Ir al contenido
_
_
_
_
COLUMNA

Sin móvil no hay paraíso

“¿Renuncia a la portabilidad?”, repite como si le resultase inconcebible. Dejar atrás un número que te identifica mejor que el DNI; eso sí que es romper con el pasado

Creerán que resulta complicadísimo encontrar una oferta de telefonía móvil, internet y televisión económica y ajustada a sus necesidades, y más aún darse de baja, pero el trabajo que habría llevado a Hércules a rendirse ante el rey Euristeo es dar con un operador que ofrezca algo tan sencillo como televisión básica y una humilde línea de teléfono fijo. Ríanse de los retos de El desafío.

Mi padre me ha pedido que dé de baja su móvil porque apenas sale de casa y cuando lo hace va acompañado. Parece sensato, pero no lo es para la operadora que nos atiende. “¿Renuncia a la portabilidad?”, repite como si le resultase inconcebible. Dejar atrás un número que te identifica mejor que el DNI es una abdicación que, si le ponen un nombre en inglés, se convierte en la tendencia del año; eso sí que es romper con el pasado. Pero mi padre no quiere ser influencer, simplemente no quiere pagar un servicio que no usa. La operadora dice que es posible, no obstante, si quiere mantener el fijo y la televisión hay que instalar un deco que le dará acceso a internet. Pude ver horror en la mirada de mi progenitor. Internet es el mal, dice, que él ve los matinales y sabe que solo sirve para que te llegue una factura de medio millón o te pida matrimonio un falso Brad Pitt. La operadora dice que son las opciones que hay y lo que pedimos dejó de ofertarse hace años. Bien lo sé porque antes de esta llamada he hecho unas cuantas. Pagará menos y además, tendrá más canales, anuncia alborozada mientras él niega con la cabeza porque le sobra con su snooker en Eurosport, su western en la autonómica y su Isla de las tentaciones —algo que no les puedo explicar porque no lo entiendo ni yo, pero no lo llamen durante una hoguera de confrontación—. Como mucho, a veces se da un garbeo por TCM a ver si ponen Campeón o Capitanes intrépidos y escucha a Spencer Tracy llamar “pescadito” a Freddie Bartholomew. Como es lo que hay, al final nos deshacemos del móvil, pero nos llevamos internet y un deco. No quieres tecnología, pues taza y media.

Envalentonado, me pide que le arregle también un asuntillo del banco. En la primera llamada piden el número de su tarjeta de crédito, pero él no tiene. Síganme para más consejos sobre padres y tecnología.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_