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Andy Rubin: “La evolución de Android es colectiva”

El máximo responsable del sistema operativo de Google quiere conquistar los aparatos del hogar para tener futuro

Andy Rubin, jefe de desarrollo de Android.
Andy Rubin, jefe de desarrollo de Android.

A Andy Rubin le rodea una colección de robots. La sala Cupcake, como una de las versiones del sistema operativo, tiene un buen número de sus mascotas montadas en un monopatín. El directivo, máximo responsable de Android, debate con un grupo de periodistas internacionales sobre el futuro de su creación con una sonrisa perpetua. Android es el gran triunfador del MWC y Rubin lo sabe. El recibimiento en la sala suena muy americano: “Bienvenidos a Androidland, como Disneyland pero de Google”.

Las cifras invitan al optimismo, Google suma más de 850.000 activaciones de aparatos, ya sean móviles o tabletas, al día. El 25 de diciembre más de un millón de personas lo recibieron como regalo. Ese es hasta ahora su pico de activaciones.

Cuando se lanzó Android, Google fue escogiendo diferentes fabricantes para exponer cada una de las actualizaciones importantes del sistema operativo. La industria tema que la compra de la división de móviles de Motorola podría significar un cambio en esta costumbre. Rubin no lo cree así: “La ventaja de contar con una firma que fabrica es poder marcar hacia donde creemos que va el futuro, pero no haremos nada en exclusivo que pueda dañar la resto”. Ante las dudas, insiste: “Creemos en un ecosistema abierto. Se trata de que confíes en mí”.

Da la casualidad que Motorola estrenó Android 3.0 en la tableta Xoom. El equilibrio llegó al otorgar a Samsung la versión 4.0, la que unifica tabletas y móviles. Sin equilibrio no se puede hacer un ecosistema”. Dentro de esta lógica se encaja el hecho de que muchos fabricantes, como el propio Motorola con Motoblur, Samsung con Hub o HTC con Sense, doten a sus aparatos de una interfaz propia y adaptable. “Sé que es polémico, que muchos prefieren el sistema puro, tal cual viene, también ayuda a manejarse a quiénes no están familiarizados o lo quieren personalizar. Todo lo que sea dar opciones al consumidor nos parece bien”.

Rubin ha desvelado que en 2011 se activaron 12 millones de tabletas con el software de Google, excluyendo al Kindle Fire de Amazon. Son justo el doble de las que se vendieron en 2010.

Primero llegó Google Music, después Books, adquirieron YouTube… Solo después lanzaron Android. Ahora les falta unir ambos mundos y… “Vamos a sumar más contenidos, pero por ahora no lo podemos anunciar. Tenemos que mejorarlos para hacer negocios”.

Aún así Android tiene algunos frentes por resolver, ¿cómo es posible que no tenga una buena aplicación de Facebook en tabletas? Todos los miembros de la mesa han estado de acuerdo en que lo que se ve en la versión para 10 pulgadas no parece muy acorde con la red social. “Nosotros vamos intentando marcar un camino, como la apli de Gmail o la de YouTube, que detecta el aparato y se adapta, pero no es una pregunta para nosotros, sino para Facebook que sí que ofrece una versión para iPhone y otra para iPad”. Pocas horas después el responsable de Tecnología de Facebook ha anunciado su apuesta por una web movil abierta y basada en HTML5.

Rubin asegura que los teléfonos de alta gama de hoy son el mínimo de dentro de 18 meses. “Lo importante es ser valientes como para marcar tendencia”. Cuando llegó a Google, apostó por Android porque, según dice, sabía que por su modelo de negocio, con servicios gratis e ingresos por publicidad, era el único que podía triunfar por su visión integral. Es injusto pensar que toda la innovación viene de una compañía. La evolución es colectiva".

Tampoco descarta que en algún momento se lance un lector electrónico de Google, pero no le parece demasiado lógico: “Ya hay una aplicación de Kindle en nuestra tienda”.

El futuro, según Rubin, es la era postPC. Una vez que se han establecido en tabletas y teléfonos la siguiente frontera está en el hogar, cuando se llega a casa y se dejan las llaves, el móvil y el trabajo. “Siento que si no metemos Android en los hogares, esto no funcionará. Tenemos que ser muy imaginativos para que se unan más compañeros de viaje. Si no, otros lo harán y habrá otro ecosistema, al margen de este. Es una industria que queremos liderar. Dando inteligencia para casa”, argumenta. Encaja con la línea de etiquetas con chip domótico que un día antes había presentado Sony para sus nuevos terminales.

En tono de broma mostró una aplicación creada la noche del domingo cuando tomaba sangría en un bar de la Rambla. Al pasar el teléfono sobre el chip de la acreditación indicaba los datos de los presentes y permitía añadir su bebida para poder pedir en la barra y pagar sin demoras.