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CIENCIA

Estimulación eléctrica para aprender

Científicos españoles muestran en conejos cómo la aplicación de corrientes a través del cráneo modifica la actividad neuronal

La aplicación de corrientes débiles a través del cráneo puede modificar el aprendizaje de tareas motoras sencillas, acelerando o interrumpiendo este proceso en función de la polaridad de la corriente aplicada, han demostrado los investigadores de la División de Neurociencias de la Universidad Pablo Olavide, dirigidos por José María Delgado. En experimentos en conejos, se vio que este método no invasivo puede modificar los mecanismos sinápticos (actividad entre neuronas) relacionados con un tipo de aprendizaje. La aplicación de corrientes en la corteza sensorial permite aumentar o disminuir el grado de percepción del animal modelo ante un mismo estímulo, influyendo en el aprendizaje de nuevas tareas motoras, explican los investigadores.

División de Neurociencias de la Universidad Pablo Olavide
División de Neurociencias de la Universidad Pablo Olavide

En los últimos años se ha visto que el uso de corrientes de baja intensidad aplicadas a electrodos sobre la piel de la cabeza puede modificar la actividad de las neuronas cerebrales situadas bajo dichos electrodos, informa la universidad. Esta técnica ha suscitado un gran interés en la comunidad científica y médica, que ve en ella una forma simple, económica e indolora de tratar algunas patologías del sistema nervioso como la depresión, la epilepsia, el dolor crónico, el parkinson, o el infarto cerebral. No obstante, existe un gran desconocimiento sobre la forma en la que estas corrientes modifican la actividad de las neuronas a corto y largo plazo.

Los resultados de esta investigación, en la que participan científicos franceses, se publican en la revista PNAS, editada por la Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos.

El estudio forma parte del proyecto europeo HIVE (Hyper Interaction Viability Experiments), financiado por el VII Programa Marco con 2,3 millones de euros y liderado por la empresa española Starlab. Entre sus objetivos está desarrollar una tecnología que permita estimular distintos centros nerviosos ubicados en el interior del cerebro, sin necesidad de implantar electrodos intracraneales. El modelo animal desarrollado por los investigadores de la Universidad Pablo de Olavide puede ser clave para la aplicación de esta tecnología en pacientes. Además se ha observado que que los cambios en la actividad sináptica neuronal inducidos por la estimulación eléctrica prolongada están mediados por receptores neuronales para la adenosina, lo que puede tener un importante impacto en la aplicación clínica de esta técnica.