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Cuatro procesadores contra un cerebro

Deep Fritz puede calcular 10 millones de movimientos en un segundo. En el mismo tiempo, Kramnik puede pensar como mucho en dos.

La última partida entre Vladimir Kramnik y Deep Fritz terminó en empate.
La última partida entre Vladimir Kramnik y Deep Fritz terminó en empate. EFE

Estos días, la humanidad se está jugando parte de su orgullo en Bonn. El reto mundial de ajedrez 2006, que se celebra hasta el próximo 5 de diciembre, enfrenta a Vladamir Kramnik, recién coronado campeón del mundo, contra Deep Fritz, un programa desarrollado por la compañía Chessbase, que ya ha batido al propio Kasparov e incluso a Deep Blue, el primer ordenador que se impuso a un número uno del ajedrez.

Este campeonato es algo más que ajedrez pues pone a prueba la inteligencia del cerebro humano contra la fría y enorme capacidad de cálculo de un programa informático. Deep Fritz funciona en un servidor con cuatro procesadores que suman un rendimiento de 3 Gigaherzios, cuenta con una memoria de 4 Gigabytes , y una caché en la memoria del procesador de otros de 4 Megabytes.

Con sus cuatros procesadores, Fritz calcula entre 8 y 10 millones de posiciones en un segundo, cuando al otro lado del tablero en ese mismo segundo, a Kramnik le da tiempo a pensar en uno o dos movimientos.

“Para compensar, Kramnik tiene un millón de procesadores en la cabeza”, bromea Rainer Woisin, gerente de Chessbase, la empresa del responsable del desarrollo de Deep Fritz, quien es consciente que la verdadera inteligencia de un maestro de ajedrez está en algo más que una calculadora mental.

De hecho, Deep Fritz también tiene un fuerte lado humano. El programa no sería nadie sin el equipo técnico que le acompaña en todas las partidas. Uno de los programadores que lo desarrolló, Mathias Feist, es el encargado de mover las fichas puesto que Deep Fritz es capaz de interpretar el último movimiento gracias a un tablero electrónico, de analizarlo, y de dar la respuesta que cree más acertada, pero aún no tiene un brazo articulado.

Otra de las debilidades de Deep Fritz es que, como todos los ordenadores, también se queda “colgado”, y entonces debe ser reiniciado, lo que cuenta como tiempo perdido para Fritz.

A pesar de sus flaquezas Deep Fritz es un duro rival. Desde que en 1991, Frans Morsch y Mathias Feist lo desarrollaran, este programa ha dejado en evidencia a algunas de las principales figuras del mundo del ajedrez.

La fama le llegó en 1994, cuando Fritz acabó protagonizando la final de uno de los primeros duelos hombre-máquina contra el reputado Garry Kasparov, quien acabó imponiéndose al programa informático, pero de manera muy ajustada.

Victoria ante Kasparov Kasparov quiso resarcirse y demostrar que podía ganar a un ordenador cómodamente por lo que aceptó la invitación de canal de televisión ZDF para jugar una partida en directo contra Fritz. En un descuido final, Fritz acabó derrotándole estrepitosamente. Kasparov perdió la partida y los nervios, tanto que el presentador tuvo que intervenir ante el visible enfado del ruso.

Al año siguiente, Deep Fritz marcó otro de sus hitos, al imponerse en un campeonato de mundial de ordenadores celebrado en Hong Kong, al mismísimo Deep Blue, el ordenador de ajedrez más conocido del mundo. La gran diferencia es que Fritz cabía en un disquete y ganó el campeonato funcionando en un ordenador muy básico, un PC 386.

Desde entonces, Fritz tiene un largo historial de victorias, pero aún no ha logrado vencer a Kramnik. Ambos campeones ya se vieron las caras en 2002. Fue el duelo Hombre-Máquina con más expectación desde el enfretamiento Kasparov- Deep Blue, pero esta vez Kramnik estaba entrenado para competir con un ordenador.

Pero Fritz, que ya se llamaba Deep Fritz, también había evolucionado. El programa almacenaba un largo historial de partidas y además se le incluye la capacidad de funcionar con varios procesadores en paralelo. A pesar de todo, el duelo terminó en empate. Al año siguiente, en Nueva York, Fritz y Kramnik también terminaron en tablas.

El campeonato que se celebra en Bonn, y que se transmite en directo desde ELPAIS.com, es la oportunidad definitiva para demostrar quién es el mejor. Pero si finalmente, Deep Fritz acaba derrotando a Vladimir Kramnik sería muy injusto decir que la máquina se ha impuesto al hombre porque después de todo detrás de de Deep Fritz, hay un equipo humano que lleva más de 15 años trabajando en su desarrollo.