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Cientos de trabajadores interinos exigen a RTVE el fin de su temporalidad

Una campaña en redes sociales denuncia la situación en la que se encuentran 330 de los 6.400 empleados del organismo público

Imagen del vídeo difundido por los interinos de RTVE solicitando una mejora de su situación.
Imagen del vídeo difundido por los interinos de RTVE solicitando una mejora de su situación.

“Me enteraba el mismo día si me renovaban el contrato. Si volvía la persona de baja, al día siguiente me tenía que ir. Antes cargaba el coche, ahora llevo conmigo una maleta grande y otra pequeña porque trabajo en un centro territorial en la otra punta de España de donde vive mi familia. La semana que viene sabré si continúo o termino la interinidad. Si me toca recoger... otra vez a cero”. Es el testimonio de María (nombre ficticio para proteger su identidad), trabajadora de RTVE, sobre su experiencia en la corporación pública en los últimos años como interina.

En una plantilla que ronda los 6.400 empleados, en RTVE trabajan 330 personas con contratos de interinidad, muchos de ellos en esa situación desde hace más de una década pese a que cubren puestos estructurales. En la noche del miércoles su lucha se hizo viral con un vídeo publicado en redes sociales para pedir que su situación se solucione en medio de la maraña política, laboral y sindical en la que se encuentra envuelto el organismo público desde hace años.

La iniciativa, etiquetada en las redes como #InterinosRTVE, en seguida fue apoyada por los periodistas más conocidos del ente público: Carlos Franganillo, Mavi Doñate, Virginia Díaz, Almudena Ariza, Carlos del Amor o Xabier Fortes, entre muchos. Esta situación se suma a las muchas que RTVE debe de solucionar desde hace años, como la aplicación del III Convenio Colectivo (publicado en el BOE el pasado diciembre) o la designación del nuevo Consejo, cuyo proceso para examinar a los candidatos que se presentaron al concurso público se retomó el pasado miércoles.

“Hay gente que no sabe ni cuándo ni cómo se le va a acabar el contrato, hay gente que lleva encadenando varios contratos de este tipo durante muchísimos años y todo ello con la situación de que no se convocan oposiciones en RTVE desde hace 13 años. Nos hemos formado aquí, aprendiendo de los compañeros, hemos madurado profesional y personalmente, nos hemos casado, tenido niños y todo siempre con la incertidumbre, el miedo, la inestabilidad...”, añade.

Laura (otro nombre ficticio), del área de redacción, entró en RTVE en 2006 después de haber hecho un máster, pasado una beca y un periodo de prácticas. Ha encadenado diferentes contratos, con sus periodos de carencia entre medias. “Mi primer contrato fue para cubrir una baja médica, después de año y medio estuve meses sin trabajar, después me volvieron a recuperar... en el momento en el que firmas un contrato de interinidad no sabes cuando se te va a acabar. No puedo programar mi vida como una persona con contrato fijo, ni para pedir una hipoteca ni para plantear vacaciones”, explica, aunque recuerda que al menos las condiciones son buenas y no hay discriminación con respecto a ser fijo o contratado.

Lo mismo ocurre incluso con puestos de responsabilidad. Rubén Urdiales sumará a mediados de 2021 nueve años de antigüedad (siete de interino y dos en prácticas). Desde su incorporación en 2014 ha ejercido de redactor y también de coordinador de contenidos elaborados por la Redacción de Barcelona para nutrir los informativos que se emiten desde Madrid. Ha sido editor y presentador de noticieros del circuito catalán en el Canal 24 Horas y en La 2 hasta el verano pasado. En septiembre volvió a la corporación como editor del nuevo programa de Gemma Nierga en Radio 4 y La 2 en el circuito catalán.

Susana Castañón se incorporó hace seis años a TVE, donde ha sido editora adjunta del telediario matinal y ahora está integrada en el área de Cultura. Su primer contrato duró apenas tres meses. Ocupa la plaza de un corresponsal que volvió a España y en ese momento fue despedida. Estuvo fuera de la televisión un mes para cumplir el periodo de cadencia y fue contratada nuevamente. Vive con “la preocupación” de que el corresponsal cuya plaza ocupa ahora retorne.

Gabriel López, especializado en información política lleva 12 años acumulando contratos, que se unen a su etapa de becario en la televisión pública. Ha cubierto una docena de procesos electorales y considera que temporalidad laboral implica “tener siempre una amenazante espada de Damocles”. En el área de Nacional de Torrespaña están adscritos 13 profesionales, de los cuales ocho son interinos de larga duración. En RNE, la situación se reproduce. David Fernández lleva 13 años encadenando contratos. Cursó el Master del Instituto de RTVE, estuvo dos años de prácticas y enganchó contratos a cuenta de la vacante dejada en Madrid por la corresponsal en Berlín. Después de 10 años cubriendo informaciones económicas ahora forma parte del equipo de periodistas parlamentarios. Ve el futuro “muy complicado” por “la incertidumbre permanente” que afecta a todos los interinos de la casa.

La situación se repite en los centros territoriales. Elena Correa fue contratada en 2010 para cubrir la información en Melilla. Y allí estuvo seis años y medio. Comenzó en RNE y un año después, fruto del fenómeno de las sinergias, comenzó a compatibilizar las coberturas radiofónicas con las televisivas al pie de Valla. Recuerda que en 2015 la empresa no contaba con ningún trabajador fijo para dirigir la unidad informativa de la ciudad autónoma y asumió esa función. Un año después le ofrecieron otro contrato en Sevilla, siempre “cubriendo adscripciones temporales”. Y así lleva más de cuatro años, dos de ellos editando y presentado el informativo de Andalucía de RNE. Considera que su situación no es de las peores. “He tenido solo dos destinos, pero he desempeñado labores que no son necesariamente las de la persona a la que sustituyo”, asegura.

RTVE anunció a finales de 2020 que celebrará oposiciones con convocatorias periódicas, algo que no ocurría desde 2007. “Se pondrán en marcha concursos de traslados y promociones internas y, lo que es más importante, se convocarán pruebas de ingreso en las que podrán participar los trabajadores con contratos temporales, entre ellos, los de interinidad. Así, el empleo temporal pasará, progresivamente, a indefinido”, dijo entonces la administradora única de la corporación, Rosa María Mateo.

Los profesionales que se encuentran en esta situación piensan permanentemente que pueden irse a la calle cualquier día y confían en las convocatorias para cubrir alrededor de 1.500 plazas en dos años. Reclaman que se reserven cupos para quienes están ya vinculados laboralmente a la corporación. Pero los sindicatos no tienen una posición consensuada en este terreno y algunos se muestran contrarios a que la antigüedad puntúe y amenazan con recurrir a los tribunales si se abren oposiciones restringidas. La dirección de la empresa, mientras tanto, llama a la búsqueda de una postura común entre los sindicatos. De momento, sin éxito.

“Se está hablando que va a haber una convocatoria, no sabemos bien cuándo va a ser”, protesta Laura. “La primera son 110 plazas, que como primero tienen que elegir los fijos si se quieren trasladar o promocionar, al final se quedarían en unas 46 plazas abiertas, no en todas las categorías ni centros territoriales. No soluciona el problema”, dice Laura. “Gente que lleva en el área técnica o administrativa tantos años, ¿realmente no han demostrado ya suficientemente que tienen la capacidad y méritos suficientes para estar en ese puesto de trabajo? ¿Tienen que pasar el examen realmente? La opción que nos dan es una oposición, y queremos una alternativa. Antes de 2007 hubo un proceso donde se regularizó a 700 contratados, se les hizo fijos, y no pasaron por oposición. Que ahora la parte social y la empresa digan que es la única manera... por lo menos que se sienten a negociar y se hable de nuestro problema, que no lo hemos generado nosotros. Lo único que hemos hecho es firmar los contratos que nos han ofrecido y trabajar, trabajar como el que más”.

Algunos grupos parlamentarios que este miércoles comenzaron a evaluar las candidaturas para formar parte del nuevo consejo de administración de RTVE, se han interesado por la situación de los interinos. De manera insistente, el diputado de Unidas Podemos Txema Guijarro pregunta a los aspirantes su proyecto en materia de política laboral y “las condiciones de precariedad” derivadas de “la bolsa de interinos”. Algunos de los comparecientes recordaron que en los próximos ocho años se podrían prejubilar más de un tercio de la planilla de RTVE (alrededor de 2.700 de los cerca de 6.500 trabajadores de la corporación.


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