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La escuela concertada también irá a la huelga el día 24 contra la Lomce

El sindicato denuncia que "empeora" cuestiones importantes para la actividad de sus docentes y el resto de trabajadores

La Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza (FSIE), mayoritaria en la educación privada concertada, ha convocado una huelga para el 24 de octubre, en coincidencia con la anunciada por las principales organizaciones laborales de la enseñanza pública, contra la reforma educativa y los recortes.

A pesar de que los sindicatos sostienen que la reforma beneficia al sector privado, la FSIE niega que favorezca a la enseñanza concertada, sino que "empeora" cuestiones importantes para la actividad de sus docentes y resto de trabajadores, aparte de la congelación salarial de 2014 y la consolidación de los "duros recortes" que padece el sector.

La Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), aprobada ayer por el Congreso, tiene un futuro "incierto" y ha sido tramitada y elaborada "de espaldas a la educación concertada", asegura el secretario general de la FSIE, Jesús Pueyo, en un comunicado. "La negociación con el Ministerio hay sido inexistente, y sin la implicación del profesorado es difícil que una reforma salga adelante".

Opina que, sin consenso, su aplicación y duración estará condicionada a la permanencia en el gobierno del partido que la promueve, argumenta, y nuevamente alumnos, profesionales y centros serán los "grandes perjudicados".

Este sindicato de la concertada sólo reconoce un "tímido" avance en favor de la libertad de elección de centro, pero consolida una "clara subsidiaridad discriminatoria" de la enseñanza concertada frente a la pública. "No hay ni una sola mejora en el régimen de conciertos educativos, ni mejoras para los docentes y no docentes de la enseñanza concertada. Los conciertos ni se consolidan ni se extienden a los niveles no obligatorios", según Pueyo.

La educación concertada, prosigue, ha padecido los mismos recortes que la pública, pero desde peores condiciones: "financiación deficitaria crónica, menos profesorado, menor salario, mayor jornada laboral". Aunque comparte la necesidad de cambios para reducir el alto índice de fracaso y abandono escolares, la ley tiene "lagunas importantes". Pueyo menciona los siguientes puntos:

- Infantil y Primaria son las "grandes olvidadas" y la enseñanza básica obligatoria debería de tener una estructura "más sencilla y homogénea".

- La distribución de competencias en la aprobación y desarrollo del currículo es "compleja" y acrecentará las diferencias entre comunidades autónomas.

- "La nueva estructura (de asignaturas y cursos) generará problemas organizativos que provocarán despidos y cierres de unidades en el sector".

- Las pruebas externas comunes son necesarias para conocer la evolución del alumnado y propiciar su mejora, pero no deben ser obligatorias superarlas para obtener las titulaciones de ESO y Bachillerato.

- "Se debilita" la participación en los consejos escolares de los centros al reducir sus funciones.

La FSIE asegura que el Ministerio no ha convocado la mesa sectorial de la Educación Concertada desde que José Ignacio Wert es el titular de la cartera y reclama participar en la elaboración del futuro Estatuto Docente.