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Ismael, el chico asesinado por su padre al defender a su madre, “estaba siempre pendiente de ella”

Gema, de 39 años, se encuentra en estado muy grave. El hombre se suicidó tras herirla y matar a su hijo

Asesinato Andorra Teruel
Compañeros de Ismael se concentran en la plaza del Ayuntamiento de Andorra (Teruel), este jueves.

Ismael, de 15 años, era "muy educado, un encanto, siempre pendiente de la madre". Así lo describen los vecinos de Andorra, el pueblo de Teruel donde vivía. Precisamente intentando defender a su madre, Gema, de 39 años, murió este miércoles a manos de su padre, Mustafá, de 41 años, que tras dejarla a ella malherida se suicidó tirándose del cuarto piso en el que vivían. La mujer y su hijo habían regresado al domicilio familiar, que habían abandonado el día anterior tras una fuerte discusión entre la pareja, según ha explicado este jueves la delegada del Gobierno en Aragón, Carmen Sánchez. Fue entonces cuando el hombre intentó agredir a Gema con un arma blanca y el adolescente se interpuso para defenderla, según fuentes cercanas a la investigación. También fuentes cercanas a la familia de la madre malherida señalan que Ismael murió al querer protegerla. La autopsia confirma estas versiones al detectar que el cuerpo del menor presentaba numerosas heridas defensivas en los brazos, publica Heraldo de Aragón. La Guardia Civil sospecha que el arma empleada es una pequeña hacha de uso doméstico, además de un cuchillo, según fuentes de la fuerza de seguridad.

Gema continúa ingresada en la UCI del Hospital Miguel Servet de Zaragoza, a donde fue trasladada en un helicóptero, en estado de extrema gravedad, pero estable, según Sánchez. Tiene una herida muy profunda en la cabeza, presuntamente realizada con el hacha. En la versión de los hechos, Mustafá dio por muerta a su mujer antes de arrojarse por la ventana de su casa.

"Otros marroquíes no se relacionan con los demás, Mustafá sí que lo hacía", explicaban la mañana de este jueves Johnny y Álvaro, en una cafetería cercana a la plaza de España, donde se ubica el Ayuntamiento y donde hubo una concentración de repulsa. Álvaro coincidió con él trabajando en la central térmica de Endesa, instalada en el pueblo minero de Andorra. El suicida, de origen marroquí, nacionalizado español y musulmán, trabajaba en una subcontrata de limpieza en la central. Le llamaban coloquialmente El Banana, y llevaba al menos 16 años instalado en Andorra, población de 7.633 habitantes, donde la pareja nunca había dado de qué hablar. No constan denuncias por malos tratos.  En el 79% de los asesinatos machistas las mujeres no habían denunciado o no constaba que lo hubiesen hecho, según datos de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género. El miedo al agresor, a no ser creídas y el efecto sobre sus hijos les frenan

"Mustafá hablaba mucho de su hijo, parecía que lo quería mucho. Esto es una película de terror", añade Johnny, que lo conocía y lo trataba. Alguna vez Gema se había quejado porque Mustafá se mostraba celoso con ella, según señala Johnny. Pero la voz de alarma no saltó nunca más allá de algún comentario, al menos fuera del domicilio. En el edificio donde vivía la familia, construido por Endesa a finales de los setenta y principios de los ochenta para albergar a los mineros y trabajadores de la central, ninguno de los vecinos consultados recuerda un mal gesto. Al contrario, era una familia que transmitía una buena imagen. Sobre todo, Ismael. "Me lo encontraba unas 10 veces por la calle al día y las 10 veces me saludaba. Era muy buen chaval. Toda la familia era buena gente. En fin, una terrible desgracia", comentaba un vecino entrando a su portal, molesto por la presencia numerosa de medios de comunicación.

"Yo soy amiga de la suegra de él, de la madre de Gema, y nunca me confió que el matrimonio tuviera problemas. Nunca me dijo 'mi hija está mal' o cualquier cosa por el estilo. Aunque de puertas hacia dentro, nunca se sabe. Parece que el niño se puso en medio", explicaba Angelina Moya.

Los vecinos están conmocionados. Más de una treintena de alumnos del instituto Pablo Serrano, en el que estudiaba Ismael, acudieron a la concentración en la plaza. “Era muy amable”, dijeron unos. “Y gracioso”, apostilló una amiga. Cuentan que practicaba kickboxing, y antes parkour. Muchos adolescentes rompieron a llorar tras el acto. El alcalde, Antonio Amador, condenó el suceso y la "sinrazón que se ha llevado la vida de Ismael". Se han convocado diversas concentraciones en poblaciones de Teruel, como Alcañiz o Alcorisa.  

Gema tiene también una hija de 19 años de un relación anterior, que vive con los abuelos, y no estaba presente en el momento en que se produjeron los hechos. El supuesto asesino fue trasladado al hospital de Alcañiz con heridas graves y murió en este centro hospitalario.

Algunos vecinos comentaban esta mañana que Andorra no ha recibido tanta atención mediática desde los crímenes de Igor el Ruso, aquel militar serbio que aterrorizó a la comarca y mató a dos guardias civiles y un ganadero en diciembre de 2017. 

La delegada del Gobierno ha expresado su "profundo dolor" por este "crimen machista" y ha pedido "a toda la sociedad una respuesta unánime de condena". "No puede haber ningún tipo de dudas, ni de palabras disonantes", sino que "tenemos que estar todos a lo mismo, a defender a las víctimas y arrojar de nuestro lado a los maltratadores y a los asesinos".

María Ángeles Manzano, portavoz de Bajo Aragón Feminista, ha anunciado que se celebrarán concentraciones en diferentes puntos de Teruel. "Nunca crees que puede pasar en tu pueblo", ha dicho. 

La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género ha confirmado que el asesinato del menor de 15 años de Andorra es un caso de violencia de género. En lo que va de año, 38 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas. Desde 2003, cuando empezó la estadística oficial, el número de asesinadas por violencia de género asciende a 1.013 mujeres. Los asesinatos de los hijos de los maltratadores (o de sus parejas o exparejas) fueron incluidos en la estadística oficial de violencia de género en 2013. Desde entonces, 29 menores han sido asesinados por sus padres o las parejas o exparejas de sus madres.

El joven de Teruel es el tercer menor víctima de la violencia de género este año en España y el primero en Aragón desde que hay registros. Es lo que se conoce como violencia vicaria, que supone hacer el mayor daño posible a la madre a través de los hijos. El pasado abril, un menor y su madre fueron asesinados por el padre en Tenerife. Thomas Handrick, de 43 años, mató a golpes a ambos en una cueva mientras el hijo menor lograba huir.

El pasado 27 de julio un menor de 11 años fue asesinado por su padre en el pueblo de Beniel (Murcia). David Sánchez debía entregarlo a su exmujer, pero no llegó. Sobre él pesaban dos condenas, una por acoso y otra por quebrantamiento de la orden de alejamiento contra su exmujer, de la que llevaba separado dos años. La hipótesis principal de la investigación es que mató a su hijo y luego se ahorcó.

El teléfono de atención a las víctimas es el 016 y atiende las 24 horas del día. No deja rastro en la factura, aunque es preciso borrarlo del registro de llamadas.

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