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Rusia migra a Linux

El Gobierno de Vladimir Putin adopta el 'software' libre para sus sistemas gubernamentales con licencia propia. El plan, detallado en un documento de 25 puntos, finalizará en 2015

El presidente del gobierno ruso, Vladimir Putin, ha confirmado la implantación de software libre, incluido Linux, en sus equipos informáticos, proceso que comenzará en los próximos días y que finalizará en 2015. Cada vez son más organizaciones públicas las que deciden utilizar el software libre. Sus prestaciones y sobre todo el coste son los factores determinantes para su utilización.

El gobierno ruso ha sido el último en anunciar que confía en este tipo de sistemas operativos y aplicaciones para gestionar los equipos estatales. El gobierno de la federación rusa se encargará de desarrollar una licencia propia del sistema para sus ordenadores.

El calendario para el proceso de migración de los sistemas rusos comienza en 2011 y finaliza en 2015. En un documento publicado por el portal Cnews se puede seguir el calendario de actuaciones de forma totalmente ordenada en 25 puntos concretos. El documento comienza con la orden de gobierno firmada por Vladimir Putin, seguida de toda la cronología del proceso, especificando qué sectores de la administración realizarán la migración.

El cambio se va a estructurar por sectores para no alterar de forma absoluta el funcionamiento de la administración rusa. Los portavoces del gobierno ruso han expresado su deseo de utilizar este tipo de sistema operativo destacando el ahorro en los costes y la posibilidad de animar al desarrollo gracias a las posibilidades del software libre.

Uno de los puntos de la cronología planificada por el gobierno ruso que más destaca es la creación de una tienda de aplicaciones interna. El sistema parece similar a la popular App Store, aunque no se conoce el tipo de acceso ni si los contenidos serán libres o de pago.

Desde 2008 la federación rusa apuesta por el software libre en los ordenadores escolares. Las colegios que prefieren utilizar sistemas propietarios deben pagarlos de su propio bolsillo, como recoge Mashable.