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París prohíbe que los patinetes eléctricos aparquen en las aceras

La alcaldía también limitará el número de dispositivos y de operadores

El futbolista Gareth Bale con su mujer e hijos sobre patinete en Madrid, una escena pronto prohibida en Francia
El futbolista Gareth Bale con su mujer e hijos sobre patinete en Madrid, una escena pronto prohibida en Francia GTRES

París se ha hartado de la anarquía de los patinetes eléctricos. Y no está dispuesta a esperar a ver si mejoran las cosas cuando entren en vigor las nuevas normas reguladoras del Gobierno, a partir de septiembre. Según ha anunciado este jueves la alcaldesa Anne Hidalgo, el caos que provocan en la ciudad los casi 20.000 patinetes eléctricos que circulan por sus calles tiene los días contados. Para empezar, a partir de julio, no podrán ser aparcados en las aceras. Con el tiempo, además, la regidora quiere limitar el número de patinetes y de operadoras para aumentar la vigilancia sobre una situación, en estos momentos, fuera de control.

Lo de la “anarquía” es una palabra en París cada vez más asociada a los patinetes eléctricos. “Acabar con la anarquía” era de hecho el título de la conferencia a la que convocó este jueves Hidalgo para anunciar las nuevas disposiciones. La más esperada: la prohibición total de dejar los patinetes en las aceras, una de las cuestiones que más crispan a los residentes de una ciudad famosa por sus amplios bulevares, pero donde a menudo hay que caminar también sobre estrechos pasos, tarea casi imposible desde que los patinetes empezaron a campar por doquier. A partir del mes que viene, los patinetes deberán ser estacionados en las plazas de aparcamiento situadas en la calzada previstas para los coches y las motos.

Hidalgo ha instado además a los operadores a que limiten automáticamente la velocidad de los patines a un máximo de 20 kilómetros por hora —5 menos que lo que prevé la futura ley— en todo París, y a 8 kilómetros por hora en las zonas peatonales, algo que ya se ha impuesto en ciudades como Lyon. Su uso en parques y jardines queda además totalmente prohibido.

Asimismo, la alcaldesa ha pedido a los operadores que congelen la cifra de patinetes eléctricos que ofrecen en la capital francesa y, “en la medida de lo posible”, que reduzcan su cifra mientras el Gobierno no haya precisado el marco legal en el que deberán trabajar. De hecho, ha revelado, el objetivo final es limitar la oferta capitalina en el futuro a como mucho tres operadores de patinetes eléctricos, que podrán ofrecer un “número máximo” de dispositivos en la ciudad.

Las nuevas disposiciones, explicó Hidalgo, que también buscará que se recomiende el uso del casco, responden a una constatación que cualquiera que camine por París puede confirmar: que las medidas de urgencia que estableció hace solo unos meses —como multar con hasta 135 euros a quienes circulen en patinete eléctrico por las aceras— no han servido de mucho, o de nada. Mientras, el número de accidentes no para de crecer. En las últimas semanas, en la prensa se denunció entre otros el atropello por parte de un usuario de patinete eléctrico a una mujer que caminaba con su bebé de menos de dos meses o el de una pianista profesional que no sabe si podrá volver a trabajar después de sufrir una doble fractura de la mano a causa de un choque con un patinete.

Cada semana se da un nuevo incidente: una persona discapacitada que no puede circular sobre una acera, una madre de familia y su bebé atropelladas cuando cruzaban la calle, una mujer arrollada en un jardín y que sufre varias fracturas en la mano. Mi papel como alcaldesa es defender a esas víctimas y evitar que haya más”, dijo Hidalgo. Según la prensa, la alcaldía podría ser demandada también como responsable indirecta de algunos de los incidentes reportados por no haber sabido poner límites a los operadores.

El Gobierno de Emmanuel Macron ha anunciado la inclusión de los patinetes eléctricos en el código de circulación a partir de septiembre, lo que implicará una regulación más estricta de estos dispositivos de movilidad personal. Entre otros, la velocidad máxima quedará restringida a 25 kilómetros por hora, también se prohibirá su circulación por las aceras y que se monte más de una persona en el aparato, que queda además restringido a los mayores de ocho años.

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