Siemens, Telefónica y El Corte Inglés luchan por el DNI digital

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Según informa hoy el diario económico Cinco Días, tres grupos de empresas, de los cuatro previstos, pujan ya por el contrato de implantación del DNI electrónico en España. La unión temporal de empresas (UTE) formada por Telefónica, Indra y Software AG ha obtenido el visto bueno del ministerio de Economía para concursar. Junto a ella parte una segunda alianza entre Accenture, Informática El Corte Inglés y Atos Origin; y un tercer consorcio que engloba a Bull, Siemens, Telvent, Getronics y a la japonesa Marubeni. Estas uniones facilitarán el desarrollo tecnológico del DNI digital y estarán encargadas de su posterior implantación por todo el país.

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Si se cumplen los plazos estimados por el Gobierno, a primeros de junio debería elegirse el grupo de entidades que se hacen cargo de la nueva tarjeta de identificación. El presupuesto al que deben ajustarse las empresas es de 11,98 millones (IVA incluido) y la garantía provisional para participar ha ascendido a 240.000 euros. Pese a ello el proyecto consta de una dotación total de 148,9 millones, por la adición de implantaciones complementarias, equipamientos y el precio de las propias tarjetas.

Entre los requisitos que se exigían a los posibles contratistas figuraban algunos de carácter económico, como facturar dos veces y media el valor del contrato o estar al día con Hacienda y la Seguridad Social. Además, deben demostrar solvencia técnica, según informaba el mismo diario.

El calendario contempla la emisión de 500.000 tarjetas este mismo año, de dos millones en 2006 y otros seis millones en 2007. Según estimaciones de Interior, en la actualidad hay 29 millones de documentos de identidad y el promedio de renovación es de seis millones por año. A ese ritmo, todos los ciudadanos podrían tener una tarjeta electrónica antes de que finalice 2010.

Mejorar la presencia del ciudadano en Internet

El esperado DNI electrónico forma parte del Plan Conecta, presentado por el Gobierno con el objetivo de conectar ciudadanos y administraciones. Después de algunas pruebas, se espera que el nuevo documento de identidad esté implantado en el 100% de la población en el plazo de una década. Este Plan destinará 84 millones de euros a 43 proyectos hasta 2007 y contará con otros cuatro innovaciones en cuestiones de administración y atención al ciudadano además del DNI digital: Certifica, Simplifica, Ciudadano.es y Map.es.

Según explicó el ministro del Interior, José Antonio Alonso, el pasado 1 de diciembre en el Senado, el Gobierno tiene previsto que el DNI electrónico incorpore la firma electrónica del titular y un chip en el que se albergue la versión digital de los datos personales del titular. Se pretende que el DNI electrónico se material de policarbonato, y que incorpore un criptoprocesador, un pequeño ordenador para autentificar al dueño y la firma. En el caso de la firma digital, nunca se realizará en el ordenador, sino que éste envía un breve resumen del documento hasta el chip, donde se firma y vuelve a enviarse a la computadora, para evitar así que los datos salgan de la tarjeta.

Estonia e Italia, a la cabeza de la UE

La implantación del DNI digital en la Unión Europea es desigual; Finlandia fue la pionera en 1999, y está siendo popularizada para realizar gestiones administrativas, pagos por móvil y de tarjeta sanitaria, aunque su uso es aún escaso.

Un total de 600.000 estonios lo tienen. Para los austriacos no será obligatorio. Italia comenzó a usarlo en el 2003, y aunque hay más de seis millones en circulación, existen pocos servicios para ponerlo a prueba.

Por otra parte Francia acaba de terminar la prueba piloto. El portugués, con chip, banda magnética y biometría, debía introducirse en 2005. Los suecos anuncian su despliegue para octubre; mientras los holandeses, obligados a tener DNI desde enero, no se plantean el salto hasta 2007.

Malta, con sistema de identificación online mediante contraseña, no tiene planes de cambiar a la tarjeta electrónica. Alemania estudia si el ahorro de los servicios con DNI digital supera los costes de desarrollo (o retorno de la inversión). Eslovaquia prefiere empezar con los carnets de conducir; Eslovenia da certificados a los funcionarios desde 2003 y Polonia sigue en preparativos.

Esta implantación desigual del DNI digital en la UE está suscitando preocupaciones de privacidad. En principio, los legisladores europeos han dicho que evitarán introducir la tecnología RFID (identificación por radiofrecuencia) en todo aquello que pueda afectar a la intimidad de los ciudadanos. Esta tecnología se basa en un mecanismo de identificación por radiofrecuencia que ofrece la posibilidad de leer y guardar información almacenada en chips minúsculos. Es, por tanto, un sustituto del código de barras que ya se está utilizando en algunos comercios.

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