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El Papa dice que no aceptará la renuncia del cardenal condenado hasta que termine el recurso

Francisco insiste en el vuelo de vuelta de su viaje a Marruecos que hay un punto en el tema de los abusos que “no se entiende sin el mal"

El papa Francisco, en la rueda de prensa del vuelo de regreso de su viaje a Marruecos.
El papa Francisco, en la rueda de prensa del vuelo de regreso de su viaje a Marruecos. AP

El Papa fue preguntado en una rueda de prensa el domingo por la noche en su vuelo de vuelta del viaje a Marruecos sobre algunas cuestiones de la actualidad vaticana. Una de ellas, abordada al mismo tiempo que se emitía una larga entrevista con Jordi Évole en La Sexta, fue la reciente condena del cardenal y arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin, por encubrir abusos. El purpurado, sentenciado a seis meses de cárcel, presentó su renuncia al Papa hace dos semanas. Sin embargo, el Pontífice decidió no aceptarla y se fotografió con él sonriente. Algo que molestó mucho a las víctimas.

Barbarin, que decidió apartarse temporalmente cuando fue condenado, recurrió el fallo. Y ese, según ha explicado Francisco, es el motivo por el que sigue siendo arzobispo. “No puedo aceptar su renuncia porque judicialmente existe el derecho a la presunción de inocencia. Cuando el proceso esté cerrado, cuando el segundo tribunal dé la sentencia, veremos qué pasa. Esto es importante para enfrentar la presión mediatica”, señaló. “Tantas veces he hablado del caso de España, donde la condena mediática, revindico a sacerdotes acusados injustamente [se refiere al caso conocido como Romanones]. Antes de condenar mediáticamente, esperen a la justicia. Él decide retirarse, y dejar a un vicario llevar la diócesis hasta que el tribunal dé la justicia final”.

Francisco se refirió también a algunas de las críticas recibidas tras el desenlace de la cumbre contra los abusos celebrada en el Vaticano a finales de febrero. “Un periódico, después de mi discurso, dijo: ‘El Papa fue astuto: habló de la pedofilia como plaga mundial, después dijo algo de la Iglesia y, al final, se lavó las manos y le echó la culpa al diablo. Pero para entender una situación, hay que dar todas las explicaciones. Qué significa socialmente, culturalmente… Yo intento darlas, pero hay un punto en el que las cosas no se entienden sin el mal”, señaló.

A la misma hora que el Pontífice hacía estas declaraciones en el avión ante los corresponsales acreditados en la Santa Sede, se emitía la entrevista con Jordi Évole grabada hacía una semana. En ese espacio volvió a insistir sobre el resultado de la cumbre y la posible decepción de las víctimas.  "Yo los entiendo. Uno busca resultados para el momento. Si yo hubiera ahorcado 100 curas en la Plaza San Pedro, abusadores, hubiera ocupado espacio. Mi interés no es ocupar espacios, sino iniciar procesos sanadores. Las cosas concretas de la cumbre fueron iniciar procesos. Y eso lleva su tiempo. Pero comprendo la gente que ha quedado insatisfecha, cuando hay un dolor de por medio hay que callar, rezar y acompañar. Pero iniciar procesos es la única manera par que sea irreversible la cura".

Además, entre algunas de las cosas que no había tratado anteriormente, Francisco habló sobre la memoria histórica y el derecho de los familiares de muchos de los fusilados durante la Guerra Civil a recuperar sus cadáveres. “Siempre he defendido el derecho a la verdad. El derecho a una sepultura digna, a encontrar los cadáveres. Es un derecho, no solo de la familia, sino de la sociedad, que no puede sonreír al futuro con los muertos escondidos. Tienen que enterrarse y ser individualizados. Nunca habrá paz con un muerto escondido”.

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