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El sistema de dependencia pierde casi 5.000 usuarios este mes

Hay cerca de 100.000 personas esperando a ser evaluadas. Todos los capítulos están en números rojos

El sistema de dependencia sigue en caída libre. Octubre registra 4.676 beneficiarios menos que septiembre. Los datos confirman una tendencia: cada vez hay menos personas atendidas. Entre los que entran al sistema y los que causan baja no logran un balance positivo y los números rojos alcanzan prácticamente a todos los capítulos, lo que indica la parálisis de la ley. Negativas salen las cifras de las solicitudes, que han disminuido este mes en 3.630. Si hubo un momento en que el tirón de las ayudas provocó un efecto llamada ahora la tortilla ha dado la vuelta, la gente no solicita aquello que no le van a conceder o que llegará tan tarde como permite la última reforma: dos años.

El parón del sistema, del que son muy sabedores los trabajadores sociales que se dedican a esto, no tiene lógica en tanto hay 237.885 personas con derecho a una ayuda que siguen aguardando por ella. Sin embargo, esta lista de espera está disminuyendo: 1.212 ya no figuran este mes en ella. Los expertos insisten en que, dada la mortalidad en esta población, la mayoría ancianos y más de la mitad con dependencia grave o severa, no cabe sino pensar que las bajas se deben a los fallecimientos.

Es factible también que sea esta misma causa, las muertes, la que está haciendo descender el número de personas en otros capítulos, incluso en las propias solicitudes, porque hay 100.000 usuarios, en números redondos, esperando a que se les evalúe su grado de dependencia una vez que presentaron la solicitud. Como se ve, hay lista de espera casi para cada trámite a cumplir.

Desde el Ministerio defienden que el sistema sigue vivo, y que hay incorporaciones cada mes. Cierto, pero en un número tan limitado que no consiguen cubrir el número de bajas."Es verdad que no logran cubrir las bajas, pero también que ha habido en total más de 12.000 solicitudes nuevas lo que quiere decir que entra gente al sistema", opina César Antón, director del Imserso. Sobre la caída del número de beneficiarios, Antón cree que se debe a que el nuevo baremo es más estricto y gente que antes era reconocida como dependiente ahora no logra entrar, son los llamados de grado 0, es decir, no consiguen ser reconocidos como dependientes. "A eso hay que añadir que antes había gente que era declarada dependiente leve y pasaban a ser beneficiarios, mientras que ahora esos no están entrando como tales porque las ayudas para este grado leve están aplazadas hasta 2015", añade Antón.

En las notas hechas públicas junto con la estadística se sostiene que el 68% de la gestión realizada este mes ha consistido en la revisión del grado de dependencia de los beneficiarios que ya están en el sistema. Ello se debe al cambio efectuado por el Gobierno. Ahora solo hay tres grados de dependencia, el más grave, el severo y el leve. Han desaparecido los dos niveles que tenían cada uno de ellos. Eso permite reestructurar todo y ahorrar porque muchos de los que antes estaban en un grado superior ahora pasan al inmediatamente inferior: salen más baratos. Lo que se desconoce es la calidad con la que se los atiende, porque eso no se diferencia en las estadísticas, es decir, si reciben una ayuda acorde a su dependencia.

Hay también un nuevo baremo, que antes citaba Antón,  para determinar las dificultades que presenta cada persona de donde se infiere, posteriormente, la ayuda que recibirá. Ese nuevo baremo entró en vigor en febrero, es más riguroso, por tanto, cabe pensar que entrarán menos personas al sistema o en grados más bajos. Si este nuevo baremo determina que solo se es dependiente en grado leve, mala suerte, porque eso significa que no será atendido hasta 2015, al menos no con las ayudas establecidas por esta ley.

“Estos datos tiene otra traducción: suponen 476 plazas residenciales menos , por ejemplo y un recorte en los recursos que se destinan de casi 4 millones de euros este mes. Y también puede suponer el despido de unos 700 trabajadores. Es obvio que el Sistema se está destruyendo por inanición”, opina el presidente de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, José Manuel Ramírez. "Los efectos de los recortes que ha puesto en marcha el Gobierno se están haciendo visibles en estos datos oficiales", añade Ramírez.