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Los médicos pueden recetar desde hoy por marca si esta es la más barata

La llamada prescripción por principio activo entra en vigor este martes.- Sanidad espera ahorrar 2.000 millones

Que nadie se extrañe si a partir de hoy el médico le sigue recetando un medicamento por su marca. Aunque este martes entra en vigor la obligatoriedad de prescribir por principio activo (el nombre técnico de la molécula que tiene las propiedades terapéuticas), el real decreto-ley 9/2011 del 19 de agosto deja abierta la posibilidad de que en algunos -muchos- casos eso no cambie, como recuerda Farmaindustria en una nota.

De hecho, la norma establece que "cuando por excepción [...] la prescripción, indicación o autorización de dispensación se hubiera realizado identificando el medicamento o el producto sanitario por su denominación comercial [...] el farmacéutico dispensará dicho medicamento o producto si es el de menor precio de la correspondiente agrupación, y si no lo fuera dispensará el que tenga menor precio de la misma". Con esta redacción el Ministerio de Sanidad muestra claramente que el objetivo no es tanto potenciar el conocimiento de la molécula -ni la promoción de los genéricos, que, por definición, no tienen marca- sino que se venda el más barato entre los productos equivalentes. El objetivo es ahorrar 2.000 millones de euros.

"En la práctica, a partir del día 1 de noviembre, las marcas farmacéuticas originales deberán estar alineadas con el precio menor para seguir siendo dispensadas", indica el comunicado de Farmaindustria, "por lo que el médico podrá recetarlas con todas las garantías de que contribuyen al sostenimiento del Sistema Nacional de Salud".

Además, el real decreto-ley fue receptivo ante los comentarios de algunos expertos, que temen que si se generaliza la prescripción por principio activo, algunos pacientes, como los mayores y polimedicados, pueden tener problemas para seguir la pauta, ya que cada vez que vayan a la farmacia podrán recibir fármacos con presentación distinta. Por eso la norma establece que "cuando las necesidades terapéuticas lo justifiquen, así como cuando los medicamentos pertenezcan a agrupaciones integradas exclusivamente por un medicamento y sus licencias, al mismo precio que el medicamento de referencia, la prescripción, indicación o autorización de dispensación se podrá realizar identificando el medicamento o, en su caso, el producto sanitario por su denominación comercial".

Habría otra posibilidad para evitar este peligro, que es la llamada bioapariencia. Este principio indica que si los fármacos sirven para lo mismo -por ejemplo, para controlar la tensión- deben tener aspectos similares -por ejemplo, que todas sean pastillas amarillas-. Pero esta idea, que defiende, por ejemplo, el Consejo General de Colegios Médicos, no gusta nada a los laboratorios, ya que supone que renuncien a su imagen de marca.

En esta batalla informativa, el Ministerio de Sanidad ha emitido una nota en la que reconoce que la mayoría de los medicamentos afectados (para los que había genérico) ya han bajado su precio al del más bajo, por lo que el médico no tendrá que cambiar su manera de prescribir. Y recuerda que, si lo justifica, el facultativo podrá recetar otro más caro.