Más de la mitad de la población no podrá acceder a las redes de fibra óptica sin intervención pública

Un informe de la CMT certifica que su despliegue no es rentable para los operadores privados en el 54% de los hogares

Ahora que España se prepara para afrontar un nuevo modelo productivo basado en las nuevas tecnologías y la innovación (I+D+i), según las intenciones del Gobierno, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) ha revelado que más de la mitad de la población no tendrá acceso a las nuevas redes de Internet porque a las compañías privadas no les resultaría rentable desplegar esas redes. Así que salvo que haya inversión pública (Estado, autonomías o ayuntamientos), las zonas menos densamente pobladas tendrán que conformarse con las redes actuales.

Esta es la principal conclusión del estudio que presentado este jueves por la CMT sobre la viabilidad de la competencia en infraestructuras de redes de fibra óptica entre los operadores presentes en España. Teniendo en cuenta el escenario más conservador, el análisis estima que en un periodo de 15 años (2008, año en que comenzaron las inversiones en fibra, y 2023) sólo entre el 43% y el 46% de las viviendas españolas podrían disponer de un acceso de fibra óptica hasta el hogar (FTTH, siglas en ingles de Fiber to the Home) proporcionado por Telefónica o por algún operador alternativo. "En estos casos sería deseable la actuación de los poderes públicos para que los nuevos servicios basados en redes de nueva generación también puedan ser disfrutados por los residentes de estas áreas que resultan menos atractivas en términos de inversión", aconseja el informe.

Madrid y Barcelona, las más atractivas

El informe también apunta que Madrid y Barcelona son las dos ciudades que presentan un mayor atractivo para estos despliegues, ya que su potencial económico y su alta densidad de población soportarían en un plazo de 15 años la presencia de entre dos y tres redes de fibra óptica alternativas a las de Telefónica. El resto de poblaciones de entre 1.000 y un millón de habitantes podrían disfrutar, como mucho de una sola red alternativa a la de Telefónica.

El estudio hace una serie de proyecciones que no apuntan tampoco al optimismo. Por ejemplo, que la penetración de la banda ancha pasará del actual 18% a sólo el 40% de la población, un porcentaje con el que ya cuenta ahora Dinamarca. Es decir, que necesitamos quince años para igualarnos al país donde mayor penetración de banda ancha tienen los ciudadanos. En cuanto a la televisión de pago, afectará al 46% de los hogares, y el teléfono fijo caerá al 46% de la población.

El estudio "Modelo de despliegue de redes FTTH/GPON en España" considera que en aquellas ciudades con más de 50.000 habitantes los operadores alternativos que desplieguen redes de fibra óptica podrían, como muy tarde, recuperar la inversión en un plazo de entre 9 y 12 años. El plazo de recuperación de estas inversiones en el caso de ciudades de entre 5.000 y 50.000 habitantes se situaría entre los 13 y los 14 años, mientras que en las poblaciones más pequeñas (menos de 1.000 hab.) los operadores alternativos prácticamente no tendrían presencia y, de tenerla, tardarían 15 años en recuperar el coste.

Nueva regulación

La CMT aprobó a finales de enero de 2009 la nueva regulación sobre las redes de acceso de nueva generación que incentivaba la competencia en infraestructuras y obligaba, entre otros, a que Telefónica cediera esas infraestructuras a los operadores a un precio orientado a costes y fijado por el regulador. La obra civil supone una parte muy importante de la inversión en el despliegue de redes, por lo que la compartición de infraestructuras (canalizaciones, conductos e infraestructuras en el interior de los edificios) supone un importante ahorro de costes.

Teniendo en cuenta las fuertes inversiones requeridas, el despliegue de redes de acceso FTTH se realizará de forma paulatina, tanto en el ámbito temporal como en el ámbito geográfico. Los operadores irán realizando inversiones selectivas por áreas, comenzando en aquellas zonas donde los costes de despliegue sean menores y los ingresos esperados sean mayores. Estas zonas serán típicamente las zonas urbanas más densamente pobladas y los operadores que antes lleguen tendrán una ventaja respecto al resto que se reflejará en los plazos de recuperación de la inversión.

El estudio supone que los despliegues de red son paulatinos, es decir, los operadores no realizan toda la inversión en un momento inicial, sino que la cobertura de las viviendas se realiza progresivamente, a medida que se incrementa la demanda de servicios FTTH. Esto se traduce en inversiones en red acompasadas, a la par que se va conectando a los nuevos clientes, evitando que la red esté desocupada y que los operadores incurran en costes no productivos.

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