La crisis del coronavirus

La justicia avala el toque de queda para más de la mitad de la población valenciana

El presidente Ximo Puig amplía la restricción a la movilidad a 77 municipios valencianos ante el avance de la variante delta, presente en el 90% de los contagios

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig (izqda), preside la Comisión Interdepartamental de la Generalitat para la Prevención y Actuación ante la covid-19. En vídeo, declaraciones de Puig sobre las restricciones.MANUEL BRUQUE / EFE. VÍDEO: EUROPA PRESS.

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha autorizado extender el toque de queda a 77 municipios, tal como ha solicitado la Generalitat Valenciana debido al aumento de contagios. Hasta ahora eran 32 las localidades en las que se aplicaba la limitación de la movilidad nocturna. De esas 32, un total de ocho han mejorado la situación y se mantienen por debajo de los indicadores señalados para las restricciones, con lo que han salido del listado. La nueva petición del Gobierno valenciano, por tanto, se centra en más de 50 municipios que han sobrepasado los baremos de incidencia, trazabilidad y exceso de casos respecto al total de la autonomía, entre otros.

El Tribunal mantiene también la autorización para la limitación a un máximo de 10 personas de las reuniones sociales y familiares en toda la Comunidad Valenciana hasta el 16 de agosto. La decisión se ha adoptado tras el estudio de la sentencia del Tribunal Constitucional, que declara inconstitucional el confinamiento decretado por el Gobierno central con el primer estado de alarma y sostiene que, a diferencia de aquella situación, la Sala entiende que el ‘toque de queda’ no suspende ese derecho sino que lo limita, pues “únicamente compromete cinco horas diarias en franja nocturna (desde la una hasta las seis de la mañana)” y “durante las restantes 19 horas del día cualquier persona tiene intacta su libertad de circulación por cualquier sitio”.

Entre los municipios afectados están las tres capitales de provincia, Alicante, Valencia y Castellón. Además, el toque de queda ha quedado autorizado también para las siguientes localidades. En la provincia de Alicante: Alfàs del Pi, Banyeres de Mariola, Benidorm,Callosa d’En Sarrià, Callosa de Segura, Calp, Dénia, Gata de Gorgos, La Nuncia, Muro de Alcoy, Ondara, Pego, Santa Pola, Sant Vicent del Raspeig, Sax, Teulada y Vila Joiosa; en la provincia de Castellón: Alcalà de Xivert, Almenara, Benicàssim, Borriana, Borriol, Onda, Oropesa del Mar, Peníscola, Torreblanca, Vila-real y Vinaròs; y en la provincia de Valencia: Albal, Alboraya, Alcàsser, Aldaia, Alfafar, Alginet, Almussafes, Benaguasil, Benetússer, Benifaió, Bétera, Buñol, Burjassot, Canals, Chiva, Foios, Gandia, Godella, L’Eliana, L’Olleria, Manises, Massamagrell, Massanassa, Mel iana, Mislata, Museros, Oliva, Paiporta, Paterna, Picassent, Pobla de Farnals, Pobla de Vallbona, Puçol, Puig, Rafelbunyol, Requena, Riba-roja de Túria, Rocafort, Sagunto, Silla, Sueca, Tavernes de la Valldigna, Turís, Utiel, València, Vilamarxant, Xeraco y Xirivella.

Los 77 municipios están en una situación epidemiológica de riesgo muy alto (4), el nivel máximo de alerta establecido por el Consejo Interterritorial de Salud. El nivel de riesgo 4 o muy alto se alcanza cuando la incidencia acumulada a 14 días supera los 250 casos por 100.000 habitantes; está por encima de 150 en el caso de los mayores de 65 años; el índice diagnóstico es mayor a 120; la trazabilidad de los casos es menor o igual a 30; la tasa de positividad supera el 15%; el índice reproductivo es mayor de 2 y el número de casos supera al estimado.

El auto -que, por primera vez, cuenta con el voto particular discrepante de uno de los magistrados, referido exclusivamente a las limitaciones a las reuniones de personas- alude a la expansión de la variante delta del coronavirus, el crecimiento exponencial de contagios, el aumento de hospitalizaciones y la “situación cercana al colapso que se está ya produciendo en los centros de Atención Primaria”.

El Gobierno valenciano había solicitado la ampliación del toque de queda de una a seis de la mañana sobre 2,6 millones de habitantes —más la mitad de la población—, según ha anunciado este jueves el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en un momento en el que, desde mediados de marzo, no había tantas personas ingresadas en los hospitales por la covid-19. Así lo ha anunciado tras la reunión de la Comisión Interdepartamental responsable de evaluar la situación epidemiológica y aprobar nuevas restricciones, en la que el presidente Puig ha reconocido que más del 90% de los contagios son ya por la variante delta.

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La Generalitat ha apostado además por mantener en 10 el máximo de personas en reuniones sociales, tanto en interiores como al aire libre, una medida que precisaba también del aval de la justicia debido a la limitación de derechos fundamentales. Se reducen además del 75 al 50% los aforos de recintos de espectáculos (con un máximo de 1.500 personas), deportivos y de piscinas recreativas. De recibir el aval judicial, las nuevas medidas entrarían en vigor el próximo lunes y se prolongarías tres semanas, hasta mediados de agosto.

El pasado 12 de julio, después que la justicia diera su respaldo, se recuperó el toque de queda nocturno en 32 municipios valencianos ante la aceleración de contagios provocada por la variante delta del virus y la alta incidencia acumulada, que hoy ronda los 500 casos por 100.000 habitantes. En ocho de estas poblaciones la situación ha mejorado y saldrán el próximo lunes del toque de queda. Son Alaquàs, Almássera, Catarroja, Montcada, Picanya, Quart de Poblet, Sedaví y Tavernes Blanques, según ha confirmado la consejera de Sanidad, Ana Barceló.

“La quinta ola del coronavirus crece todavía aunque sea con una intensidad inferior” a otros momentos de la pandemia, ha destacado Puig, quien ha recordado que hay 527 valencianos ingresados en hospitales, el doble que hace dos semanas, lo que justifica la adopción de más restricciones para frenar al virus. Más del 40% de los ingresados están en la franja de edad de 35 a 50 años y “uno de cada cinco de los hospitalizados tiene menos de 35 años, algo que no había pasado nunca”, ha agregado el presidente.

El jefe del Consell considera esencial avanzar en la vacunación cuando en estos momentos hay tres millones de valencianos que han recibido al menos una dosis del fármaco inmunizador. En agosto llegarán un total de 441.000 vacunas, con las que se compensará la inoculadas a los desplazados y las que deben llegar en función del menor envejecimiento de la población respecto a otras comunidades autónomas. Serán 247.000 dosis más de las habituales en un mes.

Según Barceló, la Generalitat ha vacunado a 50.000 personas desplazadas de otras autonomías, mientras que son 40.000 los valencianos inmunizados en otros territorios. “Tenemos un saldo a favor de 9.281 vacunas, que el Ministerio de Sanidad compensará en agosto”, ha dicho la consejera.

“Son momentos complicados”, ha reconocido Puig, que ha reiterado a la población que se proteja con la mascarilla ante la menor duda de aglomeración de personas. “Una sola dosis no inmuniza; son dos dosis más 14 días para inmunizarse, así que una pauta incompleta ofrece una inmunización incompleta”, ha dicho el presidente, alertando de que los asintomáticos también pueden arrastrar secuelas de la enfermedad a largo plazo. “Debemos tener cuidado este verano y disfrutar del ocio pero con seguridad”, ha aconsejado.

Por último, Puig ha pedido la cooperación de la población a la hora de informar de los contactos cuando se dé un positivo, de cumplir las cuarentenas porque “nunca se ha dejado de rastrear”.

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