La crisis del coronavirus

La salida del confinamiento disparó las adopciones y compras de perros

Los veterinarios valencianos muestran su satisfacción por el creciente interés por las mascotas pero lamentan que las adquisiciones sean muy superiores a las acogidas en protectoras

Una vecina de valencia con su mascota en el balcón, durante el confinamiento.
Una vecina de valencia con su mascota en el balcón, durante el confinamiento.Mònica Torres

La salida del confinamiento al que obligó la pandemia de covid-19 durante el pasado año hizo disparar las adopciones contabilizadas por el Registro Informático Valenciano de Identificación Animal (RIVIA) un 37,6% y las compras de canes, un 17,2%. Los mayores aumentos en la acogida de canes procedentes de protectoras se dieron justo después de que la Comunidad Valenciana comenzara la desescalada el 18 de mayo, y en junio creció un 94 % y julio, un 49%.

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Los datos globales en el nivel nacional se están recopilando desde las autonomías y se darán a conocer el próximo mes, si bien el comportamiento mostrado por los valencianos es extensible al resto de los españoles, según avanza a este periódico, Armando Solís, veterinario asturiano y presiden estatal de la Red Española de Identificación de Animales de Compañía (REIAC).

Las adquisiciones de perros en la Comunidad Valenciana también se incrementaron de mayo hasta finalizar 2020, con importantes picos mensuales que también se dieron justo semanas después del fin del confinamiento -en junio (+27 %) y en julio (+17 %)- así como en diciembre (+31,7 %), por la Navidad. En España hay más de 13 millones de mascotas registradas en el país, de las cuales en torno a un 93% son perros, un 6%, gatos, y el resto, conejos, sobre todo, según datos de REIAC de hace un año y medio. No hay una estimación fiables del número de animales de compañía sin el chip del registro.

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En un comunicado, el Consell Valencià de Col.legis Veterinaris (CVCV), que gestiona el RIVIA, lamenta que las adopciones de perros abandonados se sitúan “a años luz” de las compras a criaderos o los cambios de titularidad entre particulares: 2.782 perros acogidos frente a 92.858 adquisiciones. El comienzo de la desescalada el 18 de mayo de 2020 tras más de dos meses de duro confinamiento domiciliario “supuso un punto de inflexión y muchos valencianos debieron comenzar a pensar en la posibilidad de introducir en sus hogares a un perro”.

“La forma en la que se ha reaccionado a la pandemia y a las restricciones en la libertad de circulación o en el tiempo de ocio es quizá un fenómeno más sociológico que veterinario”, según Inmaculada Ibor, presidenta del CVCV. El comportamiento mostrado “confirma algo obvio y relevante: muchos valencianos abocados a estar mucho más tiempo en casa han preferido hacerlo disfrutando de la alegre compañía de un animal”, afirma. “Es un dato objetivamente positivo pero también encierra una amenaza, ¿qué ocurrirá con esos animales cuando volvamos plenamente a la normalidad?”, se pregunta la responsable colegial.

Armando Solís coincide con el punto de vista de Ibor: “La gente no sale tanto y busca animales de compañía, salir a pasear, cambiar sus hábitos de vida. La tendencia es ascendente en general, tanto en España como en Europa, que tiene muchos más animales de compañía que nuestro país”.

Tras la larga cuarentena, en el mes de mayo se rompió la estabilidad mostrada desde comienzos de año con respecto al mismo periodo de 2019 y durante los dos meses siguientes las cifras se dispararon. Las adopciones de animales de protectoras crecieron un 94 % en junio y un 49 % en julio y las compras o cambios de propietarios de perros igualmente se incrementaron un 27,1 y un 17 %, respectivamente, con respecto a 2019.

En diciembre, además y seguramente a causa del periodo de compras navideño, el incremento de adquisiciones de perros (con respecto a ese mes de 2019) alcanzó el 31,7 %.

El interés por incorporar a un perro a la familia, a causa probablemente del efecto psicológico del confinamiento y de las restricciones posteriores, se concentró durante los meses de verano y fue languideciendo hasta octubre, mes en el que el RIVIA registró cifras inferiores o parecidas a las del año anterior tanto en adopciones como en adquisiciones de perros. Volvió a repuntar, de forma menos relevante en cuanto a las adopciones, en noviembre y diciembre, según las fuentes.

“Adoptar da una segunda oportunidad al animal, beneficia a la familia y a las entidades de protección animal y cumple con una función social añadida, que es clave en la lucha contra el abandono”, recuerda el comunicado.

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