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Favmonster ordena la información

El sitio digital crea un espacio para clarificar y compartir

De izquierda a derecha, Fran Gago y Juan Marí.
De izquierda a derecha, Fran Gago y Juan Marí.

Los inversores creían que estaban delante de un híbrido entre Google y Facebook y les aseguraron la inversión. “No sigáis mostrando el producto, nosotros os lo financiaremos”, les aseguró un grupo de conocidos business angels especialistas en empresas con base tecnológica. Juan Marí y Fran Gago, fundadores de la empresa, estaban tan felices como endeudados. Atrás quedaba un MBA en una prestigiosa escuela de negocios donde su proyecto fue descartado de entre los seleccionados para su incubadora de empresas. Iniciativa que ahora ha visto la luz y se llama Favmonster, no sin antes incorporar como socio, años atrás, a Elías Alonso, el cerebro técnico de la compañía.

La suerte sonreía a estos tres empresarios que se conocieron en el máster y compartieron proyecto ante miles de trabas, opiniones en contra y desalientos varios (aunque también hubo halagos en el periplo). Unos días después de haber atado su sueño, Google lanzaba su red social y el grupo de inversores les comunicó un “cambio de planes”. Ya no iban a invertir en el proyecto, porque Google había dado un paso, según ellos, que les perjudicaría. Otro golpe, quizá el definitivo, porque en el plantel de inversores se juntaba buena parte de la plana mayor del sector en nuestro país. Sin embargo, no todos opinaron lo mismo y los fundadores siguieron buscando capital. La ronda de financiación del verano pasado ascendió a 140.000 euros, entre pequeños inversores y el business angel “desmarcado”. Dicho inversor, ya había estado en la creación de eDreams y su experiencia en tecnológicas resultaba un buen aliciente ante otras posturas más escépticas.

Fran y Juan tienen la mirada cansada y hablan sin tapujos sobre las dificultades que estuvieron a punto de tumbarles su proyecto, su empresa, su sueño. Pero ya tienen su creación y funciona, es útil, tecnológicamente solvente y ha atrapado en pocos días a más 1.400 usuarios registrados con tasas de actividad diaria del 70%. ¿Pocos? “En Internet se habla de cifras con una ligereza que asusta. Te doy los números que tengo, pero también lo importante: a nuestros usuarios les gusta el producto y regresan a diario”, asegura Juan, uno de los fundadores. Superaron juntos la tentación de abandonar y consiguieron financiación de un inversor hasta que la plataforma ha visto la luz hace pocos días, sin mucho ruido y con la intención de ir poco a poco, pero cautivando a todos los que entran.

Favmonster tiene el espíritu de Delicious, pero mucho más evolucionado. La experiencia de uso es similar a Twitter, Pinterest y Delicious, pero en un ecosistema tan social como Facebook. El usuario es capaz de ordenar, clasificar y compartir de manera sencilla todos esos contenidos, en forma de enlaces, que a diario se encuentra en la red y que quiere almacenar para recordar, archivar o leer más tarde. Las posibilidades de esta plataforma para móviles son infinitas y destaca su utilidad y sencillez. En breve esperan tener una versión ligera para móviles, aunque ya trabajan en la aplicación. Su freno inicial reside en la generación de ingresos a corto plazo, ya que el modelo pretende sustentarse en la publicidad. Y para eso van a necesitar una masa crítica de usuarios realmente elevada.

Los fundadores de Google tuvieron un sueño: “ordenar la información en Internet”. Los de Favmonster, que “el usuario la ordene a su gusto”. Por supuesto, hay que salvar las distancias, pero no los sueños que dan con el tesón, el empeño y el ímpetu de jóvenes empresarios productos excelentes. Y Favmonster.com lo es, independientemente de su éxito.