ESTUDIO

La telefonía móvil roza su límite: el mercado da signos de saturación en líneas y dispositivos

El estudio ‘La sociedad digital en España’, de la Fundación Telefónica, advierte de que dos de cada tres empresas se han quedado rezagadas en el proceso de digitalización

Paolo Martinez / Getty Images

La telefonía móvil continúa siendo el servicio de telecomunicaciones con mayor implantación del mundo. Así lo certifica, el informe sobre informe La sociedad digital en España 2019, que acaba de hacer público la Fundación Telefónica, a través de una presentación online en la que han tomado parte Pablo Gonzalo, responsable de Cultura Digital y Espacio Fundación Telefónica, y Carmen Morenés, directora general de la entidad. El informe también apunta algunos detalles preocupantes, en un momento en que la pandemia ha acelerado la digitalización forzosa de la sociedad: el retraso de muchas empresas en este proceso y la carencia de habilidades tecnológicas de los españoles, que se sitúan por detrás de la media de la UE.

De acuerdo con los datos de 2018, la penetración de este la telefonía móvil alcanzó las 107 líneas por cada 100 habitantes. Pero su crecimiento ya no es el que era. “Cada vez hay más personas en el mundo con línea móvil, incluso algunas con varias, aunque el ritmo de crecimiento lógicamente ha variado a lo largo de los años”, razona Gonzalo. Entre 2013 y 2018, la tasa media anual de crecimiento en las líneas de telefonía móvil fue del 2,8%. Durante el lustro anterior, los aumentos alcanzaban un promedio anual del 9,3%. ¿Qué ha cambiado? Según el informe, parece una cuestión de espacio disponible. “Aunque la penetración sigue aumentando, comienza a ofrecer signos de saturación”, señalan. El hecho es que tenemos 500 millones de líneas móviles más que habitantes tiene planeta, lo que demuestra el avance del servicio y explica los “síntomas de desaceleración”.

En 2008 había 4.030 líneas de telefonía en el mundo. Una década después, tenemos más del doble, pero parece que ya no cabe esperar crecimientos de esas magnitudes. Y algo parecido ocurre con el mercado de smartphones, para el que el informe la Fundación Telefónica también diagnostica “signos de saturación”. Los 310,8 millones de teléfonos inteligentes vendidos durante el primer trimestre de 2019 suponen un descenso del 6,6% con respecto al mismo periodo del año anterior. Además, con esta caída se registra el sexto trimestre consecutivo en que la variación interanual en las ventas resulta negativa.

Otros dispositivos, otra historia

El mercado de las tabletas sigue, en general, la misma tendencia descendente. Pero no ocurre lo mismo con las tabletas que se venden acompañadas de teclados, cuyas ventas tienen previsto un crecimiento anual del 4,6% enter 2019 y 2023. Mientras tanto, sus homólogas sin teclado caerán en un 4,4%.

En el lado más optimista de los dispositivos electrónicos destacan los wearables que el informe describe como un mercado “en plena expansión” liderado por auriculares inalámbricos y relojes inteligentes. Durante el primer trimestre de 2019 se produjo un 55,2% más de ventas que en el mismo periodo del año anterior.

También podría haber llegado el largamente anunciado momento de la realidad virtual y aumentada, que parece estar recuperándose del estancamiento registrado en 2018. “Se ha reactivado el interés por este tipo de dispositivos, principalmente de la mano del segmento empresarial, que comienza a incorporar la realidad aumentada en sus procesos de negocio”, señala el informe. El crecimiento registrado para 2019 supuso un 28,8% más de ventas que en el año anterior. “Lo que estamos viendo es una revolución de distintas tecnologías que convergen entre ellas. La conectividad supone que cada vez más personas y cosas estén conectadas. Prácticamente el 40% de nosotros hablamos con máquinas ya”, señala Gonzalo. De hecho, el otro mercado floreciente es el de los altavoces inteligentes, que durante el segundo trimestre de 2019, crecieron un 55,4% más que en el mismo periodo de 2018. “Todo va a estar conectado y por tanto el mercado va a seguir siendo muy dinámico”, insiste Gonzalo. “La crisis del coronavirus hace difícil predecir cómo evolucionarán estas tendencias, pero está claro que la conectividad, que ha demostrado ser vital para las personas y la digitalización en todos los ámbitos, será un factor que se acelerará de forma significativa y será clave para el futuro”.

Muchos dispositivos, pocas competencias

El responsable de Cultura Digital y Espacio Fundación Telefónica celebra el avance que supone este mercado saturado de dispositivos que pueden facilitar el acceso a Internet: de hecho, la contratación de banda ancha móvil es el servicio que más ha crecido, en el mismo año en el que más de la mitad la población mundial ha usado la red. El porcentaje de usuarios se situó en 2018 en el 51,2%, lo que supone un aumento de 2,6 puntos respecto a 2017. En el caso de España, 9 de cada 10 ciudadanos ya son usuarios de Internet y la brecha de género en el acceso parece haberse cerrado, aunque persiste la de edad.

Además, el nivel de confianza de los españoles en la red se ha mantenido constante durante los últimos años. En torno al 42% de los internautas declaran tener mucha o bastante confianza en este medio. En contraste, esa confianza se desvanece hasta el 20,7% de los ciudadanos cuando se trata de facilitar datos personales a través de correo electrónico o mensajería instantánea. En el caso de altas en servicios online, el porcentaje sube hasta el 30%.

Por otra parte, Gonzalo, subraya otro lado oscuro de estos hitos, que además se agrava en tiempos de coronavirus: la falta de competencias y de procesos de digitalización en el tejido empresarial de menores dimensiones. “Esto era importante antes, pero ahora es fundamental. Como se ha visto, aquellas empresas que estaban más digitalizadas han sido las que mejor están afrontando la crisis y aquellos ciudadanos que tenían más competencia son los que están pudiendo seguir con su educación, seguir trabajando desde casa...”, señala.

En el apartado empresarial, el informe pone el gran reto en el tejado de pymes y autónomos y advierte que dos de cada tres empresas españolas se están quedando rezagadas en el proceso de digitalización. “La reinvención digital de España podría tener un impacto que podría alcanzar un valor anual equivalente al 1,8% del PIB hasta 2025”, señalan. La necesaria aceleración de este proceso, dicen, es clave para reactivar la economía tras la crisis de la Covid-19 y generar empleo.

El acceso en términos de infraestructura y medios es clave, pero no es la única necesidad de los españoles. “Así como en conectividad estamos por encima de la media europea, si vamos al mismo índice de la UE (DESI) y vemos cómo estamos en términos de capital humano, estamos 3,5 puntos por debajo de la media”, argumenta el responsable de cultura digital. En efecto, más de la mitad de las personas de entre 17 y 74 años en España solo tienen capacidades digitales básicas. Estas carencias se hacen patentes a la hora de utilizar diferentes servicios digitales: un 14,5% de la población no compra en internet por falta de conocimientos. Y otro tanto de lo mismo ocurre con la Administración electrónica. Además, se prevé que la falta de competencias digitales dañará cada vez más la empleabilidad de las personas. “Tenemos que trabajar para que esta falta de competencias no se convierta en un factor de exclusión social. Tenemos que educar en competencias digitales. Lo contrario sería como tener las mejores carreteras del mundo y no enseñar a la gente a conducir”, sentencia Gonzalo.

En EL PAÍS, decenas de periodistas trabajan para llevarte la información más rigurosa y cumplir con su misión de servicio público. Si quieres apoyar nuestro periodismo y disfrutar de acceso ilimitado, puedes hacerlo aquí por 1€ el primer mes y 10€ a partir del mes siguiente, sin compromiso de permanencia.

Suscríbete

Más información

Lo más visto en...

Top 50