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Científicos de EE UU consiguen embriones con el material genético de un adulto

Han avanzado hasta la fase de blastocisto a partir de la cual se pueden obtener las células madre

En el mundo de la ciencia, las puertas nunca se cierran del todo. Un grupo de investigadores del New York Stem Cell Foundation Laboratory ha conseguido crear un embrión -al menos en sus fases iniciales- con el material genético tomado de una célula adulta. Para ello ha utilizado una curiosa variante de la técnica que se conoce como transferencia nuclear: se toma un óvulo y se le introduce el material genético de la persona que se quiere clonar. En el ensayo que ha publicado Nature, los científicos han avanzado hasta la fase de blastocisto (cuando, a las dos semanas de desarrollo, el embrión es poco más que una pelota de células). Esta fase tiene la propiedad de que a partir de ahí se pueden obtener las células madre.

Este ensayo fue el que publicó el surcoreano Hwang Woo-suk en 2004, y que publicó Science. Con la diferencia de que aquel supuesto logro -era la primera vez que se aplicaba con éxito a humanos la técnica que había permitido el nacimiento de la oveja Dolly- tenía dos problemas. Uno, ético, ya que los óvulos con los que había trabajado se habían obtenido sin contar con el consentimiento de las donantes. Además, los resultados habían sido amañados y ningún otro grupo pudo repetir el experimento.

Los investigadores del laboratorio estadounidense cuentan que lo que ellos han hecho se basa en aquellos intentos, pero con una salvedad. Estuvieron analizando por qué esa técnica, que ha conseguido clonar ovejas, vacas y macacos, no funcionaba en humanos. Y llegaron a la conclusión de que la respuesta estaba en que para introducir el material genético de la célula adulta en el óvulo, antes había que extraer el ADN que este tenía. Así que lo que han hecho ha sido obviar ese paso. De esta manera, han conseguido una anormalidad: que óvulos con tres copias de cada cromosoma (la estructura que contiene los genes) se desarrollen hasta la fase de blastocisto.

El problema es que este material, aunque se extraigan células madre de él, no se puede usar en una persona. Los humanos tienen dos copias de cada cromosoma, y en los casos en que hay tres el embrión no resulta viable o aparecen síndromes como el de Down, en que las personas tienen tres copias del cromosoma 21 en vez de dos. Por eso el trabajo aunque novedoso, tiene poca aplicación práctica. Al menos de momento.