Lo que nos enseña el fracaso de ‘citar tuits’ sobre la lucha contra la desinformación

Twitter elimina la función que incentivaba a los usuarios a añadir un comentario, crítica o pensamiento a los retuits antes de compartirlos

Con "Citar Tuits", la red social se subía al barco junto a otras de las principales redes sociales para navegar en contra de la ola de desinformación.
Con "Citar Tuits", la red social se subía al barco junto a otras de las principales redes sociales para navegar en contra de la ola de desinformación.El País Retina

Twitter da marcha atrás a citar tuits, la función en la opción del retuit —la manera en la que se comparten publicaciones de terceros en los perfiles de otros usuarios en la red social— que estuvo vigente desde octubre hasta hace unos días y que pretendía incentivar al usuario a añadir algún comentario, reacción e incluso alerta al tuit que estaba compartiendo.

Con citar tuits, la red social se subía al barco junto a otras de las principales redes sociales para navegar en contra de la ola de desinformación. Y la idea parecía buena: disuadir a las personas de compartir cualquier publicación sin antes leerla y confirmarla. La medida, además, llegaba en el marco de la pandemia por el coronavirus y la contienda electoral estadounidense. Pero ahora, tras haberse implementado en todo el mundo y justo cuando algunos países comienzan a vacunarse contra la covid-19 y el demócrata Joe Biden ha sido confirmado como el presidente electo de Estados Unidos, Twitter recupera el retuit directo y desecha citar tuits. Abandonan el barco, pero la ola sigue ahí. ¿Qué sucedió?

En un comunicado, Twitter ha explicado que su objetivo “al impulsar Quote Tweets [citar tuits, en inglés] era fomentar una amplificación más reflexiva” de las publicaciones, pero que no cree “que esto haya sucedido en la práctica, pues aunque el uso de tuits con citas aumentó, el 45% de ellos incluía afirmaciones de una sola palabra y el 70% tenía menos de 25 caracteres”. Es decir, la gente citaba los tuits pero solo por cumplir con el requisito y no necesariamente como un ejercicio en contra de la desinformación. “Continuaremos enfocándonos en fomentar una amplificación más reflexiva. Creemos que esto requiere múltiples soluciones, algunas de las cuales pueden ser más efectivas que otras. Por ejemplo, sabemos que pedirles que lean artículos conduce a un intercambio más informado”, resalta Twitter.

Si bien el cambio ralentizó la difusión de información engañosa, fracasó en fomentar esa “amplificación reflexiva” en la difusión de contenido. No logró que las personas agregaran sus propios pensamientos, reacciones y perspectivas a la conversación. “El mensaje que se le daba al usuario era que él verificara antes de difundir, y eso ya hemos visto en otras ocasiones que no es suficiente pues medidas como estas, planteadas como opciones sueltas, no son efectivas”, explica David Álvarez, analista de redes sociales. Álvarez asegura que el problema de las noticias falsas es un problema mucho más de fondo que de forma y considera que esta medida iba más bien dirigida a intentar paliar los problemas concretos de las elecciones estadounidenses. “Ya es mucha casualidad que una vez finalizado el periodo de elecciones, deshabilitaran el aviso para retuitear con cita”, recalca el analista.

Vijaya Gadde, responsable legal, de políticas, confianza y seguridad de Twitter, explica en el blog de la red social que “este cambio introdujo cierta fricción y dio a las personas un momento adicional para considerar por qué y qué estaban agregando a la conversación”. Según Gadde, desde que hicieron el cambio, hubo una disminución del 23% en los retuits y un aumento del 26% en los tuits con citas. Pero en términos netos, la cantidad total de retuits y tuits con citas combinados disminuyó en un 20%. “Observamos que los tuits con citas no parecían aumentar el contexto. Estamos tomando más tiempo para estudiar y comprender completamente el impacto de este cambio”, explica.

Para Ana Aldea, especialista en redes sociales y estrategia de marcas y medios, la razón del fracaso de citar tuits está relacionada con la experiencia del usuario en la red y “no necesariamente con el compromiso de las personas por compartir información veraz”. “Los usuarios sabíamos o entendíamos lo que significaba un retuit, pero la herramienta de citar tuits lo hacía muy confuso porque citar no es igual que retuitear”, sugiere.

De acuerdo con los expertos, la red social tendrá que buscar otras maneras para incentivar la lucha contra los bulos y noticias falsas pero sin interrumpir la esencia de la experiencia del usuario y con cambios menos bruscos. “Creo que es una funcionalidad demasiado arraigada como para modificarla de un día para otro”, recalca Aldea. Así, Twitter sigue con una tarea pendiente: mejorar la atmósfera informativa de la plataforma.

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