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La juez archiva la causa contra Francis Montesinos por abuso de menores

El conocido diseñador se siente "aliviado", pero no "sorprendido", porque siempre se declaró inocente

Francis Montesinos, el pasado mes.
Francis Montesinos, el pasado mes.

El conocido diseñador de moda Francis Montesinos, de 63 años, ha estado imputado 51 días por la comisión de presuntos delitos de abusos sexuales, corrupción de menores, pornografía infantil y tráfico de drogas. Este jueves se dio a conocer el archivo del caso porque no hay indicios que “justifiquen la continuación de las investigaciones” al modisto.

La juez instructora de Llíria (Valencia) recoge también en su auto que los testimonios de los familiares del niño y la niña, supuestamente objetos de abusos sexuales, desvinculan a Montesinos de los hechos. Y constata que no se halló en el registro de su domicilio fotografías o material informático de contenido pornográfico infantil.

Tras conocer el sobreseimiento, el diseñador declaró: “Estoy tranquilo porque no tengo nada que ver en esta historia y dentro de muy poco haremos una rueda de prensa dejando muy claro que la jueza me ha desimputado”. “Estoy tranquilo dentro de lo que se puede”, añadió. Según fuentes de su entorno, el caso ha protagonizado espacios televisivos y reportajes en los que se daba rienda suelta a todo tipo de especulaciones y ha perjudicado la vida, la imagen y la marca de Montesinos, uno de los creadores más relevantes de la moda española en los últimos 40 años, habitual de la Pasarela Cibeles.

Tras ser detenido el 4 de junio por la Guardia Civil en su casa de Llíria y puesto en libertad sin fianza, Montesinos manifestó estar “moralmente devastado por la maldad de las acusaciones”, reafirmó su inocencia y atribuyó la denuncia a “infundios”.

La causa se archiva en lo que concierne a Montesinos. Pero continúa la investigación sobre los presuntos delitos en los que estaría implicado el antiguo ayudante del modisto y guardés de su chalé de Llíria, el portugués Carlos C.

Precisamente, el diseñador declaró este jueves como testigo en la Audiencia de Valencia en otra causa contra su exempleado. Carlos C., que está en prisión provisional, está siendo procesado por un supuesto delito de violación en grado de tentativa y una falta de lesiones contra un menor, de 13 años.

Tras levantarse el secreto de sumario de la imputación ahora archivada, los abogados del diseñador, uno de los principales protagonistas de la moda española de los últimos 30 años, ya pidieron el 21 de julio "el sobreseimiento y la exculpación inmediata" de su defendido. "No existe nada ni nadie que acuse", afirmaron los letrados, que aseguraron que la víctima "ha exculpado por completo al señor Montesinos en la misma declaración en que identificó como presunto autor de los hechos a un tal Carlos".

El despacho de abogados del diseñador agregó que ante la "evidencia", la fiscalía "ha formalizado recientemente una ampliación de querella dirigida contra Carlos C., por lo que se ha abierto un nuevo procedimiento exclusivamente contra él, dejando por completo al margen de cualquier sospecha o implicación a Francis Montesinos".

El diseñador ha negado siempre las acusaciones y ha dicho que se siente "moralmente devastado por la maldad de las acusaciones". 

El exempleado del diseñador, en el banquillo

Declaración del exempleado de Francis Montesinos.
Declaración del exempleado de Francis Montesinos.

Europa Press

Carlos C., un exempleado del modisto valenciano Francis Montesinos acusado de intentar violar en junio de 2013 a un menor de 13 años en el domicilio del diseñador, ubicado en Llíria (Valencia), y de una falta de lesiones, ha declarado este jueves, en el juicio que se celebra contra él en la Audiencia de Valencia, que fue el menor el que de madrugada empezó a tocarle cuando los dos estaban durmiendo en la misma cama.

El adolescente, hijo de unos amigos íntimos de Montesinos, se había quedado a dormir en la casa del modisto la noche en la que se produjeron los hechos que se juzgan para pasar unos días, como había hecho en otras ocasiones y con "conocimiento" y "consentimiento" de sus padres. En aquella ocasión, como han confirmado sus progenitores en el juicio, en el que han declarado como testigos, lo hizo porque iba a acudir a un campamento de verano ubicado en un lugar próximo al domicilio del diseñador.

El fiscal considera al acusado, que residía en el mismo inmueble que el modisto porque "ejercía labores de ayudante" y de "cuidador de la casa", y que en la actualidad se encuentra en la cárcel, autor de un delito de violación en grado de tentativa y de una falta de lesiones, ambos tipificados en el Código Penal. Por ello, le solicita 11 años, 11 meses y 29 días de prisión e inhabilitación absoluta; 18 años de prohibición de acercarse a menos de 500 metros del menor y de los lugares a los que acuda y de comunicarse con él.

Igualmente, solicita siete años de libertad vigilada; por la falta, le reclama dos meses de multa con una cuota diaria de 10 euros y 30 días de responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago, y una indemnización para los legales representantes del niño de 150 euros por las lesiones y de 10.000 euros por los daños morales.

Los hechos se remontan al 25 de junio de 2013, cuando el menor se encontraba pasando unos días en esta residencia de Montesinos. Sobre las 3 horas del día siguiente y mientras el niño estaba durmiendo, el procesado, con la intención de satisfacer sus deseos libidinosos, se dirigió al aposento donde se encontraba el pequeño y le despertó besándolo "y lamiéndolo por todo el cuerpo y por la cara", según relata el ministerio fiscal.

El fiscal sostiene en su escrito de acusación que "al pedirle el menor que parase, éste, lejos de hacerle caso, le cogió de los brazos y le sujetó contra la cama", pero al final logró zafarse del ataque del procesado y pedir ayuda al propietario de la casa.

Como consecuencia de la acción del acusado, el niño sufrió hematoma y lesión puntiforme y fue la madre del menor la que interpuso una denuncia el día de los hechos tras tener conocimiento de ellos. El joven ha declarado en la vista protegido y sin que los medios de comunicación pudieran recoger sus palabras.

Por su parte, y frente a este relato, el acusado ha señalado en el juicio que lo sucedido no fue así y que fue el menor quien quiso pasar la noche en su cama y no en la que había en el salón de la casa para los invitados porque "no quería dormir solo", el que le pidió que "le tocara la espalda" para hacerle, "en el suelo" una especie de "masaje" con el fin de "crujir" la espalda y "poner la columna en su sitio". Ha precisado que esto era algo que había hecho "otras veces delante de sus padres", pero la madre, que se ha puesto a llorar relatando lo sucedido, ha preguntado "¿masajes"? y ha dicho: "no me consta nada de eso".

El procesado ha explicado que después de realizar esta terapia, "el niños se acostó" y que él se fue a hacer "su faena, poner el lavavajillas" porque era "después de cenar". Tras ello, ha narrado que posteriormente regresó a la habitación para dormirse y que fue en la "madrugada", una vez "ya estaba dormido", cuando el pequeño "se giró", le abrazó, como había hecho "ya otras veces", se "recostó" sobre él y que le "presionó" con sus partes.

Tras la discusión con el pequeño, ha reconocido que éste subió a la habitación de Montesinos para contarle lo sucedido y que él fue detrás y que le contó al modisto lo sucedido. Además, ha señalado que llamó al padre del menor de madrugada para explicarle el incidente y ha resaltado que aunque tras los hechos se fue con su familia a Portugal para "no causar problemas" al diseñador, en todo momento estuvo "dispuesto" a presentarse si le denunciaban.

Francis Montesinos ha manifestado en la vista que se enteró de los sucedido "a las 4, las 5 o las 6 de la madrugada" mientras dormía en su habitación y después de que el acusado y el menor accedieran a ella "gritando y llorando, el uno con el otro como si fuera el fin del mundo". El modisto no ha precisado lo que ocurrió, a pesar de la insistencia de las preguntas. Ha señalado: "tampoco es que me dijera qué, pero se entreveía ver lo que era", "él no me lo dijo", "algo había pasado ahí, menos normal, se veía todo", "era algo que se palpaba".

El diseñador ha destacado que tiró a su exempleado de su habitación y de su casa, y que se quedó con el menor hasta que se calmó y se durmió. Ha considerado que el acusado "asumió" que había hecho algo malo porque "era innegable que había pasado".

Así, respecto a si el procesado reconoció los abusos, ha aseverado que cree que "sí que dijo que había abusado" aunque "no dijo exactamente el qué" y ha agregado que indicó que "había arruinado su vida con lo que había hecho". El modisto ha afirmado también que fue él quien entregó al acusado y que le recomendó que era mejor acudir a la Policía para "no vivir toda la vida con eso".