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Un tribunal dictamina en contra del arranque de dos reactores

Es la primera decisión judicial en Japón en contra del reinicio de centrales atómicas desde el seísmo y el tsunami de 2011

Los planes del primer ministro de Japón, Shinzo Abe, de volver a poner en marcha aquellos reactores nucleares que cumplan con las nuevas medidas de seguridad decretadas tras la crisis nuclear de Fukushima han sufrido un revés. Un tribunal de la prefectura de Fukui, en la costa oeste de la isla de Honshu, ha dictaminado este miércoles en contra de la puesta en marcha de dos reactores de la central nuclear de Oi, propiedad de la compañía Kansai Electric Power. Ha asegurado que ha tomado la decisión porque, tras las comprobaciones de seguridad, los reactores suponen “riesgos concretos” para los habitantes en caso de un gran terremoto.

Se trata de la primera decisión judicial en Japón en contra del reinicio de centrales atómicas desde que el seísmo y el tsunami de 2011 provocaron fusiones en los reactores de la planta de Fukushima Daiichi y forzaron la evacuación de más de 160.000 personas de ciudades cercanas. Actualmente, los 48 reactores que tiene el país se encuentran paralizados hasta que cumplan las nuevas normativas.

“La energía atómica es importante para la sociedad, pero es un medio para producir electricidad y está subordinada a la piedra angular fundamental de los derechos personales”, señalan los tres jueces en el fallo, informa Reuters. Los magistrados han rechazado las garantías de seguridad presentadas por Kansai Electric Power, que consideran insuficientes frente al riesgo de terremotos.

El tribunal ha respondido de esta forma a la demanda presentada por un grupo de 189 personas para que se impidiera la puesta en marcha de los reactores 3 y 4 de Oi. Ha aceptado las quejas de 166 de ellos, que viven dentro de un radio de 250 kilómetros alrededor de la instalación. La sentencia supone una victoria para los activistas antinucleares; pero no es definitiva, y la compañía ha dicho que apelará.

Japón aprobó el mes pasado el primer Plan de Energía Básica desde el desastre de Fukushima, en el cual afirma que la energía nuclear seguirá siendo una fuente importante de suministro eléctrico, aunque su uso será reducido al nivel “más bajo posible”.

Yoshihide Suga, secretario jefe de Gabinete del Gobierno, ha afirmado que el dictamen sobre Oi no modifica los planes del Ejecutivo de poner en marcha los reactores que sean considerados seguros, pero en la práctica complica las decisiones sobre otras instalaciones nucleares. Antes de la crisis de Fukushima, la energía atómica cubría el 30% de las necesidades eléctricas del país.