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OnePlus, el móvil más rápido del mundo

El último fenómeno chino se lanza hoy en 17 países, pero solo se vende por invitación

Pete Lau, fundador de OnePlus.
Pete Lau, fundador de OnePlus.

A Pete Lau no le convencía ninguno de los teléfonos inteligentes del mercado. “Los buenos son demasiado caros, y los baratos son muy malos”, asegura. Por eso, el pasado 17 de diciembre, Lau decidió dejar su trabajo en Oppo, una de las principales marcas chinas del sector, reunió a un grupo de profesionales de una docena de nacionalidades y de 26 años de edad media, y abrió su propia empresa. OnePlus nació bajo el eslogan ‘Never Settle’ (Nunca te conformes) y con el objetivo de crear un smartphone asequible fabricado con los mejores componentes del mercado.

Después de una gran presentación el miércoles en Pekín, hoy comienza a comercializar su primer aparato -el One- en China y en 16 países de Norteamérica y Europa, incluida España. “No tenemos miedo porque confiamos tanto en el hardware como en el software y, aunque nuestro principal mercado será China, estamos convencidos de que el One interesará en Occidente”, explica Lau a EL PAÍS.

Se trata del teléfono móvil más rápido del mundo, equipado con un procesador Qualcomm 801 de cuatro núcleos a 2,5 gigahercios y 3 gigas de memoria RAM que corren gracias al software desarrollado por Cyanogen basado en la última versión de Android -4.4.2-.

El OnePlus One está preparado para redes 4G, cuenta con una pantalla de 5,5 pulgadas Full HD, “el máximo al que se pueden fabricar sin tener problemas”, una cámara posterior de 13 megapíxeles con una apertura 2.0 fabricada por Sony, y una frontal de 5 megapíxeles sin distorsión. El terminal graba vídeo en 4K y también a cámara lenta, y que su batería de 3.100 mAh dura casi dos días completos. El diseño con una cubierta curva que se comercializa en ‘blanco seda’ y ‘negro piedra’ se adapta a la mano a pesar de su tamaño.

El uso exclusivo de venta en Internet nos permite ahorrar un 40% comparado con los canales tradicionales

OnePlus se vende a 269 euros en la versión de 16 gigas y a 299 euros la que tiene una capacidad de 64 gigas. “La clave está en el comercio electrónico. El uso exclusivo de venta en Internet permite ahorrar un 40% comparado con los canales tradicionales. Además, aunque en un principio nuestra intención no es tener beneficios sino evitar las pérdidas, cuantas más unidades se vendan más bajarán sus precios los proveedores, y más aumentará nuestro margen. Pero ahora los números no nos quitan el sueño”, asegura Lau.

“Nuestra idea es establecer una base europea en el país en el que más unidades se vendan, y, de momento, de donde estamos recibiendo más interés es de Italia y España”. Consciente de que el boca a boca es su única fórmula para ganarse a los usuarios, el presidente de OnePlus ha decidido limitar el número de unidades en el mercado para ir fortaleciendo el servicio de atención al cliente. Y lo ha hecho introduciendo un peculiar sistema de venta basado en las invitaciones, similar al que utilizó Google en los inicios de Gmail. “Así minimizamos los riesgos, vamos adaptando la producción a la demanda, y podemos tener un crecimiento exponencial”, explica Lau.

“A partir de las 8 de la tarde -las 14 horas en España-, abriremos una página en la que quienes quieran un terminal podrán inscribirse para destrozar su teléfono móvil y conseguir así un OnePlus a un euro, más tres invitaciones. Nos dirán qué teléfono pretenden destruir, por qué, y cómo. Elegiremos a cien y tendrán que enviarnos sus vídeos del destrozo. A partir de ahí cada comprador recibirá siempre tres invitaciones”, avanza David Sanmartin, un joven catalán responsable de Marketing para el mercado internacional. “Al fin y al cabo, somos una start-up y tenemos que llevar a cabo acciones publicitarias de guerrilla con un bajo presupuesto pero que tengan mucha repercusión y nos ayuden a crear una comunidad sólida”.

Pete Lau.
Pete Lau.

Enfrente tienen al gigante Xiaomi, que, con un modelo similar, pretende multiplicar por tres las ventas del año pasado y colocar 60 millones de unidades en 2014. Después de su modesto estreno en Singapur, el director de Internacionalización y ex vicepresidente de Google, Hugo Barra, anunció el miércoles la intención de expandir la marca china que más crece por otros diez países más, pero todos en el mundo en vías de desarrollo.

OnePlus, sin embargo, apuesta por otra estrategia global. “Creemos que es más adecuado comenzar por Europa y Norteamérica porque, si tenemos éxito y creamos una fuerte imagen de marca allí, será mucho más fácil entrar luego en países en vías de desarrollo. Y, así, además llegamos antes que Xiaomi”, comenta Lau.

Mercado, sin duda, hay. Las ventas en Internet de teléfonos chinos como los de Jiayu se multiplican sin fin en España. La reducción de los subsidios que ofrecen las operadoras, la crisis económica, y el aumento de la calidad de los productos Made in China -y la mejor percepción de ellos en Occidente- han abierto un mundo de oportunidades a los fabricantes del gigante asiático. “Estamos convencidos de que el futuro es el comercio electrónico. De hecho, después de grandes crecimientos, el mercado tradicional ha caído sustancialmente en China este año, pero el de la Red continúa creciendo. Ahí queremos posicionarnos ya para estar en la parrilla de salida cuando llegue la revolución que se avecina”, apunta Lau. “Aunque la competencia es también mayor, confiamos en que los usuarios valoren el empeño que ponemos en los detalles”.

Lau se refiere al cuidado diseño, en el que se han tratado de solventar algunos de los problemas más frecuentes de Apple o Samsung. “Por ejemplo, la pantalla sobresale unas décimas de milímetro sobre el cuerpo del teléfono, de forma que su resistencia a los golpes se triplica. Por otro lado, el auricular no está hundido, de forma que no acumula suciedad. Y hemos utilizado materiales de calidad muy superior a los de Samsung”, enumera Lau.