COMUNICACIÓN

Industria plantea a las televisiones la renuncia a la mitad de sus canales

Los operadores amenazan con ir a los tribunales en defensa de sus licencias El Gobierno quiere ahorrarse los 800 millones de euros del nuevo apagón

Los canales de TDT cambiarán de frecuencia antes de 2015.
Los canales de TDT cambiarán de frecuencia antes de 2015. SAMUEL SÁNCHEZ

El Gobierno ha propuesto a los operadores de televisión que renuncien a la mitad de sus canales para hacer más sostenible el sector audiovisual y de paso evitarles el coste del cambio de frecuencias que debe producirse antes del 1 enero de 2015. El plan diseñado por el Ministerio de Industria afecta a todo tipo de cadenas —públicas y privadas, de ámbito estatal y autonómico— e implicaría reducir notablemente la capacidad de la que actualmente disfrutan estas compañías, con lo que se pondría en peligro desarrollos tecnológicos como la alta definición y las emisiones en 3D.

Las frecuencias que ocupan los canales serán asignadas a las ‘telecos’

Los intensos sondeos que en los últimos días han llevado a cabo los principales responsables de Industria, desde el ministro José Manuel Soria, hasta el secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, Víctor Calvo-Sotelo, han encontrado una firme oposición por parte de los operadores. Especialmente de los privados. La propuesta afectaría de lleno al proceso de fusión en el que están inmersas Antena 3 y La Sexta, un matrimonio televisivo en el que cada una de las partes aporta cuatro frecuencias. Es el mismo modelo que a finales de 2009 se produjo con la concentración de Telecinco y Cuatro, un grupo que cuenta con ocho frecuencias.

RTVE, en el aire

Las políticas de ajuste económico en RTVE podrían llevarse por delante uno de los dos múltiples de TDT (con capacidad para cuatro canales cada uno) que tiene asignada la televisión estatal. En uno de ellos incluye las programaciones de La 1, La 2, Clan y 24 Horas. En el otro distribuye Teledeporte y una emisión en alta definición. Para rebajar costes, el Consejo de Administración ha evaluado la posibilidad de agrupar su oferta en un único múltiple, con lo que abarataría la factura que paga a Abertis por la distribución de la señal y ahorraría también en la compra de contenidos.

Dejar a TVE con un único múltiple fue una propuesta que el PP hizo ya en 2010, durante la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado. La enmienda fue rechazada. Pero ahora, ya en el poder, podría recuperar aquel plan. Y justificar el recorte de canales como una consecuencia del tijeretazo de 200 millones de euros que le ha asestado a RTVE para este ejercicio.

“Si el Gobierno nos quita la mitad de los canales, nos veremos en los tribunales. Exigiremos indemnizaciones por daños y perjuicios”, asegura un alto directivo de una televisión privada. Las licencias, según la ley, se han adjudicado por un periodo de 15 años y en la mayoría de los casos ese tiempo no expira hasta 2025. “Jurídicamente, sería muy complicado que el Gobierno nos quitara canales”, añade. Industria declinó ayer hacer comentarios.

Los principales operadores se enfrentan a un nuevo apagón. Tienen que desalojar las frecuencias y migrar a otra parte del espectro. La banda que ahora ocupan pasará a ser explotada por las empresas de telecomunicaciones para desarrollar servicios de telefonía móvil. Este traslado tiene un coste de 800 millones de euros. La cuestión es quién tiene que pagar esta migración de la TDT a frecuencias menos codiciadas, lo que se conoce como dividendo digital. Según la ley de Economía Sostenible, aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, los costes derivados de la reorganización del espectro radioeléctrico, que es necesario realizar para liberar la banda de frecuencias 790 a 862 Mhz (los canales del 61 al 69), “serán sufragados con los ingresos obtenidos en las licitaciones públicas que se convoquen para asignar espectro radioeléctrico”.

Distribución de la audiencia por tipo de cadena
Distribución de la audiencia por tipo de cadena

El Ejecutivo recaudó entre los adjudicatarios (Telefónica, Orange y Vodafone) unos 2.000 millones de euros, pero ahora no parece dispuesto a hacerse cargo de la factura del nuevo apagón televisivo. Se calcula que este año, las telecos deberán ingresar en el Tesoro Público unos 650 millones de euros.

El Gobierno esgrime ahora que si las televisiones renuncian a la mitad de su espectro se ahorrarán los costes derivados de su reubicación. Durante el proceso de cambio de frecuencias se establecería un periodo en el que las televisiones emitirían simultáneamente por dos canales (en actual y el futuro). El coste de esta etapa (que rondaría los seis meses) fue cifrado en el plan marco elaborado por el Ejecutivo socialistas en 150 millones de euros. La reantenización (como ocurrió con el apagón analógico de 2010) exigiría un desembolso de 504 millones, ya que una gran mayoría de los edificios con antena comunitaria tendrán que adaptarlas para poder recibir los contenidos.

Los espectadores
tendrán que volver a adaptar las antenas

Otras partidas se destinarían a campañas de comunicación (26 millones), cambios de frecuencias (20 millones) y ampliación de cobertura (100 millones). Esta transición debería estar concluida, por un acuerdo de la Unión Europea, antes del 1 de enero de 2015, pero el departamento de Soria aspira a adelantarlo un año.

El plan del Ejecutivo para que los operadores reduzcan su espacio radioléctrico un 50% significaría que aquellos que explotan dos múltiples (con capacidad para cuatro canales cada uno) pasarían a tener uno y los que tienen uno se quedarían con medio. En el primer caso están, por ejemplo, Telecinco (que se fusionó con Cuatro), TVE y algunas autonómicas. En el segundo se encuentran Antena 3, La Sexta (en plena fusión), Net TV y Veo TV.

Si el plan se cumple, las cadenas reclamarán daños y perjuicios

Tener un menor ancho de banda significaría un golpe mortal a la TDT y a las ventajas que ofrece este sistema, como la mayor calidad de imagen y sonido y la posibilidad de emitir señales en alta definición, que exigen una capacidad superior a la de las programaciones convencionales.

Industria argumenta también ante las televisiones que con esta renuncia a la mitad de los múltiples el espectro quedaría ya liberado para un segundo dividendo digital. Pero, de momento, la UE no tiene previsto ponerlo en marcha, según expertos del sector. Incluso en este caso, añaden, no sería necesario apagar ningún múltiple.

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