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REVISTA DE WEBS

Los recambios de la BlackBerry de Obama

El servicio secreto no permite utilizar su amado dispositivo al futuro presidente, pero hay otras posibilidades

La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, en sus siglas en inglés) considera que las BlackBerry son dispositivos inseguros, es decir, que pueden ser intervenidos. El problema radica en que el presidente electo, Barack Obama, es un adicto a su terminal y los correos electrónicos; hasta tal punto que hace unos días declaró que tendrían que arrancarle su preciada BlackBerry de las manos.

Sin embargo, los encargados de velar por la seguridad de la nación más poderosa del planeta no dan su brazo a torcer. Y los precedentes no están de parte de Obama: Bill Clinton sólo mandó dos correos electrónicos durante sus ocho años en la Casa Blanca; George W. Bush no ha mandado ni uno en el mismo tiempo.

Afortunadamente para el próximo presidente de EE UU, existen dispositivos móviles que sí cuentan con el visto bueno de la NSA, tal y como recoge Cnet.

Es el caso de Sectera Edge, una mezcla de teléfono y PDA fabricada por General Dinamics y que se parece tremendamente a la Palm Treo 750. Este dispositivo permite enviar e-mails de forma segura, así como navegar por la Red sin miedo a los piratas informáticos. ¿Su precio? Ni más ni menos que 3.350 dólares (algo más de 2.500 euros).

No seremos nosotros quienes pongamos en entredicho los controles de la NSA pero... ¿seguro que un dispositivo en el que viene preinstalado el Messenger es más seguro que una BlackBerry?

Otra opción es un dispositivo aún en desarrollo llamado L-3 Communications cuyo sistema operativo también es Windows Mobile y del que poco se sabe de momento.

El asunto no es baladí. Ya durante la campaña electoral los candidatos de los dos principales partidos políticos del país sufrieron el robo de datos confidenciales. El caso más sonoro lo protagonizó la candidata republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin, quien vio como un chaval de instituto conseguía entrar en su cuenta de correo electrónico personal.

Poco después el FBI informó a los candidatos principales de que sus ordenadores de campaña habían sido crackeados e información confidencial robada. Ya en este 2009, un agujero de seguridad permitió a un pirata informático hacerse con el control de la cuenta de Barack Obama en Twitter, además de la de otros muchos famosos.