Perfumes

Un perfumista francés destila un barrio pobre de Sevilla

El nuevo aroma ha surgido de la relación epistolar entre Barnabé Fillion y 18 chicos que han seleccionado plantas que crecen en el vecindario

Dos de los 18 chicos que participan en el proyecto Luces de barrio trabajan en la elaboración del perfume, en Tres Barrios-Amate (Sevilla).
Dos de los 18 chicos que participan en el proyecto Luces de barrio trabajan en la elaboración del perfume, en Tres Barrios-Amate (Sevilla).LUCES DE BARRIO

Si, como asegura el perfumista Barnabé Fillion, “un buen perfume tiene la capacidad de hacerte viajar”, su última creación, Jardines en el Aire, supone un recorrido a lo largo y lo ancho de este mundo partiendo de uno de los puntos más pobres de Europa, Tres Barrios-Amate, en Sevilla. El creador francés ha participado en un peculiar proyecto que ha “destilado” lo mejor de las especies que crecen en un lugar lleno de edificios destartalados al que se han acoplado gentes llegadas de África, Asia y Sudamérica. La aventura, que tiene mucho de herbario decimonónico, ha reunido a 18 chicos del barrio, de la Asociación Educativa y Social Candelaria, que este verano han trabajado en la identificación y recolección de las plantas con las que conviven y las han ido enviando por correo a Fillion.

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“Este proyecto habla de una obra sobre la memoria de un barrio definido por su diversidad, sus vivencias, testimonios y multiculturalidad. Un barrio formado por tantas nacionalidades no puede ser etiquetado solo como uno de los más pobres de España. Nos habla del mundo, su complejidad, también de su riqueza y de la historia contemporánea de un país. Nuestra manera de trabajar se ha destilado con esencias de empatía e intercambio”, comenta Fillion (París, 39 años) desde México.

De esta relación epistolar ha nacido un perfume unisex que a la sevillana Verónica Benítez, de 15 años, le huele “a campo”; a Juan Yameogo, sevillano de 11 años de familia de Burkina Faso, le recuerda “al jazmín”, y a su hermano Donald, de 14 años, “a los lugares de su barrio”. Ellos son tres de los 18 jóvenes, de entre 8 y 16 años, que han participado en el programa Luces de Barrio promovido por el Ayuntamiento a través del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS).

Perfume Jardines en el Aire elaborado por Barnabé Fillion con las especies que crecen en Tres Barrios-Amate.
Perfume Jardines en el Aire elaborado por Barnabé Fillion con las especies que crecen en Tres Barrios-Amate.LUCES DE BARRIO

En el grupo hay también chicos de Marruecos, Holanda, Ecuador, Colombia y Bolivia, de donde es la familia de Paula Bellido, de 15 años, quien se ha quedado sorprendida ante la cantidad de especies de pájaros (70, según la catalogación de SEO Birdlife) que también son sus vecinos y que forman parte de otra pata del proyecto: Sinergias, una polifonía compuesta por Desirée Martín para “celebrar la multiplicidad de voces que conforman el barrio”. “Lo más complicado del proceso ha sido encontrar el sutil equilibrio entre todas las esencias para representar de la mejor manera posible el lado cosmopolita del barrio”, añade el perfumista.

Se trata de romper la dinámica y que Tres Barrios-Amate, el segundo barrio con la renta per cápita más baja de España (5.389 euros) —y con una alta tasa de paro y problemas con las drogas—, se convierta en un modelo a seguir. Según el informe Urban Audit de 2019, seis de los 15 barrios más pobres de España se encuentran en Sevilla. La lista la encabeza Polígono Sur con una renta media anual de 4.897 euros. Y es que para Fillion, la pobreza es algo contra lo que hay que luchar porque huele a “la indiferencia y el desprecio de unos pocos que estigmatizan con demasiada facilidad”.

La curiosa nariz de Barnabé Fillion ha basado su perfume en el azahar del naranjo amargo —en el barrio hay 1.756 de estos frutales— y en distintos inciensos que para él representan “la memoria de la ciudad”, además de introducir especies de los cinco continentes como una metáfora de la diversidad cultural de esta zona al este de la ciudad que incluye un parque urbano, Amate, de 32 hectáreas. En su creación están presentes la rosa y el romero (Europa), el cedro y el árbol del incienso (África), el naranjo (Asia), el falso pimentero (América) y el eucalipto rojo (Oceanía).

En vídeo, una promoción del perfume Jardines en el Aire.(Javier Vila y Juanma Carmona)

Jardines en el Aire ha salido de los laboratorios Mane, en Grasse (Francia), en una edición limitada de 333 frascos, que no se venden sino que se “regalan”, tras realizar una donación al programa de talleres de arte y naturaleza que continuará realizándose en el AES Candelaria de 50 o de 100 euros, probablemente el perfume más barato de cuantos ha creado Fillion, que ha trabajado también en mixología e investigó en la NASA para saber a qué huele la luna. “Este perfume emana de la imaginación y la creatividad e imprime su fragancia de transmisión de valores éticos y ecologistas. No es un producto comercial”, precisa el creador francés.

“Todo el proyecto es un experimento para seguir tejiendo un urbanismo que permita hacer prosperar las relaciones entre especies y que concluya en una mejora del hábitat general”, explica el arquitecto Sergio Rodríguez, del colectivo sevillano Nomad Garden junto a la arquitecta Salas Mendoza y al geógrafo Fran Pazos.

“A pesar de la precariedad en la que viven y de la mala calidad de su arquitectura, el barrio tiene un tejido social muy cohesionado y la convivencia entre gente de tan distintas procedencias no está degradada”, asegura Rodríguez, comisario de Luces de barrio junto a sus colegas de Nomad. Casi el 8% de los 18.000 vecinos de Tres Barrios-Amate proceden de otros países, la mayoría de Marruecos, Rumania y China.

Los vecinos asisten al concierto 'Sinergias', una polifonía compuesta por Desirée Martín, ante el jardín vertical que forma parte del proyecto en Tres Barrios-Amate, Sevilla.
Los vecinos asisten al concierto 'Sinergias', una polifonía compuesta por Desirée Martín, ante el jardín vertical que forma parte del proyecto en Tres Barrios-Amate, Sevilla.LUCES DE BARRIO

Arquitectos, geógrafos, urbanistas, compositores, músicos, lutieres, diseñadores, botánicos, publicitas, biólogos y periodistas han trabajado desde febrero de 2020 en torno a este ambicioso proyecto con un presupuesto de 90.000 euros y en plena pandemia. “Ha sido una limitación, pero también un acicate, un incentivador de situaciones nuevas”, afirma el arquitecto.

Luces de barrio incluye un jardín vertical en el número 6 de la calle Candelilla que ha convertido 24 aparatos de aire acondicionado en maceteros en los que crecen romero, esparragueras, laureles, rosas o jazmines y que albergan nidos para los pájaros de la zona. “Aprovechamos el agua que sueltan los aires acondicionados que, gracias a un motor, se almacena en un depósito en la azotea del edificio y luego se distribuye para regar todas las cajas. No es solo un proyecto artístico efímero, sino un prototipo que vamos a estudiar en colaboración con la Escuela de Arquitectura para saber si es viable económicamente y se puede desarrollar”, adelanta Sergio Rodríguez.

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