Tribuna
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La sostenibilidad del tratamiento del cáncer no debería cuestionarse

Hacer posible el tratamiento de los tumores es una obligación fundamental del Gobierno El coste del cáncer en España, en relación al conjunto de la sanidad es menor del 10%

Los avances en el conocimiento de los mecanismos responsables de las enfermedades y el desarrollo de fármacos diseñados para actuar frente a dichas alteraciones, señalan el camino hacia su curación. Sin embargo, los costes generados por la investigación de estas moléculas antes de su aprobación y el precio de comercialización se han constituido en motivo de alarma y preocupación, mereciendo la atención de todos los estamentos implicados, lo que obliga a diferenciar problemas y plantear soluciones.

Expertos en hematología han manifestado su preocupación ante la posibilidad de que el precio de los nuevos fármacos pueda detener la investigación o retrase la aprobación de nuevos medicamentos, llamando a su vez a la responsabilidad en el precio de comercialización. Esto se debe a que la hematología es una de las especialidades médicas que más ha avanzado en investigación y conocimiento de las enfermedades, y con ello, en la posibilidad de transformar el pronóstico de las mismas.

Los costes de las nuevas moléculas y el precio de comercialización se han constituido en motivo de alarma 

Dependiendo del modelo sanitario, el impacto del precio de los medicamentos repercute de forma distinta en los pacientes. En España, donde se cuenta con un sistema de sanidad pública, la alarma se transmite desde el Estado y los Gobiernos autonómicos que buscan soluciones a la sostenibilidad del sistema sanitario, y más concretamente, a la sostenibilidad del tratamiento de las enfermedades incluidas bajo la denominación común de cáncer, como son las neoplasias hematológicas, entre las que destacamos las diversas formas de leucemias y linfomas.

Parece obvio que la sostenibilidad del tratamiento de estas enfermedades no debería cuestionarse en pleno siglo XXI, en una sociedad avanzada, hacerlo posible es una obligación fundamental del Gobierno, debe constituir una prioridad absoluta, y es obligación de los médicos recordarlo y exigirlo.

La hematología es una de las especialidades médicas que más ha avanzado en investigación y conocimiento 

El motivo de preocupación desborda el planteado por el precio de los fármacos. El cáncer en sus distintas formas, y las neoplasias hematológicas en particular, son más prevalentes cuanto mayor es la esperanza de vida. Los avances conseguidos en los últimos años en el terreno científico han permitido que se puedan curar muchas de estas enfermedades, y prolongar la vida media en la mayor parte de los casos, tendiendo a cronificar procesos que evolucionaban de forma irreversible en poco tiempo. Por poner sólo un ejemplo, con los nuevos tratamientos basados en inhibidores de tirosina quinasas, que actúan sobre la alteración molecular que causa la enfermedad, la Leucemia mieloide crónica ha pasado de un índice de supervivencia de entre 3/5 años a cerca de 30.

El diagnóstico y tratamiento de otras neoplasias hematológicas (leucemias, linfomas y mieloma), aun no siendo los cánceres más frecuentes, han avanzado de forma espectacular debido a la facilidad de estudiar las células hematopoyéticas y poder identificar el origen de los trastornos a nivel genético y molecular.

Los avances conseguidos en los últimos años han permitido prolongar la vida media en la mayor parte de los casos

El trasplante de médula y la disponibilidad de nuevos agentes terapéuticos, con el desarrollo de fármacos que actúan sobre las alteraciones moleculares y celulares, han transformado el panorama de estas enfermedades, aumentando significativamente la supervivencia, o logrando su curación. Paradójicamente, estos hechos que deben ser motivo de satisfacción y un reto para poder seguir avanzando en el objetivo de lograr la curación definitiva de estas enfermedades, se han constituido en preocupación, ante la alarma que produce el creciente consumo de recursos económicos que precisa el diagnostico, tratamiento y control a largo plazo de estas enfermedades. Es fundamental que la sociedad sea consciente de que el hematólogo participa en todos los pasos que llevan al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la sangre, y que perciba y entienda, el valor de la función profesional del hematólogo en todas las vertientes del ejercicio de la especialidad.

En relación con ello, médicos especialistas en hematología y oncología han manifestado recientemente, su preocupación por la falta de equidad originada en el ámbito sanitario, dirigido por 17 modelos de gestión diferentes, con la petición de unificar criterios y de que las decisiones partan de los profesionales de la medicina, teniendo al paciente como centro de las decisiones.

Se ha constatado que existe una clara falta de equidad entre las distintas comunidades autónomas

Se ha constatado que existe una clara falta de equidad entre las distintas comunidades autónomas y también entre centros de una misma comunidad; y que el camino emprendido se basa en introducir limitaciones y recortes. Limitaciones en la prescripción de fármacos, retraso en la autorización de nuevas moléculas, sustitución de fármacos originales por “similares”, reducción de personal y un largo etcétera. de medidas, cuyas consecuencias han creado la alarma de los profesionales médicos, la industria farmacéutica y los pacientes.

se debe tener en cuenta, no sólo el coste de los medicamentos, sino su valor

Sin embargo, hay otros hechos a considerar: El impacto del coste del cáncer en España, en relación al conjunto de la sanidad es menor del 10%, y el de las neoplasias hematológicas constituye el 3%. En cuanto a las nuevas moléculas, dada su especificidad, afectan a pocos pacientes y su beneficio es medible. Además, las nuevas moléculas deben ser una fuente de ensayos clínicos y estudios ya que constituyen una oportunidad para el paciente. En Europa y, con objeto de agilizar sus trámites, se cuenta con un comité único para la aprobación de estos estudios. A la hora de recortar el precio de los nuevos fármacos, otro aspecto a considerar de manera previa a su autorización, es alargar el tiempo de comercialización de las patentes que además, es idéntico tanto para fármacos de síntesis química como para los obtenidos por tecnología molecular, algo que no se ha modificado desde hace años.

En resumen, se debe tener en cuenta, no sólo el coste de los medicamentos, sino su valor y contar con los especialistas conocedores del tema en las tomas de decisiones.

Carmen Burgaleta Alonso de Ozalla es presidenta de la  Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y jefa del servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Príncipe de Asturias (Alcalá de Henares – Madrid)

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