MOVIMIENTO ME TOO
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

El Me Too español

Se han incorporado a la lucha jóvenes, lo que es un gran alivio para quienes venimos luchando desde los años 70

Cuando nace el movimiento Me Too en Estados Unidos, ahora hace un año, en España ya está instalada una creciente ola feminista que tiene el mismo origen, que no es otro que el rechazo al patriarcado en sus distintas manifestaciones, siendo la más grave la violencia hacia las mujeres.

En el año 2015 se lleva a cabo una manifestación, promovida por el movimiento 7N contra las violencias machistas, que contó con el apoyo de 337 organizaciones feministas de todo el Estado y que fue la más numerosa de toda la historia del feminismo, hasta ese momento, incorporando a la lucha a mujeres jóvenes, lo que representó un gran alivio para quienes venimos luchando desde los años 70, al comprobar que existía relevo generacional. Sin duda, significó un salto de gigante, en el campo de la concienciación, en la lucha por la erradicación de la violencia de género. El lema de la manifestación fue que la Violencia de género es cuestión de Estado.

Esta movilización y un sinfín de actos realizados por todo el Estado, dieron como resultado que en el año 2016 se aprobase, por todos los grupos parlamentarios, a excepción de Podemos, un pacto de Estado contra la violencia de género, que en la actualidad sigue sin estar desarrollado en su integridad. Nuevamente tuvimos que salir a la calle para que el pacto estuviera dotado de presupuesto y conseguimos que se incorporasen 200 millones para que fuera más viable su implantación.

A lo largo del año 2017 ha habido dos casos judiciales de mujeres que han sido seguidos por la opinión pública, casi a diario, y que han puesto de manifiesto los vacíos y errores de la justicia patriarcal (la falta de protección a la víctima, falta de credibilidad en su testimonio, cuestionamiento de su conducta y falta de formación en género de los operadores jurídicos).

Uno es el de Juana Rivas, que ha sido condenada penalmente a cinco años de prisión e inhabilitación para ejercer la patria potestad sobre sus hijos y lo más grave, ha sido apartada de sus niños. Siendo su único delito querer protegerlos de un padre sentenciado por malos tratos y el otro, el llamado caso de La Manada, en el que una joven fue agredida sexualmente por varios hombres en las fiestas de San Fermín, en las circunstancias que todos sabemos (la sentencia no condena por violación y solo lo hace por agresión sexual).

Ambos casos han encendido los ánimos y han provocado una reacción contundente de gran parte de la ciudadanía, por sentirse concernida en primera persona. Cualquier mujer puede encontrarse en un conflicto de guarda y custodia de hijos y cualquier mujer puede ser agredida sexualmente o acosada a lo largo de su vida.

Consuelo Abril es abogada especialista en violencia de género.

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