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El 'Internet de las cosas' ahorraría 200.000 muertes anuales en las carreteras europeas

En el 65% de los accidentes en EE UU, la culpa es por mala visibilidad

Internet nació conectando personas a través de máquinas. Ahora la Red también conecta máquinas que hablan entre ellas para cumplir una tarea sin necesitar al hombre. El siguiente paso es el llamado Internet de las cosas, que pretende integrar el mundo real y el virtual. Un espacio donde las personas y las cosas (que tienen identidad propia, consumen y producen información y deben poder dialogar entre ellas) hablarán también entre sí. La gran cuestión es saber si la Red actual, y sus protocolos, está preparada para esta integración. "Hay gente que considera que bastará una evolución para llevarlo a cabo. Nosotros creemos que se debe realizar un nuevo desarrollo; un nuevo Internet que haga factible su integración. Este mundo post IP abre nuevos escenarios sociales, económicos y políticos", sostiene Sebastià Sallent, director de I2Cat.

Hoy el Bdigital Global Congress ha hablado de su situación, todavía en estadio embrionario y de sus aplicaciones prácticas en vehículos, vigilancia, logística y productividad, entre otras. Los coches serán pronto parte del Internet de las cosas", asegura Marc Torrent, de la empresa Ficosa.

Una reciente encuesta en el diario estadounidense USA Today planteaba a sus lectores si querían conexión a Internet en el coche. El 54% lo rechazó y sólo el 12% apoyaba esta iniciativa para dotar con telemática a los vehículos. No opinan lo mismo los gobiernos (y probablemente las aseguradoras), que ven en estas aplicaciones un mecanismo para mejorar la seguridad en las carreteras. Un ahorro en vidas y dinero "La navegación por Internet no es lo único por lo que se pretende dotar de sistemas de comunicación a los vehículos. En el 65% de los accidentes en EE UU en 2008, por ejemplo, la culpa era por la mala visibilidad del conductor, que éstas tecnologías pueden resolver", asegura Torrent.

La Unión Europea calcula que con estos sistemas se ahorrarían 200.000 muertos al año en las carreteras. Para ello invierte 26 millones de euros a su desarrollo a través del proyecto E-Call. El objetivo es que en caso de accidente la ayuda llegue rápido en cualquier rincón de la UE. Para ello se instalarán cajas negras (como las de los aviones) que informarán cuando se produce el choque. "La Comisión aspiraba a implantarlo este año, pero la crisis lo ha paralizado", admite Torrent.