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Objetivo: el turista chino. Se aceptan pagos con el móvil

Algunos restaurantes, hoteles y tiendas de ropa ya permiten a sus clientes comprar con WeChat Pay o Alipay

Una turista china paga con su aplicación móvil en un restaurante de Madrid.
Una turista china paga con su aplicación móvil en un restaurante de Madrid.

Es la primera vez que Yangling Wang, una mujer china de 30 años, visita España. Lleva tres días en Madrid y, tras navegar en Internet en busca de lugares tradicionales donde comer, ha ido a parar a Botín. Fundado en 1725, figura en el Libro Guinness de los Récords como el restaurante más antiguo del mundo. Pero este establecimiento con tantos años de historia a las espaldas está a la vanguardia de la tecnología. Wang se sorprende al comprobar que podrá pagar la comida con WeChat Pay, una aplicación móvil que es indispensable para llevar una vida normal en China.

El turismo chino en España no para de crecer. En 2018 visitaron el país 650.000 turistas —un 26% más que el año anterior— con un gasto medio de 2.500 euros cada uno. Es decir, el triple que el resto de viajeros internacionales. Por ello, múltiples compañías intentan adaptarse a estos turistas y permitirles pagar en España como si estuvieran en su país. “En China WeChat Pay es muy popular, lo usamos todo el día para comprar cosas. Es muy rápido y cómodo”, afirma Wang mientras sopesa si pedir gazpacho o sopa de ajo. Finalmente, se decanta por la segunda opción. Y de segundo, cochinillo, la especialidad de la casa.

Pero WeChat no solo se utiliza para pagar. Es el servicio de mensajería instantánea más popular del país. En 2018 se convirtió en la tercera app en traspasar la línea de los 1.000 millones de usuarios, solo por detrás de WhatsApp y Facebook Messenger. La aplicación ha suscitado polémica en los últimos años al ser acusada de colaborar estrechamente con el Gobierno para censurar y espiar a los usuarios con sistemas cada vez más sofisticados. Cuando Tencent la lanzó al mercado, hace ocho años, servía principalmente para chatear. Pero ahora se puede utilizar para pedir un taxi, pagar una multa, jugar online, pedir comida a domicilio o incluso abonar las facturas del agua o el gas. Es decir, WeChat es como WhatsApp, Facebook, Skype, Instagram, Amazon y Uber en una sola aplicación.

El restaurante Botín permite pagar con el móvil a los turistas chinos desde hace aproximadamente dos meses. Nada más entrar en el local hay un cartel que indica en su idioma que se aceptan pagos con la aplicación. El turista chino sólo tiene que abrir WeChat y mostrar un código QR que le identifica para que el dependiente pueda escanearlo con un terminal punto de venta (TPV) en el que introduce el importe a pagar. El camarero también puede generar un código QR en el TPV para que sea el cliente quien lo escanee.

Un grupo de turistas, a las puertas de un restaurante de Madrid que acepta el pago con aplicaciones chinas.
Un grupo de turistas, a las puertas de un restaurante de Madrid que acepta el pago con aplicaciones chinas.

“Nosotros nos movemos con el turismo”, afirma José González Gozalbo, propietario de Botín. De hecho, al abrir las puertas sobre la una del mediodía un día laboral, el restaurante se llena de turistas en apenas unos minutos. Por eso, se ha decidido implantar esta tecnología con la que próximamente los chinos también podrán consultar la carta en su idioma: “El cliente chino habla poco inglés y tiene dificultad para entender la carta”.

Starpay ha sido la empresa encargada de implantar el método de pago chino en el restaurante Botín. Entre los clientes de esta empresa en España, también hay tiendas de lujo, restauración, cadenas hoteleras como Only YOU y Ayre Hotels e incluso un equipo de fútbol de la Liga. Además de implantar este método de pago, también se ofrecen servicios de marketing a las empresas que quieran tener presencia en redes chinas como Mafengwo (el Tripadvisor chino), Dianping (el Tenedor chino) o Baidu (el Google chino).

La compañía empezó a operar hace dos años y medio en Londres bajo el nombre de Starpay Global. A día de hoy cuenta con 300 clientes en Reino Unido, entre los que están los famosos almacenes Harrods. Starpay aterrizó hace unos meses en España, donde afirma estar en negociaciones con unos 100 clientes, y tiene licencia para operar en 22 países de Europa. Antes de verano, pretende estar presente en Italia, Francia, Alemania y Holanda.

En España también hay algunas marcas como Sephora o Loewe que permiten pagar a la población china directamente con el móvil. Chen Zhang, una mujer china de 28 años que trabaja en una agencia de viajes en España, explica que es el caso de algunas tiendas en Serrano o en Las Rozas Village. “Hoy en día los jóvenes pagan todo con el móvil y no quieren llevar efectivo”, afirma Zhang, que asegura que en China muchos taxis no cobran con efectivo y en algunos comercios no tienen ni cambio.

Cristina de Parias, responsable de BBVA España, en la presentación de la aplicación de esta entidad.
Cristina de Parias, responsable de BBVA España, en la presentación de la aplicación de esta entidad.

Además de Starpay, hay otras compañías que facilitan los pagos a la población china en establecimientos de España. Por ejemplo, Payxpert firmó en 2018 un acuerdo con Tencent, la empresa matriz de WeChat Pay, y se convirtió en la primera compañía en ofrecer este método de pago en España. También permite a sus clientes aceptar pagos con los servicios de Alipay —la app de pago de Alibaba—. “El mercado español todavía está algo aletargado en comparación con otros mercados más maduros como el de Reino Unido, donde también tenemos presencia. Sin embargo, estos últimos meses hemos visto un mayor interés en el mercado y una mayor recepción por parte de los grandes agentes, que sin duda han visto en esta solución una buena vía para ganar presencia y clientela en el mercado asiático”, cuenta Raúl Sánchez, director de operaciones de PayXpert España.

La gran mayoría de los comercios que ofrecen estos métodos de pago a los turistas chinos están “en grandes ciudades como Madrid y Barcelona y en el sur de España en lugares como Sevilla, Córdoba o Granada”. Hay otros sitios como Salamanca que pronto empezarán a interesarse por esta tecnología, según Sánchez. Esto se debe a que los usuarios chinos “no vienen simplemente de visita, sino que están interesados por aprender castellano” y esta ciudad lleva años atrayendo a miles de estudiantes extranjeros gracias a su Universidad.

La compañía no ha concretado el número total de clientes con los que trabaja en la actualidad, aunque Sánchez señala que “ha crecido significativamente”. En Reino Unido trabajan, entre otros clientes, con Harvey Nichols y Moschino. En Italia, con Il Duomo di Milano. Y en España, con Carolina Herrena, Lladró y Hospes Hoteles. El director de operaciones subraya que “no se trata simplemente de dar de alta un nuevo método de pago, sino de educar sobre la importancia y uso de este”: “Entendemos que el mercado necesita todavía un proceso de maduración y que el crecimiento en ventas tendrá un incremental significativo durante los próximos dos o tres años”.

BBVA también está en negociaciones con WeChat Pay para ofrecer sus soluciones de pago a los comercios españoles próximamente. Además, se convirtió en 2017 en el primer banco español en ofrecer a sus clientes la posibilidad de aceptar pagos en sus comercios con Alipay  para que los turistas chinos puedan disfrutar de una experiencia de compra similar a la que tienen diariamente en su país de origen. “Los comercios pueden utilizar la aplicación de BBVA Smartpay en cualquier dispositivo Android o iOS o integrarse de manera directa como es el caso de El Corte Inglés, donde desde junio del 2017, los usuarios de Alipay pueden pagar en cualquiera de las miles de cajas repartidas en sus puntos de venta”, explican fuentes de la entidad bancaria.

Antes de que los turistas chinos pudieran pagar en España con WeChat Pay o Alipay, las mismas fuentes de BBVA señalan que lo hacían “en efectivo o mediante tarjetas de tarjetas que utilizan fundamentalmente para viajar”. Facilitar el pago mediante estas apps es importante “porque el turista chino utiliza esas aplicaciones para descubrir nuevos comercios y conocer las promociones y ofertas que pueden tener vigentes, porque tienen ventajas relativas al tipo de cambio aplicado para sus compras y la devolución del IVA que les permite tener una mayor capacidad de compra disponible y, por último, porque es la forma en que los turistas chinos están acostumbrados a comprar”.

Hábitos del turista chino

Algunos establecimientos se van adaptando poco a poco a estos nuevos métodos de pago. Pero Javier Castrillo, vicepresidente de desarrollo de Starpay, afirma que “el comercio español todavía no se ha dado cuenta de los cambios del turista chino”: “Ha pasado de ser el turista que iba con banderita en grupo a ser un turista VIP que viaja con su pareja o en grupos muy pequeños en búsqueda de experiencias”. Estos viajeros ya no recurren como antes a agencias u operadores. Así lo afirma Paco Acosta, presidente de la sociedad: “Empiezan a viajar las generaciones digitales. Ya no te hace falta la agencia ni el operador, te hace falta un smartphone”.

La mayoría de estos turistas que visitan España, según explican, tienen entre 25 y 40 años, estudios y un alto poder adquisitivo. Además, vienen de ciudades de primer orden o de megaciudades como Shanghái. “Es totalmente distinto del turista del norte de Europa que busca sol y playa. Viene buscando experiencias, compras, museos y gastronomía y no le gusta el sol. Está con sombrillas durante todo el verano tapándose”, afirma Castrillo.

Es además un turista que busca “moda con diseños únicos y especiales” y “restaurantes con una historia detrás”. La historia de Botín cautiva a los turistas. Así lo afirma Diego Wong, un guía que ha acudido al restaurante con un grupo de 42 personas chinas. Van a hacer todos juntos una ruta de 12 días en la que van a pasar, entre otras ciudades, por Oporto, A Coruña, Guijón, Salamanca y Ávila. Wong explica que la comida española no les acaba de convencer porque les parece que lleva demasiada sal y aceite. “Pero el cochinillo al ser tradicional, les encanta. No es solo la comida, es la historia que tiene detrás”, añade.

Los hábitos del turista chino también son diferentes. Mientras que en España se suele comer un primero, un segundo y un postre, los chinos están habituados a sentarse en torno a una mesa con muchas raciones pequeñas. Por ello, el restaurante Botín planea crear un menú especial para ellos. El objetivo es adaptarse a su forma de consumir, que también difiere en otros aspectos. “En Europa cuando pagamos solo tenemos que sacar el dinero o la tarjeta y ahí se acaba la experiencia del pago. Pero cuando pagas en Wechat Pay, por ejemplo puedes recibir un cupón de descuento que compartir con amigos”, afirma Acosta. Y si ese comercio tiene un ecommerce, los ciudadanos chinos pueden incluso pedir los productos desde China. Las redes sociales son ideales para dar a conocer tanto productos como lugares. Castrillo pone como ejemplo los campos de lavanda de Brihuega, en Guadalajara: “Hace tres años fueron unos chinos, lo postearon en las redes sociales y no dejan de aparecer chinos por allí”.

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