Los videojuegos violentos influyen en los comportamientos hostiles

Tres estudios concluyen que niños y adolescentes son más propensos a agredir tras consumir violencia audiovisual

"Tenemos evidencias de que el uso de videojuegos violentos tiene efectos perjudiciales en niño y adolescentes". Esta rotunda afirmación resume una investigación que publica la revista estadounidense Pediatrics en su número del mes de noviembre y en cuyas conclusiones se han tenido en cuenta tres estudios realizados de forma independiente en EE UU y en Japón.

El autor de la frase, que recoge en su edición electrónica el Washington Post, es el coordinador de la investigación y profesor de la Universidad de Iowa, Craig A. Anderson, quien asegura que ahora pueden demostrar que los videojuegos violentos inciden directamente y a posteriori en el comportamiento agresivo de los niños y adolescentes que los consumen.

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Esta constatación, no obstante, no es lo destacable de la investigación en opinión de Anderson. En primer lugar, porque el estudio realizado en EE UU ya fue publicado hace un año. Lo verdaderamente interesante es que, al cruzar los datos con otros dos estudios desarrollados en Japón, nos encontramos ante "un fenómeno general" que concierne a todas las culturas. Precisamente uno de los argumentos de quienes rechazan la relación entre videojuegos violentos y violencia real es que un país con una cultura del gamming tan extendida como Japón ofrece niveles de violencia menores que en los propios EE UU.

En los tres estudios se ha constatado que aquellos niños y jóvenes que jugaron habitualmente a jugos violentos a comienzo del curso escolar fueron tachados meses después por sus profesores y compañeros como violentos.

Para las investigaciones se tuvo en cuenta tanto el género como los comportamientos previos de todos los alumnos, más de 1.200 en Japón y 364 en EE UU.

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