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“El acosador es una víctima de sí mismo también”

La banda musical canta sobre los problemas de los jóvenes

El grupo Atomic Boy Blues prepara la grabación de su primer disco.
El grupo Atomic Boy Blues prepara la grabación de su primer disco.

Adolescentes que montan un grupo de rock y escogen como lugar de entrevista el Hard Rock Café. Y aquí se acaban los tópicos. Estos cinco chicos de entre 14 y 17 años nadan a contracorriente de muchos de su generación. Se conocieron en una escuela de música y, en 2010, formaron la banda Atomic Boy Blues. Reivindican el “auténtico” rock y aderezan sus contundentes canciones con mensajes de protesta. Una de ellas, ¡Hey Tú!,es un canto contra el acoso escolar. “Es lo que vemos cada día”, reconocen, mientras llegan los refrescos.

La campaña Ten narices, de la Asociación No al Acoso Escolar, escogió el tema de este joven grupo de Barcelona para luchar contra esta lacra. “Diariamente ves ciertas persecuciones y humillaciones, que se ven como normal, pero si te pones a pensar, es duro. Es más habitual de lo que piensa la gente”, explican casi a dúo Carlos Ortiz (cantante) y Jan Rodríguez (bajo) que, después de cinco minutos de charla, se erigen como cabecillas del grupo. El resto asiente.

La conversación se anima al preguntarles por los polémicos Informers, unas aplicaciones móviles donde los estudiantes pueden hacer comentarios anónimos sobre sus compañeros de clase. El fenómeno apareció con fuerza en enero en Cataluña y, en pocos días, se produjeron varias denuncias de profesores y familias por los insultos y vejaciones que proliferaban. Se nota que estos jóvenes músicos saben de qué va. En alguno de sus institutos hubo un Informer (que cerró). Todos quieren hablar a la vez. “Es absurdo y ridículo”, opina Jan Rodríguez sobre aprovechar el anonimato para insultar y tacha de “cobardes” a los autores de los comentarios. “El acosador es una víctima de sí mismo también”, aporta Andy Cobo (batería) y añade que le gustaría saber cuál es el motivo que le ha llevado a actuar así.

A pesar de su edad, los chicos demuestran su madurez en ciertas reflexiones sobre este delicado asunto. Admiten que acabar con el bullying es casi misión imposible. “La gente es cruel y más a estas edades”, pero aseguran que es necesario que se denuncien este tipo de casos. “Las víctimas tienen que darse cuenta de lo que les están haciendo y tienen que actuar”, defienden.

Además del acoso escolar, a este joven grupo musical le gusta escribir y cantar (en castellano, catalán e inglés) sobre temas actuales como la crisis y el paro, sin dejar de lado argumentos clásicos propios de su edad como el descubrimiento del amor, reconocen entre tímidas sonrisas. En los nuevos temas que están preparando también hablarán de los recortes. “Nos preocupa la privatización de la educación”. Esperan ir a la universidad, y poder pagarla. “¡Pero a saber cuánto valdrá!”. “¡Led Zeppelin!”, interrumpe Andy cuando empieza a sonar un clásico del grupo.

También se declaran fans de los Rolling Stones, Eric Clapton… “Es lo que hemos escuchado toda la vida”, admiten, observados por algunos de los padres que los acompañan. La melena gris y la chupa de cuero delatan el espíritu rockero de algunos de los progenitores, que aplauden la pasión de sus hijos. Los chavales saben que son una rara avis entre sus compañeros, que se decantan por otro tipo de aficiones. “Es mejor la música que la Play Station”, proclaman. Afirman que no tienen problemas para compaginar la música y los estudios. Las notas acompañan. Pero los exámenes son sagrados y Pol Álvarez (teclados) tiene uno y se marcha aprisa cuando se acaba la entrevista.