seguir siendo profesionales y haciendo nuestro trabajo.

P. Dice que es su principal crítica. ¿Se ve a usted misma en pantalla para evaluarse?
R. Para mí, lo más importante es reconocerme. Si me veo y me reconozco, ya está, el resto me da igual. Si me trabo en una palabra, si no he estado rápida en algo… me da igual. Si veo a la tía que soy las 24 horas, para mí es un éxito. Mantener mis valores, mis principios, mi forma de hablar y contar las cosas. Siempre me han permitido ser yo misma y eso es lo más importante, tiene un valor incalculable. Porque yo tengo mis cositas, no soy una chica perfecta, correcta… soy como soy y me han comprado así.
P. Laboralmente, ¿qué supone para usted Supervivientes, o qué cree que va a suponer?
R. Supone el reto profesional de mi vida, una aventura también vital. No sé si va a haber algo que esté a la altura de lo que estamos haciendo aquí y ahora. Es una experiencia a todos los niveles, lo acapara todo y vuelcas tu vida en ello absolutamente. Voy aprendiendo cosas cada día, y no hay nada que me resulte más gratificante que poder aprender cada día algo nuevo. Ya con eso es un éxito.
P. Laura Madrueño estuvo tres años. Lara Álvarez, ocho. ¿Se ha planteado cuántos años puede estar en el programa?
R. Lo pienso mucho y lo hablo con mis amigos, ¿cuánto tiempo voy a estar? Iré sobre la marcha. De momento me encanta lo que estoy haciendo y no pienso en el mañana, pienso en disfrutar lo que estoy haciendo en este momento. Pero pinta bien.


























































