El 9% de la población española menor de 35 años padece hipertensión

El exceso de peso y la falta de ejercicio contribuyen a que esta enfermedad genética aparezca antes de lo habitual

El número de personas menores de 35 años que padecen hipertensión arterial se ha duplicado este último siglo en España. Exactamente un 9% de esta población sufre esta patología. Las razones fundamentales, según señalan los expertos, son el exceso de peso y la falta de ejercicio. Factores que además contribuyen a que los problemas relacionados con esta patología genética aparezcan precozmente.

En España un 35 por ciento de la población adulta padece hipertensión arterial, alcanza el 40% en edades medias y el 60% por ciento en mayores de 60 años. Diez millones de personas, de los que tres no están diagnosticados. Pedro Aranda, presidente honorífico de la Sociedad Andaluza de Hipertensión Arterial, ha asegurado el "estilo de vida es ahora mucho peor que hace diez o quince años". Mañana se celebra el día mundial de esta enfermedad.

La hipertensión se conoce como el "asesino silencioso", pues no suele presentar síntomas hasta que causa problemas de corazón, riñón o visión,por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a los menores de 35 años tomarse la presión arterial una vez al año o con mayor frecuencia si tienen antecedentes familiares. Tras los 35 años, cuando existen irregularidades en la presión arterial, los expertos aseguran que es conveniente hacer una revisión cada seis meses. A partir de los 50 años, cada dos.

La hipertensión arterial tiene un fuerte componente genético, Aranda ha precisado que es posible retrasar su aparición si se practica ejercicio regularmente y se controla el exceso de peso. Para ello, el director de la unidad de Hipertensión y Riesgo del hospital Carlos Haya de Málaga, ha recomendado reducir el consumo de sal, moderar las grasas y alcohol, así como aumentar la ingesta de fruta y verdura. Según la Sociedad Andaluza de Hipertensión Arterial, si se consigue controlar la presión arterial, se pueden reducir las isquemias cerebrales y la insuficiencia cardiaca a la mitad.

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